¿Qué es la dependencia en niños?
Una consulta muy habitual en las clínicas de psicología es la referente a los problemas de dependencia en niños. Esta se da en padres que, de un modo u otro, creen que sus hijos tienen menor autonomía de la que les correspondería. La dependencia emocional consiste en la necesidad excesiva de un menor de estar junto a sus padres para sentirse a gusto, cómodo, seguro y protegido.
El proceso de maduración y desarrollo de los niños consiste precisamente en llegar a ser independientes y autosuficientes. Así, pasan de una absoluta dependencia al nacer, adquiriendo gradualmente mayor independencia en la adolescencia temprana, hasta alcanzar una vida autónoma en la etapa adulta. En las primeras etapas de la vida, el menor requiere de sus padres para todo; poco a poco, de manera gradual, esta dependencia se va viendo reducida, hasta llegar finalmente a ser autosuficientes.
Sin embargo, a veces sucede que este proceso de emancipación gradual no evoluciona como debiera. En esto suele influir de manera decisiva el estilo de apego y el tipo de educación otorgada al niño. En este sentido, la manera en la que los padres se comportan con el menor termina influyendo directamente sobre la personalidad que este desarrolla, cómo de autónomo o dependiente es, y hasta qué punto puede llegar a ser autosuficiente.
Cuando esto sucede, el apego o la dependencia emocional del niño hacia los padres se vuelven excesivos. Estos niños suelen permanecer constantemente junto a sus padres, y no tienen capacidad o interés para estar solos; es el típico caso en que, por ejemplo, no quieren salir a jugar con amigos o irse de campamento. Cuando esta situación se prolonga demasiado, o si la dependencia es excesiva, puede interferir con la maduración del niño. Es aquí cuando hablaríamos de problemas de dependencia en niños.

¿Tu hijo/a necesita apoyo emocional? Ayúdale a superar sus desafíos con nuestra terapia.
Contacta con un Psicólogo Infantil¿A qué se debe la dependencia en niños?
En la primera infancia, hasta los dos o tres años, todos los niños son totalmente dependientes. Es a partir de esta etapa cuando empieza a desarrollarse, al principio lentamente, la autonomía personal.
Al nacer, el bebé requiere de atención constante por parte de sus padres, quienes le proporcionan comida, cuidados, limpieza, etc. Cuando empieza a crecer, esta atención va siendo cada vez menos necesaria, en tanto que el niño puede conseguir algunas de estas cosas por sí mismo. Así, gradualmente y a medida que va madurando, el menor se desarrollará hasta convertirse en un adulto autónomo.
Sin embargo, en ocasiones puede suceder que este proceso no se cumpla satisfactoriamente. Esto puede deberse a distintos motivos:
Principales causas de la dependencia en niños
- Problemas de apego. Como consecuencia de una carencia afectiva por parte de los padres, es normal que se desarrollen niños inseguros. El apego paterno es fundamental para desarrollar una autoestima sana y seguridad en uno mismo; evidentemente, si un niño carece de esta seguridad buscará siempre un refuerzo externo, dando lugar así a la dependencia.
- Falta de reconocimiento. Se da cuando los padres no valoran los logros del niño, le corrigen o le reprenden frecuentemente. Esta dinámica también puede dar lugar a una personalidad insegura. El menor que se ha criado con estas condiciones no cree que pueda alcanzar ningún logro relevante. Como consecuencia, estos niños también serán dependientes de una figura que actúe como refuerzo externo.
- Sobreprotección. Sería el extremo opuesto a los puntos anteriores, en el que los padres están permanentemente cuidando del niño. En estos casos, este no podrá adquirir esa independencia y autonomía que le serán necesarias en su vida adulta. Sería el conocido como sindrome del protector.
- Falta de disciplina. Criarse sin unas normas establecidas y de obligado cumplimiento puede hacer que el niño no asuma responsabilidades. Así, a veces adquirir esa autonomía e independencia no es tarea sencilla, sino que supone un esfuerzo. En estos casos, menor debe ser obligado a afrontar sus miedos y hacerse cargo de sus obligaciones. De no ser así, puede generarse una dependencia como forma de que otras personas asuman esas responsabilidades.
¿Cómo podemos saber si nuestro hijo tiene un problema de dependiente?
Por lo general, es sencillo identificar un exceso de dependencia en niños. La principal señal que lo identifica es la necesidad excesiva de estar junto al padre o la madre. Esto es especialmente en edades más tempranas, cuando vemos que el niño “no se despega de nuestro lado”.
Sin embargo, en edades más tardías, esta dependencia puede adquirir otras formas. La más habitual es la necesidad constante de refuerzo o de aprobación. En otros casos, la dependencia en niños se identifica por la necesidad de estos de que otros realicen sus tareas; esto puede ser como forma de evadirse de estas, o de no tener que afrontar sus responsabilidades.
Otro comportamiento habitual en los casos de dependencia en niños se da en las interacciones de estos con otros menores. Así, es muy frecuente que se inhiban, que no quieran jugar con otros niños, o que simplemente no disfruten si no están junto a sus padres.
En general, los síntomas más característicos de los niños con problemas de dependencia los siguientes:
- Inseguridad o falta de confianza en uno mismo.
- Presencia de miedos y fobias infantiles, irracionales o sin fundamento.
- Dificultades para relacionarse con otros niños o adultos, escasas habilidades sociales.
- Problemas de autoestima en niños.
- Sensación de soledad, vacío o incapacidad para disfrutar en ausencia de los padres.
- Miedo a la soledad.
¿Qué tipos de dependencia en niños hay?
No existe una categorización como tal de los distintos tipos de dependencia en niños. Sin embargo, sí que es cierto que muchos casos de dependencia se producen con unos patrones más o menos reiterados. En este sentido, podríamos hablar de diferentes elementos característicos en los menores dependientes:
- Dependencia de la responsabilidad de los padres. En estos casos, la dependencia del menor se manifiesta sobre todo cuando este no puede o no quiere hacer frente a sus obligaciones. En cierto modo, sirve como excusa para que esas obligaciones sean asumidas por sus padres.
- Dependencia de la presencia de los padres. Aquí, el motivo de la dependencia es la necesidad de estar permanentemente junto a los progenitores. Es el típico caso del niño que no puede quedarse solo, en casa de otros adultos o con otros niños.
- Dependencia de la aprobación de los padres. Esta se da cuando el niño lo que necesita es sentirse reafirmado de manera permanente. Su autoestima y su valoración de sí mismos es muy pobre, y no creen en sus propias capacidades. Por ello, precisan que sus progenitores supervisen y aprueben todas sus actuaciones.
- Dependencia del afecto de los padres. Por determinadas circunstancias, algunos niños pueden crecer con carencias afectivas. En estos casos, el menor no precisa tanto de aprobación, sino de cariño. Suele tratarse de niños con patrones de personalidad tristes o melancólicos, que necesitan de sus padres para sentirse bien.
¿Cómo se pueden prevenir y tratar los problemas de dependencia en niños?
Los casos de dependencia en niños son por lo habitual fáciles de prevenir y tratar. En ellos influyen tanto factores externos como la propia personalidad del niño; sin embargo, mediante la aplicación de las pautas de actuación adecuadas, se pueden mejorar de forma sustancial.
Por otro lado, cuanto antes se identifique el problema más fácil será su solución. Esto se debe a que se trata de una dificultad que se agrava con el paso del tiempo. Así, cuanto menos se haya desarrollado la dependencia, más sencillo será ponerle fin.
Habitualmente, cuando se inicia una intervención psicológica en niños en un caso de estas características, el terapeuta trabaja tanto sobre el niño como sobre los padres. Al niño se le enseña durante la terapia infantil a conocer, controlar y manejar sus emociones. Esto es una herramienta básica e imprescindible para que pueda identificar cuando está actuando de manera dependiente y poder evitarlo.
Con los padres, por su parte, la intervención será sobre todo psicoeducativa. Esto significa que se les proporcionará de herramientas y estrategias para emplear con su hijo. De esta manera los progenitores aprenderán cómo actuar para no desarrollar la dependencia de su hijo; e, incluso más importante aún, para fomentar la autonomía e independencia del menor.
Bibliografía
- Bowlby, J. (1969). «Apego y pérdida: Vol. 1. Apego». Nueva York: Basic Books.
- Ainsworth, M. D. S., Blehar, M. C., Waters, E., y Wall, S. (1978). «Patrones de apego: Un estudio psicológico de la Situación Extraña». Hillsdale, NJ: Lawrence Erlbaum Associates.
- Main, M., y Solomon, J. (1986). «Descubrimiento de un patrón de apego inseguro-desorganizado/desorientado: Procedimientos, hallazgos e implicaciones para la clasificación del comportamiento». En M. Yogman y T. B. Brazelton (Eds.), «Desarrollo afectivo en la infancia» (pp. 95-124). Norwood, NJ: Ablex.
- Carlson, E. A., y Sroufe, L. A. (1995). «Contribución de la teoría del apego a la psicopatología del desarrollo». En D. Cicchetti y D. J. Cohen (Eds.), «Psicopatología del desarrollo: Vol. 1. Teoría y método» (pp. 581-617). Nueva York: Wiley.
- Kochanska, G., y Aksan, N. (2004). «Desarrollo de la reciprocidad mutua entre padres y sus hijos pequeños». Desarrollo Infantil, 75(6), 1657-1676. doi: 10.1111/j.1467-8624.2004.00814.x
- Sroufe, L. A., Egeland, B., Carlson, E., y Collins, W. A. (2005). «El desarrollo de la persona: El estudio de Minnesota sobre riesgo y adaptación desde el nacimiento hasta la edad adulta». Nueva York: Guilford Press.
- Cortés, M. R., Casas, J. A., y Cunha, C. (2012). «Dependencia y bienestar subjetivo en la infancia». Infancia y Aprendizaje, 35(3), 311-323. doi: 10.1174/021037012802945468
[ratings]







Hola Diana.
Por lo que comentas, parece que últimamente está más irritable. ¿A qué crees que puede deberse? ¿Ha habido algún cambio en la vida de tu hijo?
En ocasiones, algunos cambios pueden afectar a los niños en este sentido: mudanzas, cambio de profesores, cambiar de colegio, enfermedad de algún familiar, etc.
Es importante que trabajéis en reforzar su autoestima señalando todo lo que hace bien y las cualidades positivas que tiene como persona. Además, es bueno que tratéis de darle alternativas para que muestre su enfado o frustración de una manera menos dañina para él: dándole un juguete para que pueda tranquilizarse, enseñarle alguna técnica de relajación, ofreciéndole un rincón en el que pueda estar tranquilo con juguetes y decoración que le guste, que pueda expresarlo a través de dibujos, etc.
¿Habéis comenzado ya la terapia?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Buen dia Vega Marcos, yo he venido observando actitudes que no me han gustado, se ha vuelto respondon, acata ordenes bajo constante repeticion, le dicen algo y se pone a llorar, se hecha la culpa de todo, me dice que sus compañeros no le prestan atencion pero cuando ellos quieren hablar con el, él si esta atento, cuando llora se jala de los pelos, no quiere hablar y se encierra en su cuarto. Pelea con su prima y es que ella es muy molestosa y ya no se que hacer o que decir a mi hermana porque ella observa esa actitud pero veo que no hace nada al respecto.
Hola Diana.
Gracias por utilizar el blog.
Entiendo que estés preocupada por tu hijo. Es muy buena decisión el llevarle a terapia para que pueda trabajar en encontrarse mejor y la situación sea más llevadera para todos.
¿En qué se manifiesta la ansiedad en tu hijo? ¿En qué le limita o afecta en el día a día? ¿Cuándo y cómo comenzó?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Buenos días necesito que por favor me ayuden. Mi hijo tiene 7 años 6 meses y presenta ansiedad diagnostico emitido por el psicólogo. Vamos a ingresar a terapias ´pero no se si esto le permitirá realizar su vida con normalidad ya que he escuchado de ansiedad y a veces lo vivo y es muy feo. Que me recomiendan hacer o que actividades adicionales puedo realizar para poder ayudarle y que sea efectivo el tratamiento. Me preocupa muchisimo mi hijo. Gracias de antemano. Saludos
Hola Diana.
Gracias por tu participación en el blog.
Siento mucho lo que te ha ocurrido en estos últimos meses.
Por lo que comentas, parece que los dos tenías ideas diferentes de cómo querías que fuese la relación. Creo que buscabais relaciones distintas y que no habéis logrado compaginaros. Siento que haya sido así.
Date tiempo para asimilar lo que ha ocurrido, para desahogarte y para poder comenzar a recuperarte poco a poco. Esto puede llevarte un tiempo.
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Buenas tardes les escribo para desahogarme y que me ayuden con un consejo, tratare de hacerlo mas corto a lo que voy a comentar. Hace 2 años conocí a una persona muy mayor a mi él de 44 en ese entonces y yo de 31 bueno en fin desde que iniciamos no lo hicimos bien los 2 separados a él la mujer lo traicionó y yo pues me separe del papá de mi hijo. Nos hicimos enamorados pero nos separamos al mes porque el nunca tenia tiempo yo le escribía y no me ponía atención entonces eso me molesto y decidí ponerle fin a esa relación, sin embargo, nos alejamos 2 semanas y dada la casualidad que lo soñé que estaba mal decidí escribirle y volvimos a estar en la relación esta vez fue algo bonito porque el también puso de su parte y así presentamos a nuestras familias que de por si yo soy de familia con valores y creencias pero igual lo presente a mis padres, mi mamá es complicada y esta vez yo no quería que ella se metiera o que diera algún punto de vista diferente como lo hizo en mi anterior relación, esta vez yo lo apostaba a todo con él, paso el tiempo teníamos visitas cada 15 días ya que él vive lejos y así nos hemos seguido viendo hasta el año pasado que volvimos a discutir por lo mismo del comienzo que no me prestaba atención que daba mas prioridad a sus cosas y por ultimo me dijo que el no quería estar en una relación que le reclame de cosas pero yo sabia que no exageraba pero no quería darse cuenta o bueno ahora entiendo que no le importo que aquí la que estaba enamorada era yo. Desde agosto del año pasado que terminábamos nos seguíamos escribiendo y a veces era como que si no pasaba nada pero ojo ya las visitas nunca mas se dieron. Yo le decía que mismo va a pasar entre nosotros y no me decía y volvía a que no quiere una relación con peleas que quiere estar tranquilo, se puede decir que le rogaba aunque no era así los últimos 3 meses y nada, entonces iba dejando a un lado y bueno paso enero seguíamos en las mismas y febrero que acá en Ecuador es feriado quedamos en vernos y así lo hicimos. Ese día lo pasamos bonito el compartió poco con mi familia aunque me dijo luego que estaban raros pero igual la pase bonito le recordé que lo amaba mucho y no me dijo nada. Ayer tuvimos una conversación en la que me volvió a decir que no quería algo así que ya la familia de el sabían que no estábamos y que quería que yo sea feliz entonces le dije de cosas que era un egoísta y que me tocaba darle la razón a mi madre porque desde un momento ella me dijo que no veía el grado de compromiso de el hacia mi. A veces siento que exagera porque ella quiere un novio que me ayude en unas deudas económicas que tengo pero yo se que no es la obligación de nadie ayudar pero no entiende. Siento que yo también falle ya que no he podido llevar una relación bonita por el temor de mi madre yo tengo un hijo y vivo con ellos y no se que hacer. Me quede sin relación me duele mucho pero no logre entenderlo a él. Que consejo me darías para sobrellevar esto ya que me siento muy mal hasta el punto que llore y se lo dije.
Hola Lore.
Gracias por participar en el blog.
Entiendo que este cambio que estás apreciando en tu hija te preocupe.
Quizá, esté pasando una etapa en la que necesite más compañía y atención. ¿Relacionas este cambio con algo en concreto? ¿Ha pasado algo últimamente que haya podido producir esto?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola, buenas tardes, tengo una preocupación… tengo una hija de 5 años y desde siempre ha sido muy independiente ya que me he esforzado en apoyarla y darle seguridad y amor, duerme sola desde que nació y en un cuarto separado desde el año y medio, sin embargo hace aproximadamente 2 semanas no quiere estar sin mi, me dice que me necesita a su lado e intento estar lo más posible con ella, pero trabajo y ella va a un centro educativo casi todo el día (en el que asiste hace un año y nunca tiene problemas, ni de adaptación)
Pero me llama la atención que incluso quiere dormir conmigo y llora con mucha pena y angustia, eso nunca había sucedido y la verdad me empecé a preocupar… actualmente lo manejo conversando con ella e intentando ayudarla para que exprese sus emociones, pero al día siguiente es todo de nuevo…
Agradezco alguna guía o consejo, no quiero que esto escale y se ponga peor…
Hola Laura.
Gracias por leer el blog y participar en él.
Me alegro mucho de que el proceso de adaptación de tu hijo al jardín haya sido bueno.
En cuanto a la relación con su tía, es posible que con ella tenga un vínculo más fuerte. Sin embargo, esto no tiene por qué ser negativo a no ser que le genere mucho malestar cuando su tía no está o, a no ser, que cuando su tía está presente tu hijo se desregule mucho a nivel emocional. ¿Es así?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Mi hijo tiene 2 años ha crecido siempre conmigo, asiste al jardín y le va bien, hicimos la entrada al jardín en un proceso incremental de tiempo iniciando con 2 horas hasta completar la jornada, y se queda ratos con las tías o abuelas y le va bien, sin embargo, tiene un apego muy fuerte con una tía, a la que no deja hacer nada cuando estamos con ellas, no sé porqué y no sé si sea sano
Hola Diana.
¿Podrías hablar con tu hermana para pedirle que cambie la manera en la que trata a tu hijo? ¿Podrías tratar de hablar con ella para que cambie su actitud en casa en presencia del niño?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Buen dia gracias por responder a mi mensaje, mi hijo tiene 7 años y no creo que sea en la escuela. Tiene que ver en la casa, no se como actuar ya que mi hermana vive con nosotros. Me da mucha pena por mi hijo por favor ayudame
Hola Diana.
Gracias por tu comentario.
¿Qué edad tiene tu hijo actualmente?
Es posible que ese cambio tenga que ver con el trato que tiene con su tía. Quizá él se sienta regañado constantemente y eso le ponga en una postura de desmotivación y de defensa.
Por otro lado, también puede ser únicamente una etapa debido a que lo esté pasando mal en el colegio por alguna razón, por ejemplo o que haya habido algún cambio importante en algún aspecto de su vida. ¿Crees que ha podido ser así?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Buenas tardes les saluda Diana de oca Ecuador hace un tiempo atrás les escribí por motivo de mi hijo y hoy nuevamente les escribo para solicitar ayuda. El es un niño bueno, cariñoso pero últimamente esta volviéndose respondón, no obedece a la primera, tengo que estarle llamarle constantemente y para las tareas es un excelente estudiante pero tampoco esta copiando todo lo que le dice la profesora. Cuando le corrijo se pone a llorar y por mas que le explico las cosas siento que no sirve de nada. No se si todo esto se debe a que pasa con su tía que es muy gruñona y pasa gritando y así, mi hijo ya nos ha visto pelear porque de verdad mi hermana tiene un carácter súper fuerte y es grosera. Me da pena mi hijo y no se que hacer y me siento frustrada porque estoy perdiendo fácilmente la paciencia hasta el punto de gritarlo y me pasa diciendo que solo paso enojada. Ayuda por favor. Amo a mi hijo y deseo lo mejor para él.
Hola Scarlett.
Gracias por tu comentario.
Comprendo que esta situación te incomode y te preocupe.
Lo cierto es que con la edad que tiene la niña, es normal que todavía sea muy dependiente de vosotros y que necesite estar acompañada en todo momento. Además, todavía es un poco pronto para que pueda limpiarse sola al ir al baño.
En cuanto al tema de dormir, también es normal que reclame vuestra atención y que quiera sentirse acompañada. Sin embargo, debéis ir enseñándole poco a poco que debe dormir solita en su cama, a pesar de que pueda llamar a su padre en algún momento de la noche para que le de agua o la calme. Esto es algo que se le va enseñando poco a poco para que pueda irse habituando a ello.
¿Qué opina tu pareja sobre esta situación?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola!
La hija de mi pareja tiene 4 años y medio, y no le gusta dormir sola, tiene que dormirse con el papá al lado, y despierta 3 o más veces en las noches llorando, y él termina durmiendo siempre con ella o la trae a nuestra cama. Tampoco se limpia sola cuando va al baño, siempre lo llama y él la limpia, y tampoco le gusta ir sola al baño. De hecho no pude estar sola ni diez minutos, todo el tiempo necesita que estén en la misma habitación que ella, a veces aún teniendo juguetes nuevos, no juega con ellos si no se le está acompañando, y está constantemente al lado de nosotros, incluso si hago limpieza de la casa, ella prefiere ayudarme a limpiar antes que jugar, todo por no estar sola. Se enoja o llora mucho al separarse de alguien cercano.
Lo más agotante es que no pueda dormir sola, y no sé si sea normal para su edad. A veces con mi pareja hemos estado teniendo relaciones sexuales en nuestra habitación en la madrugada, y ella irrumpe llorando y se mete a la cama, no nos da ni tiempo de vestirnos, y ha sido muy incómodo. Siento que es difícil llevar a cabo muchas rutinas. Ayuda!
Hola Marie.
Gracias por tu respuesta.
Veo que estás haciendo todo lo posible para que tu hija se sienta más tranquila.
Me alegra saber que se queda bien en el colegio y que no lo pasa mal cuando va.
Entiendo, entonces, que el problema está sobre todo en el hecho de quedarse con su cuidadora. ¿Han tenido algún problema entre ellas? ¿Sabes si han discutido o han tenido algún malentendido? ¿La niña sabe decir por qué no se quiere quedar con ella?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
gracias por tu respuesta.
Con respecto a lo de la escuela, ella entra contenta y sale bien..
dice que me extraña cuando mi esposo o yo llegamos por ella y vamos para la casa a dejarla. Si voy yo a dejarla debo dejarla y regresar a trabajar. Ella no se quiere quedar con la persona que la cuida, que era la misma que la cuida desde inicios de año. Me dice que me va a extrañar cuando voy al trabajo. Me confunde porque llora diciendo que me extraña aun cuando estoy con ella. .. Los fines de semana, e hacemos cosas juntas (la llevo a clases extracurriculares, juegos, comidas)..
En la semana cuando llego de trabajar, a veces jugamos, revisamos tareas etc. le explico que yo tambien la extraño pero que debo trabajar para poder tener la casita que tenemos y poder darnos algunos gustitos.. le he puesto un cuento del hilo magico e invisble y llora a mares, como que la pone mas sensible,.. emocionalmente siento que esta sufriendo por que llora con sentimiento y a la vez me da sentimiento verla asi y trato de ponerle ejemplos de otras mamis que deben trabajar y que es algo normal.. no se que mas hacer? que mas me aconseja ?
Buenos días Marie.
Gracias por participar en el blog.
Entiendo que estés preocupada por tu hija. El principio de curso puede ser duro para muchos niños y pueden tardar unas semanas en adaptarse a la nueva rutina y las nuevas circunstancias.
Además, en el caso de tu hija, también ha sufrido otros cambios como el hecho de cambiar de persona que le cuida.
Es normal que con estos cambios la niña esté un poco preocupada y triste. Una de sus figuras de seguridad ha faltado durante unas semanas y esto puede haber hecho que se sienta insegura.
Es importante que continuéis llevándola al colegio a diario y que le expliquéis que estaréis allí para lo que necesite. Además, podéis hacer que lleve un objeto de casa que le haga sentir más tranquila (un peluche, un objeto, etc.)
Por otro lado, quizá podáis intentar que coincida con alguna amiga o amigo a la puerta del colegio para que pueda entrar más tranquila. Además, se lo podéis comentar al profesor para que tenga en cuenta lo que está ocurriendo y pueda aconsejaros qué hacer.
Ve contándonos cómo evoluciona la situación.
Un fuerte abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.