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Familia tóxica

El impacto de crecer en una familia tóxica

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Criarse en una familia tóxica o disfuncional no solo puede ser un obstáculo para nuestra felicidad o nuestro desarrollo individual: también es fuente de problemas de salud mental, entre ellos:

  • Baja autoestima.
  • Alto nivel de autoexigencia.
  • Dificultad para expresar y/o gestionar sentimientos.
  • Depresión.
  • Trastornos de la conducta alimentaria (TAC).

 

Detectar los comportamientos tóxicos en el seno de la familia es clave para tomar decisiones como neutralizar a un familiar tóxico, romper vínculos o buscar ayuda profesional. En nuestro artículo sobre cómo sanar las heridas emocionales de la infancia puedes aprender estrategias para superar las secuelas de una crianza disfuncional.

Qué es una familia tóxica y cómo identificarla

Una familia tóxica es aquella en la que se manifiestan dinámicas, roles o patrones conductuales con un impacto negativo en la salud emocional y psicológica de sus miembros.

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Normalmente, las relaciones e interacciones entre los miembros de este tipo de familias son insanas y perjudiciales, y pueden incluir comportamientos abusivos, manipulativos e incluso destructivos, siendo habituales el control excesivo, las negligencias, las críticas, las humillaciones o la exclusión.

Características de las familias tóxicas

Las familias tóxicas son tan diversas como actitudes destructivas existen.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, comparten aspectos comunes que pueden ponernos sobre aviso y ayudarnos a identificarlas:

Ausencia de la individualidad

En una familia tóxica no se respeta la individualidad de sus integrantes, y lo que deberían ser dinámicas afectivas libres, son sustituidas por dinámicas afectivas coercitivas.

Esto dificulta la toma de decisiones, puesto que sus miembros asumen responsabilidades disonantes y poco saludables, por una parte, y reclaman una aprobación constante, por otra.

Sobreprotección o desinterés

Aunque se trata de polos opuestos, ambas actitudes (sobreprotección y negligencia) están presentes en muchas familias tóxicas.

En el primer caso, se genera gran dependencia y daño emocional; en el segundo, la desidia total hacia la crianza o el contacto emocional provocan situaciones de abandono que suelen tener un impacto muy negativo en todas las etapas de la vida de sus miembros.

Comunicación disfuncional

La comunicación en una familia tóxica tiende a ser poco clara, confusa, hostil e incluso agresiva.

Además, el hecho de no abordar situaciones graves, como el abuso o el maltrato, hace que los conflictos en su seno sean tensos y que los problemas se minimicen, llegando a invalidar el sufrimiento y los sentimientos de los afectados.

Rigidez

Las familias tóxicas suelen tener reglas rígidas y arbitrarias, sin cabida para cambios ni expresiones individuales.

Sus roles están establecidos por medio de normas no escritas y, todo lo que pueda alterar este orden (generalmente asociado al confort de alguno de los familiares) provocará actitudes extremas, dramáticas o violentas.

Falta de apoyo

Los miembros de una familia tóxica se sienten rechazados y no aceptados con facilidad, siendo habitual que experimenten ausencia de empatía ante situaciones difíciles o complicadas.

Esta falta de apoyo emocional puede traducirse en desconfianza, pero también en situaciones de paranoia al sentirse incomprendidos, juzgados o vigilados constantemente.

Tipos de familias tóxicas: clasificación de Meltzer

El Dr. Donald Meltzer, especialista en el estudio de las influencias del funcionamiento familiar en los modos de aprendizaje, indica que las relaciones familiares sanas sirven para:

  • Generar amor
  • Promover la esperanza
  • Contener el dolor depresivo
  • Ayudar a pensar

 

Por contra, las interacciones en el seno de la familia disfuncional pueden:

  • Promulgar odio
  • Sembrar desesperanza
  • Emanar ansiedad persecutoria
  • Crear mentiras y confusión

 

Por su parte, en el estudio “The analytical world: institutions and limitations”, firmado por este mismo especialista, se distinguen cuatro tipos de familia:

  • Familia aglutinada. Se caracteriza por la ausencia de individualidad y la falta de identidad propia de sus integrantes. Genera un efecto claustrofóbico, en el que se tiene la sensación de no “poder salir” de la estructura familiar.
  • Familia uniformada. Este tipo de familias tóxicas tienen interacciones rígidas. Se definen por la sumisión, el autoritarismo, la exigencia, el control y la ausencia de reflexión.
  • Familia aislada. En este caso, la importancia recae en el individuo, lo que supone un deterioro de la identidad grupal. Normalmente, las interacciones entre sus miembros son casuales y superficiales.
  • Familia integrada. Es el tipo de familia que busca el equilibrio entre el individuo y el grupo. Sus roles son más flexibles, y admiten pensamientos críticos y diferencias sin perder de vista las responsabilidades afectivas y emocionales dentro del conjunto familiar.

 

En los tres primeros casos, hablamos de relaciones familiares donde abunda la toxicidad debido a la dificultad para expresarse libremente sentimientos y opiniones, respecto al último caso, sería el grupo familiar más sano.

Otros tipos de familia tóxica podrían ser:

  • Familias autoritarias
  • Familias negligentes
  • Familias en conflicto constante
  • Familias controladoras
  • Familias envidiosas o competitivas
  • Familias manipuladoras

Cómo alejarte de tu familia tóxica: ¿Qué puedes hacer en estos casos?

Alejarse de una familia tóxica es complicado y requiere mucho esfuerzo emocional que no todo el mundo está dispuesto a asumir. Además, algunas personas están tan sumidas en la toxicidad familiar y en sus roles y comportamientos, que han llegado a normalizarla.

Por eso, el primer paso es tomar conciencia de la situación y de sus causas. También debes entender que tu familiar o familiares no cambiarán si no quieren, y que tú solo/a no podrás cambiarle.

Está claro que, siempre que sea posible, debes intentar poner de tu parte para solucionar el conflicto y mejorar el clima familiar. Sin embargo, a veces distanciarse físicamente puede ser la única solución si este tipo de vínculos son disfuncionales, desequilibrados o ponen en riesgo tu bienestar físico y mental.

Cómo neutralizar a un familiar tóxico: tips básicos

Algunos de los pasos que puedes seguir para neutralizar a un familiar tóxico son:

  1. Pon límites saludables y aprende a decir que no.
  2. Evita los conflictos y no actúes de forma impulsiva.
  3. Establece distanciamiento físico o emocional si lo consideras necesario.
  4. Busca apoyo en otros lugares que puedas considerar “seguros” (amigos, otros familiares de confianza, redes de apoyo, etc.).
  5. Relaciónate con personas que te hagan sentir bien.
  6. Expresa lo que sientes con alguien de confianza.
  7. Practica el autocuidado y dedícate tiempo de calidad.
  8. Toma decisiones basadas en tu propio bienestar.

 

Por último, busca ayuda profesional. Desde Somos Psicólogos podemos ayudarte a entender y manejar las emociones y problemas relacionados con un familiar tóxico a través de sesiones de terapia psicológica individual.

En estos casos, es especialmente importante tratar cuestiones como la culpa o el apego sano.

En muchos casos, alejarse de una familia tóxica no es fácil y puede generar sentimientos de culpa o confusión. La terapia psicológica puede ser un gran apoyo para trabajar estas emociones. Si quieres saber más sobre cuándo y por qué acudir, te recomendamos leer nuestro artículo sobre terapia psicológica.

Contacta con nosotros para más información.

Bibliografía

Sociedad Psicoanalítica de México. (2018, 22 de junio). Familia en psicoanálisis: Un modelo de Meltzer.

Brito, M. L. S., Brito, M. J., & Gondim, S. M. G. (2009). Formação de professores universitários: Um estudo exploratório em instituições particulares de ensino superior. Psicologia Escolar e Educacional, 13(2), 269-279.

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Comité Editorial Somos Psicólogos

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