Una vez que la persona acude a la primera consulta, el psicólogo recogerá toda la información necesaria para determinar cuál es el motivo que le lleva al paciente a acudir.

Cuando se tiene clara la problemática del paciente, en las sesiones de terapia psicológica se le ayuda a encontrar posibles soluciones a sus problemas a través de técnicas y estrategias que se enseñarán al paciente y que se irán entrenando de manera progresiva.

Sin embargo, hay ocasiones que con esto no es suficiente, puesto que a veces el tratamiento que necesita el paciente no es solo psicológico sino que también es farmacológico. Cuando esto sucede, el psicólogo valorará si es necesario derivar a otro profesional, en función de la problemática que presente el paciente. Estos profesionales son por ejemplo el psiquiatra, neurólogo etc. Ellos son quienes se encargarán, si lo ven necesario, de recetar la medicación necesaria a la patología que presenta el sujeto.

Es importante diferenciar entre problemas naturales, que afectan a un momento concreto de nuestras vidas y sobre los cuales nos sentimos desbordados, pero que con psicoterapia es suficiente para su tratamiento, y aquellos otros problemas clínicamente significativos que requieren de un tratamiento combinado, esto es, tratamiento psicológico y farmacología, ya que si no se produce la combinación de ambos tratamientos puede que la sintomatología se agrave, e incluso se podría cronificar dicho problema.

Con esto nos referimos a que una vez que se haya realizado la entrevista inicial, en la que se formularán preguntas que aporten la información necesaria para el planteamiento de la evaluación, se realizarán diversos cuestionarios que ayudarán a complementar el diagnóstico de una manera más efectiva. Una vez tenemos los resultados de la evaluación y formuladas nuestras hipótesis a cerca del problema, realizaremos la clasificación según los criterios clínicos recogidos en los manuales DSM-5 y CIE-10.

Una vez tengamos identificado el problema, plantearemos el tratamiento necesario para abordar la problemática de que se trate, y es en este momento donde se podría decidir derivar o no a otro profesional para evaluar la posibilidad de comenzar un tratamiento farmacológico, combinándolo con la psicoterapia.

Es importante hablar del tratamiento farmacológico con mucha cautela, y resulta de funtamental importancia que sean únicamente los especialistas en medicina quienes tomen la decisión de si es necesario o no el inicio de un tratamiento de estas características.

“Los medicamentos no siempre son necesarios. La creencia en la recuperación siempre lo es.”
 
N. Cousins