Si estás pensando que tu relación de pareja está llegando a su límite debido a la falta de confianza, celos, infidelidad, faltas de comunicación, problemas en las relaciones sexuales, etc, debes saber que la terapia de pareja es muy conveniente en estos casos. Es un servicio que se ha incrementado en los últimos años y que resulta efectivo en la mayoría de los casos.

Según la Association of Marriage and Family Therapists, de EEUU, tres de cada cuatro parejas han notado mejorías en su relación tras acudir a terapia.

Muchas relaciones se desgastan por distintos motivos, bien sea por periodos de crisis, malos momentos o tropiezos en la relación, pero lo importante es cómo transcurren estos procesos, ya que de ello va a depender que se pueda o no recuperar el amor, y en ese momento es donde puede ayudar la terapia de pareja y el terapeuta.

Para comenzar este post en primer lugar, queremos explicar en qué consiste una terapia de pareja. Dicha terapia es un proceso terapéutico dirigido por un psicólogo, a través del cual se podrá ayudar a las parejas de cualquier condición a resolver los problemas de su relación con el objetivo principal de que esta mejore, para lograr que estas tengan un intercambio positivo.

Cuando los problemas empiezan a sembrarse en una relación de pareja y permanecen durante un tiempo, no es conveniente hacer caso omiso a los mismos, esperando a que mejoren por sí solos, ya que esto no suele suceder.

En segundo lugar, es importante hablar también sobre cuál es el objetivo de la terapia de pareja. Este objetivo es establecer un plan de terapia específico para cada relación y dependiendo de la situación, actuar en consecuencia. Trabajaremos el orgullo, el resentimiento, la rigidez y los miedos, trabajaremos todas esas emociones que acompañan a todo lo expuesto anteriormente, para que la terapia de pareja sea exitosa.

Pero sin duda, el objetivo más importante es enseñar a las personas implicadas a poder solucionar y resolver los conflictos presentes y futuros por ellos mismos. Y os preguntaréis, ¿cómo?. La respuesta es sencilla una vez que tengamos realizada una formulación terapéutica del problema, definiremos con cada uno cuales son sus objetivos y habilidades que tiene que desarrollar o potenciar en su relación.

Estas habilidades son, por ejemplo, mejorar la comunicación, solidificar la relación, optimizar la compresión aprendiendo a manejar las diferencias que existen entre cada uno de los miembros de la relación y resolver los problemas. También ayudamos a rebajar la tensión entre los dos miembros de la pareja, aprendiendo a aumentar el progreso individual de los dos, ya que el análisis de los conflictos puede ser adecuado para el cambio tanto a nivel personal como de pareja.

En conclusión, en la mayoría de las relaciones aparecen momentos de desacuerdo, infelicidad o rutina que pueden poner punto y final a un compromiso, independientemente del tipo de relación o de la situación del problema. Es por ello que, con valentía y sin prejuicios, se debe buscar acudir a una terapia de pareja que ayude a recuperar aquello que un día fue importante para los dos.

Nosotros, desde Somos Psicólogía y Formación, estaremos encantados de ayudaros. No dudeis en contactar con nosotros.

Lo importante es tener ganas de seguir con tu pareja, a lo demás te ayudará el terapeuta a poder lograrlo”.