El rencor es un sentimiento innato a todas las personas, todos nos vemos afectados por este en un grado u otro. No obstante, lo verdaderamente crucial no es evitar sentimientos que, como seres humanos que somos, son innatos a nuestra naturaleza, sino saber cómo manejarlos y evitar así que interfieran en nuestra vida cotidiana.

A continuación os ponemos las preguntas que más frecuentemente se tratan en terapia psicológica referentes al resentimiento y a cómo mejor gestionarlo.

¿Recocemos que somos rencorosos?  ¿Vamos a consulta por este problema? ¿Todos somos rencorosos en mayor o en menor medida?

En mayor o menor medida, todos hemos sentido en algún momento de nuestra vida cierto rencor hacia una o varias personas que nos han hecho daño, ya sea de una manera directa o indirecta.

La diferencia entre saber si debemos acudir o no a consulta es el tiempo que nos embargan estas emociones de frustración, de ira, de enfado hacia la persona o personas que nos han producido dolor y cómo nos está afectando a nuestra vida.

Las personas que acuden a terapia o a consulta solicitan ayuda debido a que no pueden resolver esa emoción de rencor, no pueden olvidar lo que les han hecho, se sienten prisioneros de esa rabia, de ese malestar, y lo único que piensan es en la venganza. Se encuentran anclados en un pasado que no pueden cambiar.

Esto les genera malestar físico y psicológico, descuidando por lo tanto otros ámbitos de su vida, debido a que se encuentran inmersos en el pasado y en el resentimiento. De este modo, son incapaces de disfrutar de la vida, afectando a sus seres queridos y a su ámbito laboral, ya que se encuentran inmersos en odio y agresividad, dificultando las relaciones personales y la concentración.

¿Por qué unas personas son más rencorosas que otras? ¿De qué depende?

Efectivamente hay personas que son más rencorosas que otras, y esto puede ser debido a diferentes razones.

  • Modelos paternales con conductas rencorosas, por lo que los niños crecen asumiendo estos comportamientos como normales, interiorizándolos y siendo parte de su carácter.
  • Personas a las que de pequeños no se les ha enseñado a expresar de manera correcta las emociones, a no interiorizarlas. Un buen ejemplo es la típica frase que nunca se debe decir: “No hay que llorar, hay que ser fuertes”.
  • Esto produce acumulaciones de emociones que, en ocasiones, pueden derivar en rencor.
  • Personas con dificultad para comunicarse con otras personas.
  • Individuos con baja asertividad, con dificultad en la expresión de sus emociones o sentimientos en el momento adecuado.
  • Personas con baja autoestima
  • Personas que puedan sentirse poco queridas

¿Por qué se produce el rencor? ¿Qué sentimientos genera? ¿Hay múltiples motivos?

El rencor se produce cuando una persona o personas nos han hecho daño de una manera directa o indirecta hacia nosotros mismos, o bien hacia algún ser querido.

Los sentimientos o emociones que se generan son de enfado persistente, deseos de venganza, resentimiento duradero, odio. Todo esto genera disminución en la felicidad de la persona y en su disfrute personal.

Seis pautas para acabar con el resentimiento:

  • Lo primero de todo es que tenemos que ser conscientes de que albergamos rencor, que tenemos resentimiento u odio hacia una o varias personas.
  • Realiza una lista con lo que ganas y pierdes prolongando indefinidamente ese malestar: ¿A quién o a que descuidas? ¿Qué malestar te genera? ¿De qué quieres huir sintiéndote de esta manera…, quizás de la aceptación del daño que te han hecho?. Esto te hará ser consciente y saber que cuando se tiene rencor el único que sufres eres tú porque sólo lo sientes tú, no la otra persona y si al final te vengas surgirán sentimientos de culpa y sufrimiento.
  • Acepta que te han hecho daño y que todo el mundo se equivoca, aunque te hayan hecho sufrir, y aprende de ello de una manera positiva.
  • Céntrate en tu presente, en tus proyectos, tus hobbies. No te quedes estancado en el pasado, déjalo atrás.
  • Escribe o cuenta a alguien de confianza todo lo que estás pensando, sintiendo, sácalo fuera. Si lo has escrito luego quémalo, tíralo no lo guardes.
  • Practica meditación basada en el presente. Mindfulness

¿Es importante desahogarse y saber perdonar?

Desahógate, es fundamental. Habla con algún amigo o alguien de confianza y expresarle tus emociones, deja que fluyan, el rencor no sirve para nada, sólo para hacerte infeliz.

Cuéntale lo que te pasa, o bien escríbelo y a continuación lo quemas, quedarse en el pasado no te va a dejar avanzar, aprende de ello y acéptalo.

Perdonar no significa volver a ser amigo de esa persona, quizás la distancia sea buena. Reflexiona si quieres continuar cerca de esa persona, si te aporta valor.

Perdonar es aceptar lo que ha pasado, entender que las personas se equivocan, que hacen daño sin saberlo o bien que te ha querido hacer daño y por eso te alejas, pero despréndete de esa mochila cargada de piedras, el rencor no arregla ningún problema, solo nos produce sufrimiento y llevar una carga que pesa mucho, y que al final afecta a todos los ámbitos de tu vida.

¿Qué consecuencias emocionales tiene tener un resentimiento arraigado?

Sentir rencor y resentimiento lo único que nos lleva es a prolongar un malestar de manera indefinida.

Manifestar hacia uno mismo y hacia los demás un enfado persistente, lo único que consigue es impedirte disfrutar de las cosas y de los seres queridos.

Imagínate que eres un jardinero y tienes un jardín amplio y hermoso pero lo único que cuidas es una planta que es el rencor, esa planta crecerá fuerte, bonita pero el resto del jardín se secará. Esas otras plantas son tu familia, tus amigos, tu trabajo. Pregúntate lo siguiente ¿Qué quieres tener, un jardín con una sola flor fuerte? ¿O un jardín lleno de plantas y flores preciosas?

¿Las actitudes rencorosas perjudican la salud? ¿Qué sentimientos negativos genera el rencor?

Efectivamente las actitudes rencorosas perjudican la salud, ya que nos generan apatía, cansancio físico, malestar psicológico, problemas gastrointestinales, aumento de la tensión, alteraciones cardiacas, etc.

¿Qué preguntas me debo de hacer para saber si soy rencoroso?

La pregunta es sencilla y fácil.

¿Cuánto tiempo dedicas a pensar en la persona o personas que te han hecho daño a ti directamente, o a un ser querido, y en querer vengarte?  Si esto te lleva tiempo, te hace no disfrutar de la vida, es que tienes que liberar ese rencor y resentimiento.

A veces pensamos que el rencor nos hace más fuertes, que no olvidar nos ayuda, pero en realidad es todo lo contrario. Muchas veces el rencor aparece como protección para no sufrir, para huir del dolor, no queremos estar tristes y nos refugiamos en la venganza. Se consciente de esto y acepta el dolor como parte de un aprendizaje.

¿Es el rencor un mal consejero?

El rencor sólo nos lleva a la venganza, al sufrimiento, a la agresividad y al enfado constante.

Expresa tu malestar, si puede ser posible de manera inmediata al daño percibido, y hazlo de una manera asertiva, cuidando el lenguaje utilizado y el momento en que lo manifiestas.

Expresar de manera adecuada tus emociones te ayudará a no interiorizarlas y a no convertirlas en rencor.