¿Qué es el trastorno de despersonalización?

El trastorno de despersonalización se caracteriza por una sensación de separación del propio cuerpo o de los procesos mentales. También suele conllevar la experimentación de graves sentimientos de irrealidad sobre la vida propia. La persona afectada sufre episodios de despersonalización, de desrealización o ambos.

En los momentos de despersonalización, el afectado siente que está separado de su cuerpo, como si fuese un observador externo; por el contrario, la desrealización implica la sensación de que el mundo que nos rodea es irreal o extraño.

Es frecuente que muchas personas experimenten despersonalización o desrealización en algún momento de sus vidas; esto, de hecho, se calcula que suele sucederle a cerca de un 25% de la población adulta. Además, este tipo de sensaciones suelen ser habituales en ciertas situaciones, como por ejemplo después de haber consumido alcohol o estupefacientes, tras un periodo de cansancio físico intenso, o si ha habido privación de sueño prolongada.

Sin embargo, si estos episodios se dan con cierta frecuencia, o si interfieren con el desempeño de la vida diaria, entonces podríamos afirmar ya que existe un trastorno de despersonalización.

Las personas que sufren este trastorno no pierden el contacto con la realidad, sino que ven su percepción alterada. Quienes lo padecen, suelen describirlo como si fuesen observados desde fuera de su cuerpo, o si estuvieran viviendo un sueño. Por estos motivos, este trastorno puede conllevar un fuerte deterioro de la calidad de vida de quienes lo padecen.

¿A qué se debe el trastorno de despersonalización?

Por lo general, el trastorno de despersonalización suele presentarse como consecuencia de un suceso estresante. Así, personas que han sufrido traumas, abusos o maltratos, pueden llegar a desarrollar este tipo de desorden. Más concretamente, está demostrada una fuerte relación con casos de estrés postraumático y abusos sexuales en la infancia. También se relaciona, aunque en menor medida, con otro tipo de traumas en la infancia como por ejemplo haber sufrido abandono, ser testigo de violencia doméstica, o la pérdida repentina de un ser querido.

También puede manifestarse como consecuencia de sucesos no acontecidos durante la infancia. En estos casos, es frecuente que se dé tras episodios de estrés grave, depresión, trastorno de pánico o desorden bipolar.

En ocasiones este trastorno también puede surgir como consecuencia del consumo de sustancias estupefacientes. Se ha demostrado que el consumo de cannabis puede dar lugar a estados disociativos, y que a veces estos pueden dar lugar a la aparición de un trastorno de despersonalización permanente, cuya duración se mantiene en el tiempo.

¿Cuáles son los principales síntomas del trastorno de despersonalización?

El trastorno de despersonalización puede dar lugar a problemas en el trabajo, en la familia o con los amigos. Con mucha frecuencia las personas afectadas por este desorden no saben en qué consiste. Por el contrario, es común que crean estar volviéndose locas o estar perdiendo el juicio; en estos casos, esto suele incrementar la ansiedad, lo que termina por agravar los síntomas y complicar el problema.

Los síntomas son distintos en función de que se trate de episodios de despersonalización o de desrealización. Así, podríamos enumerar los siguientes como los más destacados:

Síntomas de despersonalización

  • Sensación de abandonar el propio cuerpo o de estar flotando
  • Sensación de observar los propios pensamientos
  • Percepción de no poder controlar los actos propios, el habla o los movimientos corporales
  • Sensación de que las extremidades están alargadas o prolongadas
  • Percepción de que los recuerdos no son de uno mismo
  • Sensación de que los recuerdos no tienen emociones o implicaciones emocionales

Síntomas de desrealización

  • Sensación de irrealidad, como si el mundo exterior fuese falso
  • Sentimiento de desapego emocional de las personas cercanas, incluso de amigos o familiares
  • Sensación onírica del entorno, como si fuese borroso, falto de color o distorsionado
  • Percepción del tiempo distorsionada
  • Sensación distorsionada de la distancia o del tamaño o forma de los objetos
¿Qué tipos de trastorno de despersonalización hay?

Se suele distinguir los distintos tipos de trastorno de despersonalización en función de los síntomas que se presenten. En base a este criterio, podríamos hablar de tres tipologías diferenciadas:

  • Desorden con solo despersonalización: en estos casos solo se da sintomatología sobre el propio cuerpo.
  • Desorden con solo desrealización: en estos supuestos la sintomatología afecta exclusivamente al entorno.
  • Trastorno de despersonalización/desrealización: es el tipo más habitual, donde se presentan síntomas tanto sobre el cuerpo como sobre el entorno.
¿Cómo se trata el trastorno de despersonalización?

El trastorno de despersonalización en ocasiones puede remitir sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, esto no es seguro que suceda, por lo que si es persistente se aconseja acudir a un profesional.

Por lo general la psicoterapia es el tratamiento más adecuado para abordar este desorden, especialmente la cognitivo-conductual. Además, como muchas veces la despersonalización surge como consecuencia de otros desordenes, como la ansiedad o la depresión, es necesario que el abordaje terapéutico a emplear aborde en su conjunto todas estas cuestiones.

En ocasiones puede ser adecuado el tratamiento farmacológico, siempre bajo supervisión facultativa. Este abordaje suele tener por objetivo el control de estos otros desórdenes relacionados, o bien de los síntomas secundarios.

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