¿Qué son los Trastornos de Ansiedad?

Los Trastornos de Ansiedad son una serie de desórdenes psicológicos que engloban distintas formas de manifestarse (Trastorno Obsesivo Compulsivo, Trastorno de Estrés Postraumático, Trastornos Fóbicos, etc.), en los que el factor común es la aparición de un miedo y una ansiedad intensas.

Las personas con trastornos de ansiedad se preocupan constantemente y de manera excesiva, incluso cuando no hay razones que lo motiven. En ocasiones, estas preocupaciones pueden incluso llegar a interferir con la vida de la persona que padece este desorden, impidiéndole desarrollar sus actividades cotidianas.

Los trastornos de ansiedad se pueden dividir en dos grandes grupos: aquellos trastornos que se presentan de manera continuada, y aquellos otros que se producen en episodios esporádicos o intermitentes. Por ello, es muy importante prestar atención a los síntomas que presentan las personas con trastornos de ansiedad para prevenir así posibles recaídas.

¿A qué se deben los Trastornos de Ansiedad?

Las causas de la ansiedad pueden ser variadas, aunque cabe distinguir tres grandes categorías en las que se podrían englobar todas ellas:

Factores genéticos o de predisposición fisiológica:

Se ha demostrado que existen variables genéticas y físicas que hacen que determinadas personas tengan una mayor propensión a padecer trastornos de ansiedad. Esto no quiere decir que todas las personas que cuenten con este factor genético vayan a desarrollar este tipo de trastornos, sino tan solo que tienen más probabilidades que otras personas de que, si se enfrentan a factores de activación, puedan desarrollar dichos trastornos.

Factores externos o de activación:

Además de la predisposición genética, existen también otra serie de factores desencadenantes que pueden dar lugar a que una persona desarrolle un trastorno de ansiedad. Nos referimos aquí a aquellas situaciones o acontecimientos que puede vivir un individuo y que pueden dar lugar a una activación de su sistema de alerta, generando así una respuesta ansiosa. Ejemplos de este tipo de situaciones serían casos en los que el individuo pueda percibir algún tipo de amenaza, como por ejemplo un accidente de tráfico o un desastre natural, o situaciones en las que los planes o intereses del individuo se puedan ver en riesgo (por ejemplo, aprobar un examen o conseguir una determinada licencia).

Factores de mantenimiento:

Por último, encontramos los denominados “factores de mantenimiento” que comprenden aquellas situaciones en las que los problemas que han dado origen a la ansiedad no se resuelven fácilmente o en el corto plazo. Una vez que una persona ha desarrollado una ansiedad, es mucho más difícil que esta desaparezca, ya que reacciona ante este tipo de factores de mantenimiento. Esto significa que, hasta que la situación que ha generado la ansiedad no se haya solucionado, será muy difícil acabar con esta.

¿Cuáles son los principales síntomas de los Trastornos de Ansiedad?

Los trastornos de ansiedad generan una variedad muy amplia de síntomas en las personas que los padecen. Los más comunes son los siguientes:

Síntomas psicológicos:

  • Preocupación constante
  • Irritabilidad
  • Cansancio
  • Problemas de concentración
  • Miedos irracionales
  • Problemas de sueño

Síntomas fisiológicos:

  • Taquicardia
  • Sudoración
  • Tensión muscular
  • Mareos
  • Nauseas
  • Tics y temblores
  • Desmayos
  • Indigestión o problemas digestivos
¿Qué tipos de Trastornos de Ansiedad hay?

Los trastornos de ansiedad son una categoría que engloba distintos subtipos de desórdenes mentales. Las diferentes categorías de trastornos de ansiedad son las siguientes:

Trastorno de Ansiedad Generalizada

Es el trastorno más común entre adultos, y se caracteriza por la existencia de periodos de larga duración en los que quien lo padece sufre una preocupación excesiva y constante. La diferencia con las fobias (trastornos fóbicos) se encuentra en que, en el caso del Trastorno de Ansiedad Generalizada, la preocupación no se centra en un objeto o situación particular, sino que es generalizada

Cuando se da en niños, hablamos de Trastorno de Ansiedad en la Infancia, aunque en estos casos existen particularidades que hacen que se considere un subtipo diferenciado de trastorno. (Leer más)

Trastorno de Pánico

En el caso del trastorno de pánico, el paciente sufre episodios breves pero intensos de terror y agitación, generalmente acompañados de síntomas físicos tales como nauseas, mareos, sudoración, vómitos, etc. Estos picos tienen una corta duración, inferior a diez minutos, pero se suceden a lo largo del tiempo, lo que llega a interferir gravemente con la vida cotidiana del paciente.

Existe una variante de este trastorno, consistente en el Trastorno de Pánico con Agorafobia, en la que el paciente desarrolla también temor a salir de su casa, la cual interpreta como un entorno seguro. (Leer más)

Trastorno Fóbico (fobias)

En el caso de las fobias, la ansiedad se debe a un desencadenante externo y específico. Estos desencadenantes pueden ser cualquier cosa: un animal, una situación, un objeto, una persona, etc. Las personas que lo padecen son conscientes de que su miedo es excesivo e injustificado. Sin embargo, a pesar de ello, no pueden sobreponerse al mismo. (Leer más)

Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

Este desorden se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones. Las obsesiones son pensamientos angustiosos, intrusivos y repetitivos; mientras que las compulsiones consisten en actos realizados de manera repetitiva y sistemática por el paciente. Se trata de un trastorno relativamente frecuente en la población. (Leer más)

Trastorno de Estrés Postraumático

En el caso del estrés postraumático, la ansiedad viene desencadenada por un suceso previo; este tipo de suceso suele conllevar un fuerte impacto emocional en el paciente. Suelen tratarse de situaciones extremas, como por ejemplo una catástrofe natural, un accidente, un atentado terrorista, una guerra, etc. (Leer más)

Trastorno de Ansiedad por Separación

Cuando una persona se separa de un ser querido, un objeto o un lugar, puede generar altos niveles de ansiedad. En estos casos hablamos de ansiedad por separación. Este proceso se considera normal en bebés y niños si es de corta duración; pero cuando se trata de individuos adultos, o si la ansiedad es excesiva y prolongada, hablaríamos ya de un trastorno. (Leer más)

Trastorno de Ansiedad Social

También se conoce como fobial social. Hace referencia a un temor persistente e injustificado que puede sentir una persona al encontrarse expuesta a situaciones sociales. En estos casos, el afectado puede sentirse juzgado, bajo escrutinio o desaprobado por parte de otras personas; esta situación termina por generar al paciente un intenso malestar emocional. (Leer más)

¿Cómo se tratan los Trastornos de Ansiedad?

El primer paso a la hora de abordar un trastorno de ansiedad es diagnosticarlo correctamente. Por ello, es imprescindible acudir en primer lugar a un médico. Este debe descartar que los síntomas no se deban a causas fisiológicas.

Si el origen del problema es de naturaleza psicológica, entonces sería necesario su abordaje por parte de un psicólogo. En este caso, la terapia cognitivo-conductual es sin duda el tipo de intervención que se ha demostrado más efectiva; este tipo de psicoterapia facilita una resolución rápida de los problemas derivados de la ansiedad.

Además, de manera ocasional, puede ser necesario combinar la psicoterapia con la prescripción de medicamentos. En estos casos, son dos los tipos de fármacos empleados. En primer lugar los ansiolíticos, destinados a reducir la ansiedad del paciente; y después los antidepresivos, que actúan sobre el estado de ánimo. En cualquier caso, la prescripción de estos medicamentos corresponde siempre al facultativo médico.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…