¿Qué es el trastorno de ansiedad por separación?

El trastorno de ansiedad por separación es una de las distintas tipologías de los trastornos de ansiedad. En este caso, el detonante del síntoma ansioso es la separación respecto a personas o lugares a los que el individuo siente un fuerte apego, lo que le genera un acusado malestar emocional.

Este desorden frecuente en niños, aunque también se puede hablar de ansiedad por separación en adultos. En la infancia, es uno de los trastornos más comunes, pues está muy relacionado con el proceso madurativo del niño. Por ello, se puede afirmar que es un proceso normal, esperable e incluso obligado.

En la edad adulta es también frecuente, y podemos encontrarlo en situaciones como divorcios o pérdida de un ser querido; otras posibles causas pueden ser, por ejemplo, un traslado de domicilio, un cambio laboral o la pérdida de una mascota. Algunos científicos especulan que, cuando se da en adultos, puede deberse a factores de la infancia de quien lo padece.

Este tipo de ansiedad puede llegar a ser difícil de sobrellevar. Esto es así tanto para quien la padece como para la persona o personas objeto del apego. Por ello, es frecuente que se terminen afectando las relaciones sociales o incluso de pareja; esto se debe a que se pueden llegar a generar unas relaciones de dependencia que pueden convertirse en muy opresivas.

 ¿A qué se debe el trastorno de ansiedad por separación?

En el caso de los niños, este trastorno puede llegar a ser considerado incluso como una parte del desarrollo. Esto se debe a que, desde su nacimiento, los bebés dependen totalmente de sus padres. Así, desde los seis u ocho meses hasta los dos años de edad, los niños solo encuentran su sensación de seguridad cuando están con sus padres. En este contexto, separarlos de los mismos supone para ellos un fuerte trastorno.

Tras esta edad, el trastorno de ansiedad por separación también puede aparecer frecuentemente. En estos casos suele darse cuando los críos se enfrentan a alguna situación con la que no se sienten familiarizados. Al encontrarse ante una situación amenazante, y desprovistos de alguna de sus fuentes de seguridad, surge la ansiedad.

En el caso de los adultos, muchas veces las causas del trastorno de ansiedad por separación son parecidas. En estos casos, los miedos del individuo, muchas veces inconscientes, surgen y se manifiestan con estas separaciones. Ejemplos de esto serían el miedo a la soledad, a no ser querido, a ser atacado, a perderlo todo, etc. Por ello, factores como la inseguridad o la baja autoestima pueden predisponer a padecer este desorden.

¿Cuáles son los principales síntomas del trastorno de ansiedad por separación?

Aunque los síntomas son esencialmente similares en niños y en adultos, cabe hacer una distinción entre ambos casos. Esto se debe a que en cada supuesto el periodo evolutivo es totalmente distinto; por lo tanto, haciendo esta distinción es más sencillo de identificar si alguien padece trastorno de ansiedad por separación.

Niños

  • Muestras de estrés o ansiedad excesivos al separarse de la figura paterna / materna
  • Miedo a la perdida de la figura paterna / materna
  • Trastornos del sueño, terrores nocturnos o pesadillas
  • Rabietas violentas
  • Resistencia a ir al colegio, campamentos, actividades u otros entornos sociales
  • Queja de dolores o afecciones físicos (dolor de cabeza, de barriga, náuseas, etc.) cuando se prevé que se vaya a producir una separación

Adultos

  • Cambios en la personalidad: como consecuencia de la angustia producida por la separación, se modifica el estado anímico del individuo. Aparecen miedos e inseguridades que antes no existían, e incluso rasgos depresivos. Esto modifica significativamente el comportamiento del individuo, volviéndolo más sumiso o con sentimientos de tristeza o culpa.
  • Alteraciones en las rutinas diarias: derivado de la situación de estrés, el día a día del individuo se ve modificado. Los miedos y temores afectan sensiblemente la capacidad de concentración y el rendimiento dificultando actividades laborales o sociales.
  • Aparición de síntomas fisiológicos: aparición de somatizaciones como consecuencia de la ansiedad. Generalmente se dan vómitos, nauseas, dolores de cabeza o de estómago, jaquecas, etc. Estos dolores suelen aparecer durante la separación o en el momento en que esta se va a producir.
¿Qué tipos de trastorno de ansiedad por separación hay?

Este tipo de trastorno puede manifestarse con distintos síntomas y motivado por varias causas. Sin embargo, no se puede hablar como tal de la existencia de diferentes tipologías. Esto se debe a que en última instancia, a pesar de estas pequeñas variaciones, se trata de un mismo trastorno.

No obstante, es importante recalcar que no todos los casos de ansiedad por separación constituyen un trastorno. La ansiedad por separación es un proceso normal, tanto en niños como en adultos. Hablamos de trastorno propiamente dicho cuando la angustia o la ansiedad se manifiestan de manera excesiva e incontrolada; esto se da, por ejemplo, cuando la persona afectada es incapaz de controlar sus emociones o mantener la separación.

¿Cómo se trata el trastorno de ansiedad por separación?

En los casos en los que simplemente hay ansiedad por separación no es necesario ningún tipo de tratamiento. Este habría que desarrollarlo únicamente cuando se presenta ya un trastorno propiamente dicho.

En el caso de los niños, suele ser más efectivo abordar el problema desde un enfoque educativo. Los padres deben enseñar al niño de manera gradual a adaptarse a su ausencia; esto se puede hacer facilitando la incorporación de otras figuras de confianza, como por ejemplo cuidadores o familiares. Esto ayudará al niño a establecer lazos emocionales con otras personas adultas y disminuirá la dependencia respecto a sus padres.

En estos casos también puede ser de ayuda familiarizar al niño con los entornos que percibe como desconocidos. Así, por ejemplo, si tiene miedo a ir a un campamento, puede ser positivo ir con el antes para que lo pueda conocer antes de la separación, explicarle en qué consiste y facilitar que se vaya familiarizando; de esta manera, se disminuirá significativamente la ansiedad por separación.

En casos más complejos o persistentes, también puede ser de ayuda la realización de psicoterapia. Mediante esta intervención, se podrán abordar los miedos del niño y ayudarle a procesarlos adecuadamente, hasta eliminar completamente la ansiedad.

En el caso de los adultos, el tratamiento más efectivo suele ser la terapia cognitivo-conductual. Dentro de este enfoque, una de las técnicas más empleadas suele ser la exposición. Esta consiste en habituar a la persona gradualmente a algo, de manera progresiva, eliminando así sus miedos. En ocasiones puede ser también necesario el empleo de farmacología, especialmente ansiolíticos, aunque esto quedará siempre supeditado a la prescripción por parte de un facultativo médico.

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