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Apego seguro en niños: Cómo fomentarlo

Tabla de contenidos

A la hora de desarrollar y fortalecer un apego seguro entre padres e hijos, existen diferentes estrategias clave que es conveniente conocer y poner en práctica. Esto resulta esencial para el bienestar emocional y el desarrollo saludable de los niños, ya que de otro modo se podría estar dando lugar a la aparición de miedos e inseguridades en el menor.

El apego seguro se define por la capacidad del niño de buscar consuelo y seguridad en sus cuidadores, y es fundamental para fomentar la independencia y la resiliencia emocional. En este artículo proporcionaremos una guía práctica sobre cómo los padres y cuidadores pueden establecer una relación de apego segura durante la infancia, incluyendo técnicas de comunicación efectiva, la importancia de la consistencia en el cuidado y cómo responder adecuadamente a las necesidades emocionales del niño.

¿Qué es el apego seguro?

El apego seguro es la unión o vínculo emocional sano entre el niño y sus cuidadores, el cuál está basado en la confianza y el afecto por ambas partes. Establecer una base sólida permitirá a los más pequeños el desarrollo de relaciones basadas en la confianza consigo mismos y con los demás.

Estas primeras experiencias basadas en relaciones que promueven la seguridad y protección favorecerán el desarrollo psicológico adecuado y podrán influir en cómo se relacionarán con las personas que les rodean y como se percibirán y relacionarán con ellos mismos. Por todo ello, suponen un un aspecto decisivo a la hora de establecer una primera base a la autoestima infantil.

Durante la infancia, los menores no tienen la capacidad de tomar decisiones por ellos mismos ni de regular sus emociones. Los niños tienen la necesidad de ser ayudados y, a partir de ahí, ir aprendiendo a gestionar sus propias emociones e ir adquiriendo gradualmente una autonomía cada vez mayor.

Por ello, establecer una base segura en la infancia favorecerá el desarrollo de una mayor confianza,mayor autoestima y autonomía a lo largo de su vida,estableciendo relaciones donde no les incomodará la proximidad o intimidad con otras personas.

Etapas del apego seguro por edad

En el desarrollo del apego seguro se dan diferentes fases:

  • Primeras semanas: el bebé acepta a cualquier persona que le pueda ofrecer comodidad y seguridad.
  • Seis primeras semanas a ocho meses: Durante esta etapa se podrían observar los primeros signos de angustia por separación del cuidador principal. Empieza a diferenciar entre sus cuidadores y personas ajenas, durante esta etapa reconoce a sus cuidadores y se apegará a ellos.
  • Seis /ocho meses a dos años: En esta fase se conforma y consolida el vínculo emocional del apego. El niño o niña busca a su cuidador principal. También se pueden observar signos de rechazo a nivel físico con personas ajenas y una búsqueda constante de la atención por parte de la figura de referencia, para tenerla cerca. Siente tranquilidad cuando el cuidador está cerca y muestra inquietud cuando está lejos.
  • Dos años en adelante: Durante esta última etapa el vínculo de apego se consolida, el niño tiene un desarrollo cognitivo más avanzado, por lo que a parte de buscar contacto físico también lo busca a nivel psicológico. También entiende que si su cuidador principal se va no es algo permanente, entenderá que aunque no estén siempre presentes de manera física, sí estarán cuándo lo necesite. Empezará a socializar y relacionarse con los demás de manera más confiada.

¿Cómo se establece el apego seguro en niños?

  • Determinar los cuidadores principales: Tener figuras de referencia es primordial para que el niño pueda tener el control sobre el entorno que le rodea.
  • Entender las demandas del niño: Es importante que las figuras de referencia sean capaces de entender las necesidades del bebé, para poder responder de una manera adecuada a ellas. Que ese niño sienta que las necesidades son atendidas y reconocidas.
  • Repetición de las experiencias: Es importante la calidad de la interacción entre niño y cuidador y la repetición de las mismas. El niño de manera aislada no podrá llegar a desarrollar una base segura.
  • Evitar clasificar comportamientos: Es importante aceptar al niño y evitar clasificar ciertos comportamientos con etiquetas o frases como por ejemplo «que vago eres´´.
  • Evitar la sobreprotección: Es relevante que el niño explore las diferentes situaciones y los peligros por sí mismos, conociendo así sus propias capacidades. Es normal y habitual que en ciertos momentos los cuidadores tengan miedo frente a diferentes acciones que realiza el niño, pero se debe intentar no trasmitirlo.
  • Establecer normas y límites adecuados: Los niños deben aprender qué comportamientos están bien y cuáles están mal, y ser conscientes de ello.
  • Independencia: Hay que trasmitir al niño que es una persona independiente, respetar sus deseos, intenciones y emociones dentro de los límites establecidos.
  • Ser coherentes, constantes y flexibles: Para establecer una base segura tenemos que ser constantes y coherentes con nuestras acciones en las distintas situaciones. Así los niños sabrán qué tienen que hacer ante una determinada situación, ya que obtendrán la misma respuesta.
  • Flexibilidad: Es importante ser flexibles a medida que van creciendo, cuándo van obteniendo recursos nuestra manera de proceder debe ir cambiando.
  • Contacto físico: Es importante potenciar el contacto físico, puede ir desde un abrazo o caricia hasta coger de la mano.

Tipos de apego

Por el contrario si durante la infancia no se establece apego seguro, se podrían establecer los siguientes tipos de apego:

Apego ansioso y ambivalente

Si los cuidadores expresan emociones o sentimientos contrapuestos, el niño no confía en sus cuidadores y tiene una sensación constante de inseguridad. Los cuidadores a veces están para él y a veces no están, por lo que se da una inconsistencia por parte de los cuidadores en las conductas de seguridad. Las emociones principales en este tipo de apego son el miedo y la angustia ante la separación. Los niños buscan la constante aprobación por parte del cuidador y se mantienen en constante vigilancia para que no les abandonen.

Apego evitativo

Los niños desarrollan el llamado «apego evitativo» como resultado de conductas realizadas por sus cuidadores que no han generado suficiente seguridad. El niño ha sentido que no puede contar con estas figuras de referencia, por lo que se distancian emocionalmente. Estos niños viven sintiéndose poco valorados y queridos, en muchas ocasiones no expresan sus emociones, ni entienden el mundo emocional de los demás. Los niños con este tipo de apego pueden llegar a evitar la intimidad en las relaciones con los demás.

Apego desorganizado

En este caso, el niño recibe por parte de los cuidadores comportamientos contradictorios. Las figuras de apego llevan a cabo conductas negligentes, donde el niño obtiene una pérdida total en la confianza hacia el cuidador. Derivado de esta situación, el niño no ha aprendido a gestionar sus emociones, por lo que se dificulta la expresión de las emociones. Los niños con este tipo de apego pueden mostrar conductas explosivas, como destruir juguetes, romper cosas o presentar dificultades en las relaciones.

Poner en práctica el apego seguro

Es importante tener en cuenta que hay muchas formas de poner en práctica el apego seguro, aquí abordaríamos algunas prácticas que podrían potenciar este tipo de apego:

  • Estar presentes: El trabajo o las obligaciones del día a día a veces no nos permiten estar tan cerca del niño como se querría, pero es importante pasar el mayor tiempo posible, o al menos el el tiempo que se pueda con el niño. Es relevante que se sientan escuchados y atendidos, es decir, preguntarles cómo están, prestarles atención cuándo nos cuentas algo, mantener contacto físico y, sobre todo, que el tiempo que se pase con el niño sea de calidad.
  • Escucha activa: Aunque la mayoría de situaciones para los adultos nos puedan parecer que son fáciles de gestionar, es importante que los cuidadores validen lo que el niño les está contado, le den la relevancia que tiene para el menor y le ayuden a poner palabras a lo que está pasando, dando respuestas a cómo solventar el problema que está viviendo.
  • Dejar que el niño haga solo las cosas que son adecuadas para la edad: Es importante que el niño explore e intente hacer cosas por sí solo, siempre teniendo en cuenta que sean adecuadas para su edad y sus capacidades. De esta forma estaremos fomentando la autoconfianza de los más pequeños de la casa.
  • Establecer de rutinas y límites: Es importante establecer rutinas y límites ya que les aporta seguridad para saber lo que se espera de ellos y cómo deben comportarse de una manera adecuada. Es relevante que sientan que se les premia con palabras, con gestos o pequeños premios las conductas que son funcionales.
  • Cuidar el tono de voz, las palabras y los gestos: A veces muchos adultos dan por hecho que los niños tienen que saber que les apreciamos y que estamos ahí, es importante verbalizar los aspectos positivos, como por ejemplo que nos sentimos orgullosos, celebrar los logros conseguidos por pequeños que sean, validar sus emociones o que les queremos. Al contrario, hay que evitar utilizar palabras o etiquetas que les puedan herir, así como utilizar amenazas o gritos para conseguir que el niño haga lo que queremos.

Como conclusión, podemos afirmar que fomentar un apego seguro en los niños es una tarea crucial que impacta positivamente su desarrollo emocional y psicológico. Los padres y cuidadores juegan un papel fundamental en este proceso al ofrecer un ambiente de apoyo, amor y seguridad. Las estrategias efectivas incluyen responder consistentemente a las necesidades emocionales del niño, mantener una comunicación clara y cariñosa, y estar física y emocionalmente presentes.

Establecer un apego seguro no solo ayuda a los niños a desarrollar confianza y autoestima, sino que también les proporciona las herramientas necesarias para enfrentar desafíos futuros con resiliencia. Al seguir estos consejos prácticos, los cuidadores pueden asegurar que los niños crezcan en un entorno que favorece su bienestar y desarrollo integral, preparándolos para una vida adulta saludable y feliz.

Bibliografía consultada

Bilbao, A. (6 de septiembre de 2023). ¿Qué es el apego seguro y cómo fomentarlo?. Álvaro Bilbao

López, I. Qué es y cómo pueden fomentarlo los padres. Iratxe López Psicología.

Mallol,M. Apego seguro: Qué es y cómo trabajarlo. Somos estupendas

Ruiz,L. (25 de enero de 2023). Las cuatro fases del apego en la infancia y sus características: ¿cómo es el apego los primeros años de vida?. Bebés y más.

Tipos de apego y sus implicaciones psicológicas. Mentes abiertas psicología

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