¿Qué es la Disfemia o Tartamudez?

La disfemia, más conocida como tartamudez, es una enfermedad que impide a quien la padece comunicarse adecuadamente. Se caracteriza porque quienes la sufren tienden a repetir la primera o segunda sílaba de cualquier palabra; además de esto, el afectado también suele presentar tensión muscular, estrés, ansiedad o miedo.

Las personas afectadas por disfemia pueden ver cómo esta le genera graves inconvenientes en su vida cotidiana. Además de las lógicas dificultades en la comunicación, la tartamudez suele conllevar también la aparición de un mayor impedimento a la hora de desarrollar relaciones sociales con normalidad, y no es extraño que las personas aquejadas de este problema desarrollen también otras problemáticas como ansiedad, depresión, frustración, estrés o angustia.

La disfemia es un desorden relativamente infrecuente, ya que afecta a menos del uno por ciento de la población. Además, se trata de una afección mucho más frecuente en hombres que en mujeres.

¿A qué se debe la Disfemia?

Por lo general, la disfemia comienza a desarrollarse en la infancia, entre los dos y los cuatro años. En estos momentos, los primeros síntomas suelen confundirse con la dificultad propia del habla de un niño pequeño. Sin embargo, aunque en muchos casos se supera, algunos niños terminan por desarrollar la tartamudez. En otras ocasiones, la disfemia puede desarrollarse en la edad adulta, generalmente como consecuencia de un problema neurológico.

Respecto a las causas que dan lugar a esta problemática, cabe mencionar que existe un cierto componente hereditario. Esto no quiere decir que la enfermedad sea trasmisible de padres a hijos, sino más bien que las personas que cuentan con esta herencia genética tienen mayores probabilidades de desarrollar una tartamudez, aunque esto no tiene por qué pasar necesariamente.  Por otro lado, los hombres tienen mucha mayor probabilidad de desarrollar una disfemia que las mujeres; así, por cada mujer que presenta síntomas de tartamudez, hay cuatro hombres afectados por esta enfermedad.

También se ha apuntado durante tiempo a la posibilidad de que la lateralidad contrariada pudiera ser una posible causa de tartamudez, esto es, aquellas personas a las que siendo zurdas se les obligó a escribir con la mano derecha. Sin embargo, esta teoría es cada vez más discutida, y cuenta en la actualidad con pocos defensores.

¿Cuáles son los principales síntomas de la Disfemia?

Puesto que la disfemia infantil termina por solucionarse en la mayor parte de los casos, es importante saber detectar los primeros indicios de esta de la manera más precoz posible, para ayudar al niño en etapas tempranas a superarla. Los principales síntomas de la tartamudez son:

  • Repeticiones de sonidos, de partes de palabras o de sílabas
  • Bloqueos en el habla
  • Alteraciones en la respiración
  • Uso de fonemas como “uh” o “em” entre palabras o frases
  • Pausas entre palabras o entre sílabas
  • Tensión muscular en cara o cuello
  • Sudoración o transpiración excesiva
  • Sensación de angustia, estrés o miedo
  • Incapacidad para concluir las frases
  • Taquicardia, hiperventilación
  • Nerviosismo, temblores o tics
  • Retraimiento, timidez o evitación de situaciones sociales
¿Qué tipos de Disfemia hay?

En función de los síntomas que presente la persona afectada, hablaríamos de tres tipos diferenciados de tartamudez:

Tónica

Este tipo de tartamudez se caracteriza por la aparición de espasmos que pueden interrumpir o cortar la conversación. Una vez superada esta inmovilización muscular, suele producirse después una explosión verbal repentina.

Clónica

Se trata del tipo de disfemia que la gente generalmente conoce. En ella se dan repeticiones involuntarias de sílabas o de palabras, habitualmente de manera reiterada.

Mixta

Este es el tipo de tartamudez más frecuente. Consiste en una combinación de los síntomas de la disfemia tónica y clónica.

¿Cómo se trata la Disfemia?

La detección precoz de la disfemia es uno de los factores más importantes para conseguir corregirla. Una vez que una persona ha desarrollado una disfemia, es muy difícil conseguir una completa remisión; por ello, los tratamientos existentes están dirigidos no tanto a solucionar el problema, sino sobre todo a mejorar la calidad de vida del paciente.

La relajación y la mejora de la autoconfianza son también elementos clave en el tratamiento de la disfemia. Esto se debe a que la sensación de inseguridad incrementa el problema, por lo que una persona con este desorden que se encuentre insegura o incómoda verá cómo la tartamudez se ve aumentada, escapando de su control. Por ello, es muy importante acudir tanto al psicólogo como al logopeda, ya que cada uno de estos profesionales trabajará en un ámbito diferente.

Por último, en el tratamiento de la disfemia suelen emplearse una serie de pautas comunes:

  • Controlar la sensación de ansiedad o inseguridad
  • Evitar caer en conductas de autocensura
  • Conseguir el apoyo del entorno social y familiar, para mejorar la autoconfianza
  • Buscar situaciones en las que conversar, en vez de evitarlas; preferiblemente en lugares tranquilos
  • Acompañar el lenguaje verbal con lenguaje no verbal, para reforzar la comunicación
  • Hablar abiertamente sobre la tartamudez, no intentar ocultarla o negarla
  • Mantener la paciencia ante un proceso que será largo y costoso
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