La eyaculación precoz es una de las disfunciones sexuales masculinas más frecuentes, afectando a entre el 20% y el 30% de los hombres en edades comprendidas entre los 20 y los 40 años. Esta condición puede generar malestar significativo tanto a nivel individual como en la relación de pareja, impactando directamente en la calidad de vida y la autoestima sexual.
Comprender las causas de la eyaculación precoz y conocer cómo evitar la eyaculación precoz son pasos fundamentales para abordar esta disfunción sexual de manera efectiva. La buena noticia es que existen soluciones probadas que permiten recuperar el control eyaculatorio.
En Somos Psicólogos, llevamos más de 15 años ayudando a personas a superar la eyaculación precoz mediante terapia sexual especializada. Nuestro equipo de psicólogos expertos en sexología ha logrado mejoras significativas en el control eyaculatorio y la satisfacción sexual.
¿Qué es la eyaculación precoz?
La eyaculación precoz es una disfunción sexual que se define, según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales en su quinta edición (DSM-5), como un patrón persistente o recurrente de eyaculación que ocurre durante la actividad sexual en pareja, más en concreto en el minuto siguiente a la penetración y antes de que el individuo lo desee.

Entiende y gestiona tu diagnóstico. ¿Buscas un especialista que te ayude con un trastorno específico?
Conoce nuestra Terapia Psicológica en MadridDicha eyaculación prematura tiene que haberse dado durante mínimo seis meses, en todos o casi todos los encuentros sexuales (entre el 75% y el 100% de las veces).
Esta debe generar un malestar significativo en la vida de la persona; además, no puede ser atribuida a un trastorno mental no sexual, factores estresantes individuales o de pareja, y/o a efectos de una sustancia o condición médica.
Diferencia entre eyaculación y orgasmo
Muchas personas confunden el orgasmo con la eyaculación, pero son procesos diferentes:
- La eyaculación es una respuesta fisiológica y objetiva que incluye dos fases: la fase de emisión (precipitación del líquido seminal) y la fase de expulsión (salida del semen).
- El orgasmo es una respuesta psicofísica global que provoca una sensación subjetiva de placer intenso.
¿Cuáles son los síntomas principales de la eyaculación precoz?
La Sociedad Internacional de Medicina Sexual (ISSM) propone tres síntomas para la eyaculación precoz:
- Tiempo reducido de latencia eyaculatoria: el tiempo que transcurre después de la penetración es de un minuto o menos en la mayoría de los encuentros sexuales.
- Falta de control eyaculatorio: incapacidad persistente para prolongar la eyaculación y para identificar las sensaciones previas a esta, lo que impide aplicar técnicas de control.
- Malestar psicológico significativo: experimentar angustia emocional o consecuencias negativas en el plano personal, de pareja o ambos, incluyendo frustración, vergüenza o evitación de la intimidad sexual.
Causas y soluciones de la eyaculación precoz: ¿Por qué ocurre?
Aunque la causa exacta de la eyaculación precoz todavía no se conoce completamente, las hipótesis principales apuntan a que la etiología de esta disfunción podría ser tanto orgánica/biogénica como psicológica/psicogénica. A continuación, desarrollamos ambas perspectivas:
Causas orgánicas o biogénicas de la eyaculación precoz
Los motivos orgánicos que podrían estar detrás de la eyaculación retardada son varios, siendo ejemplos los siguientes:
- Infecciones urinarias.
- Diabetes mellitus.
- Prostatitis.
- Polineuropatías.
- Trastornos neurológicos degenerativos (ej. Enfermedad de Alzheimer, Parkinson, Esclerosis múltiple, etc).
Adicionalmente, algunos estudios han encontrado relación entre la eyaculación precoz y los bajos niveles de magnesio en el semen, la hipersensibilidad del glande, la infección por Chlamydia Trachomatis, y algunos neurotransmisores (ej. Serotonina, oxitocina).
Causas psicológicas o psicógenas de la eyaculación precoz
Kolodny, Masters y Johnson han señalado que haber estado expuesto a aprendizajes inadecuados y a primeras experiencias sexuales estresantes pueden ser una de las causas psicológicas principales de esta disfunción sexual.
Según las teorías conductuales, la ansiedad está estrechamente relacionada con la eyaculación prematura, ya que genera una sobreproducción de neurotransmisores de adrenalina y noradrenalina, provocando que se eyacule más rápido.
El círculo vicioso de la ansiedad y la eyaculación precoz
La relación entre ansiedad y eyaculación precoz puede crear un “círculo vicioso” difícil de romper sin ayuda profesional:
- La eyaculación está mediada por el sistema nervioso simpático, el mismo que se activa ante situaciones de ansiedad, angustia o estrés.
- Al compartir el mismo sistema nervioso, la persona experimenta sensaciones fisiológicas similares a la ansiedad durante la actividad sexual.
- Por condicionamiento clásico (estímulo-respuesta), la persona reacciona con ansiedad cuando experimenta estas situaciones, perpetuando la eyaculación prematura.
Tipos de eyaculación precoz
Es importante mencionar que esta disfunción cuenta con una serie de especificadores sobre la naturaleza y la gravedad del trastorno que ayuda al clínico a estrechar y especificar la clasificación.
Clasificación según su inicio
Con el fin de poder establecer el inicio de la disfunción, el DSM-5 propone la siguiente clasificación:
Si es de por vida:
La disfunción existe desde que la persona alcanzó la madurez sexual.
Como ejemplos se destaca que su etiología puede ser neurológica, psicológica o debida a un déficit en las habilidades psicosexuales.
Si es adquirido:
La disfunción existe tras un tiempo de actividad sexual aparentemente normal.
Puede haber sido adquirido por enfermedades y lesiones físicas, por el efecto secundario de un fármaco, por distress psicológico o por problemas en la relación.
Clasificación según su contexto
Con el fin de poder establecer en qué contextos aparece la disfunción, el DSM-5 propone la siguiente clasificación:
- Generalizado: la disfunción no está limitada a estimulaciones, parejas o momentos específicos.
- Situacional: la disfunción está limitada a estimulaciones, parejas o momentos específicos.
Clasificación según su gravedad
Con el fin de poder establecer la gravedad de la disfunción, el DSM-5 propone la siguiente clasificación:
- Leve: existe evidencia de malestar significativo, pero tenue. La eyaculación se da entre los 30 y 60 segundos tras la penetración.
- Moderado: existe evidencia de malestar moderado en relación con los síntomas presentados. La eyaculación ocurre entre los 15 y 30 segundos tras la penetración.
- Grave: existe evidencia de malestar extremo con respecto a los síntomas. La eyaculación ocurre en el inicio de la penetración o en los siguientes 15 segundos a esta.
¿Cómo se evalúa la eyaculación precoz?
Para poder evaluar con certeza y establecer el diagnóstico de la eyaculación precoz, es necesario contar con los siguientes pasos:
- Establecimiento de la historia clínica.
- Realización de pruebas complementarias.
- Utilización de cuestionarios.
Establecimiento de la historia clínica del paciente
Para poder realizar el diagnóstico de la eyaculación precoz es necesario construir la historia clínica, tanto médica como sexual, del paciente.
Se destaca que el parámetro más importante es el tiempo que transcurre hasta que se produce la eyaculación.
Se deben conocer los antecedentes del problema, así como los detalles del mismo y cuál es la situación actual del paciente, tanto a nivel individual como de pareja.
De manera más concreta, se necesita:
- Conocer cuándo y dónde ocurre la eyaculación.
- Conocer si la eyaculación espontánea viene acompañada (o no) de pensamientos sexuales o de situaciones de carácter no sexual.
- Conocer si logra controlar la eyaculación durante la masturbación o también es precoz.
- Conocer si ha pasado un periodo de abstinencia sexual (hay que prestar especial atención a los factores propiciados por la cultura o la religión).
- Conocer si, aparte de la eyaculación prematura, existe otro trastorno comórbido (ej. Disfunción eréctil).
Realización de pruebas complementarias
Cuando se está examinando a la persona por eyaculación precoz, es necesario realizar un examen físico para conocer si hay alteraciones encubiertas asociadas a esta u otra disfunción.
Se destaca que este tipo de exploración está especialmente indicada cuando la eyaculación precoz se clasifica como adquirida.
Algunas de las pruebas complementarias indispensables son:
- Realización de exámenes de glicemia y parcial de la orina.
- Realización de pruebas neurofisiológicas (aunque hay algunas que todavía no están completamente establecidas).
Lo ideal sería derivación a urología para que el médico especializado recomiende las pruebas oportunas.
Utilización de cuestionarios
Existen diversos cuestionarios de evaluación psicológica que son de utilidad tanto para el diagnóstico y la caracterización de la eyaculación prematura, como para la evaluación de la respuesta al tratamiento.
Algunos de estos cuestionarios son:
- Premature Ejaculation Profile (PEP) de Patrick et al. (2009).
- Index of Premature Ejaculation (IPE) de Althof et al. (1977).
- Male Sexual Health Questionnaire Ejaculatory Dysfunction (MSHQ-EjD) de Rosen (2004).
- Premature Ejaculation Diagnostic Tool (PEDT) de Symonds et al. (2005).
- Arabic Index of Premature Ejaculation (AIPE) de Arafa y Shamloul (2007).
- Ability of Ejaculation Control (AEC) de Kaynar et al. (s.f).
- Index of Ejaculatory Control (IEC).
- Escala de Satisfacción Sexual (GRISS) de Rust y Golombock (1986).
- Escala de Impresión Clínica Global del Cambio (CGIC) de Montgomery y Asberg (1979). *Sirve para evaluar la respuesta al tratamiento.
Se destaca que el PEDT y el AIPE, son los cuestionarios por excelencia, ya que están validados al servir con gran exactitud para la detección de la eyaculación precoz; además, pueden identificar a los pacientes que la padecen de los que no.
Cómo evitar la eyaculación precoz: Tratamientos efectivos
Tratamiento psicológico
La terapia sexual cognitivo-conductual es el tratamiento psicológico más eficaz para abordar la eyaculación precoz. Este enfoque destaca por evaluar e intervenir desde una perspectiva holística, con el objetivo de que los hombres logren controlar la eyaculación y mantener estos resultados a largo plazo.
A diferencia de los tratamientos farmacológicos, la terapia psicológica no presenta efectos secundarios y el tratamiento de la eyaculación precoz no es doloroso. Los objetivos terapéuticos incluyen:
- Entrenamiento en relajación fisiológica. Técnicas como el entrenamiento autógeno de Schultz o la relajación muscular progresiva de Jacobson.
- Autosensibilización corporal. Mediante ejercicios de focalización sensorial para aumentar la conciencia corporal.
- Aprendizaje del control eyaculatorio. Utilizando técnicas específicas como la técnica de parada y arranque (Stop-Start), la técnica de compresión o apretón, y los ejercicios de Kegel para fortalecer la musculatura del suelo pélvico.
- Reducción de la ansiedad: a través de reestructuración cognitiva, respiración diafragmática, técnicas de exposición y desensibilización sistemática.
- Mejora de la autoestima sexual: trabajando el autoconcepto y la confianza en las propias capacidades.
Tratamiento farmacológico
Los tratamientos farmacológicos generalmente se dispensan con el objetivo de modificar los neurotransmisores y receptores que están implicados en el control de la eyaculación (ej. Serotonina, dopamina, oxitocina, norepinefrina, GABA…).
El tratamiento farmacológico por excelencia para las disfunciones sexuales es el tratamiento con antidepresivos, más concretamente con los Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS).
Tratamiento combinado
Los resultados derivados de múltiples estudios establecen que la opción más adecuada -y la que mejores resultados proporciona- para tratar la eyaculación precoz es un tratamiento psicológico y farmacológico conjunto para que la persona mejore su calidad de vida tanto individual como en pareja. En este sentido, cabe destacar la importancia de la sexología como disciplina específica de la psicología para el abordaje de este tipo de problemáticas.
Referencias bibliográficas
American Psychological Association [APA]. (2014). Manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5). https://www.eafit.edu.co/ninos/reddelaspreguntas/Documents/dsm-v-guia-consulta-manual-diagnostico-estadistico-trastornos-mentales.pdf
Prieto, R., Cruz, N., Cabello, F., García, F. B., Fernández, A. J., Larrazábal, M., Martín, A. O., Sánchez, F., Martín, C. S., & Viladoms, J. (2017). Diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la eyaculación precoz: recomendaciones de experto. Revista Internacional de Andrologia, 15(2), 70-77. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1698031X17300249
Puentes, Y., & De Dios, E. (2016). Diagnóstico y tratamiento de la eyaculación precoz. Revista Sexología y Sociedad, 22(3), 149-165. https://revsexologiaysociedad.sld.cu/index.php/sexologiaysociedad/article/view/601
Wespes, E., Amar, I., Eardley, F., Giuliano, D., Hatzichristou, K., Hatzimouraditis, F., & Montorsi, Y. (2010). Guía clínica sobre la disfunción sexual masculina: disfunción eréctil y eyaculación precoz. European Association of Urology, 2, 846-899. https://www.aeu.es/userfiles/12-guia_clinica_disfun_sexual_masculina.pdf






