Saltar al contenido
Inestabilidad emocional

Lidiar con la inestabilidad emocional: cómo encontrar equilibrio y estabilidad en momentos de incertidumbre

Compártelo en Redes
Terapia psicológica
Mejora tu bienestar emocional con un psicólogo. Agenda una sesión hoy mismo y da el primer paso hacia una vida más plena.

La terapia individual dirigida es una herramienta clave para tratar la inestabilidad emocional, un trastorno de la personalidad asociado al estado de ánimo y que puede tener consecuencias muy negativas en la salud y el bienestar, tanto de los afectados, como de su entorno cercano.

¿Qué es la inestabilidad emocional?

La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) reconoce el trastorno de la inestabilidad emocional como la existencia de una marcada predisposición a actuar de un modo impulsivo, sin tener en cuenta las consecuencias.

Suele manifestarse con episodios de labilidad y desregulación emocional (cambios de humor bruscos y dificultad para identificar las emociones), junto con patrones de conducta impulsivos que suelen  traducirse en arrebatos de ira intensos, actitudes violentas y manifestaciones “explosivas”.

Enfocar el diagnóstico de la inestabilidad emocional y su tratamiento de manera personalizada es fundamental para que los psicólogos podamos reconocer sus señales, ahondar en sus causas y definir estrategias únicas para cada paciente en función de su situación.

Persona alcanzando el bienestar emocional y la salud mental

Aprende a gestionar tu ansiedad y tus emociones. ¿Sientes inseguridad o malestar y no sabes cómo gestionarlo?

Encuentra tu Terapia Psicológica en Madrid

¿Cómo identificar el trastorno de inestabilidad emocional?

Aunque todos nos enfrentamos altibajos en nuestro estado de ánimo, especialmente en momentos de cambio o incertidumbre, la inestabilidad emocional se caracteriza por:

  • Su persistencia (notarás que el desequilibrio y la falta de control de las emociones es constante).
  • Su impacto en tu vida diaria.
  • Su intensidad (puedes experimentar emociones muy distintas en intervalos cortos de tiempo, y pasar de la tristeza a la euforia o al enfado en minutos).

 

Además de los cambios bruscos de humor, otras señales que pueden ayudarnos a identificar un trastorno de inestabilidad emocional son:

Dificultad para controlar las emociones

Las personas con inestabilidad emocional suelen experimentar reacciones desproporcionadas ante problemas diarios o pequeños contratiempos, como olvidar comprar algo o perder las llaves.

Estas respuestas exageradas pueden reflejar una dificultad para regular las emociones.

Sensibilidad ante las críticas

Sentirse profundamente afectado por comentarios negativos es una característica común de las personas inestables emocionalmente.

Por ejemplo, si un amigo les sugiere mejorar algo de su vida, lo interpretan como un ataque personal o un rechazo total.

La hipersensibilidad dificulta la comunicación y puede llevar al aislamiento.

Impulsividad

Tomar decisiones precipitadas sin valorar las consecuencias también suele ser signo de inestabilidad emocional.

Por ejemplo, gastar una gran suma de dinero de forma repentina o terminar relaciones personales importantes por una pequeña discusión generan un ciclo de enfado y arrepentimiento continuo que suele generar reacciones más intensas y desproporcionadas.

Aislamiento social

El miedo al rechazo y a la vergüenza provoca que algunas personas pierdan el contacto con amigos o familiares para protegerse de críticas o situaciones que les generan ansiedad.

Sin embargo, esto puede empeorar la situación, ya que alejarse de la gente reduce las oportunidades de apoyo y aumenta la sensación de soledad, generando un mayor desequilibrio en el control de las emociones.

¿Cuál es el papel de la terapia para identificar y abordar patrones asociados a la inestabilidad emocional?

Comprender qué es y cómo se manifiesta la inestabilidad emocional es fundamental para diagnosticarla y tratarla.

De hecho, los psicólogos profesionales somos los mejores aliados para ayudarte a reconocer reacciones desproporcionadas, comprender tus emociones y desarrollar estrategias para gestionarlas según tus necesidades, sobre todo en momentos de incertidumbre o de crisis personal.

Además, sabemos que una intervención terapéutica temprana mejorará mucho tu bienestar y tus relaciones con tu entorno.

Causas de la inestabilidad emocional

Las causas de la inestabilidad emocional pueden ser internas (por ejemplo, un trastorno o una enfermedad mental) o externas (estrés, discusiones, duelos, cambios vitales, etc.).

Entre ellas, podemos enumerar:

Desequilibrios químicos

Los neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina tienen un papel crucial en la regulación del estado de ánimo y, si su producción está alterada, es más fácil sufrir cambios emocionales significativos.

La genética, el consumo de sustancias (drogas) y algunas condiciones médicas vinculadas a desequilibrios hormonales (como el hipotiroidismo) también pueden contribuir a la inestabilidad emocional.

Además, en algunas etapas de cambio hormonal, como la adolescencia, el síndrome premenstrual, el embarazo o la menopausia, las emociones pueden volverse impredecibles, lo que hace que las mujeres sufran este trastorno con mayor frecuencia.

Estrés prolongado

El estrés prolongado relacionado con enfermedades crónicas, problemas financieros, conflictos laborales o un entorno familiar tenso mantiene nuestro cuerpo en un “estado de alerta constante” que agota los recursos emocionales.

Ante la falta de esta capacidad de respuesta, la gestión de las emociones se complica y podemos experimentar mayor susceptibilidad, irritabilidad y cambios de humor.

Experiencias traumáticas

Los abusos, accidentes o pérdidas de seres queridos pueden dejar secuelas emocionales profundas que deben tratarse con terapia especializada.

De hecho,  el trastorno de estrés postraumático (TEPT) es causa directa de inestabilidad emocional, especialmente en casos de hipervigilancia constante o de reacciones graves ante estímulos aparentemente inofensivos.

Enfermedades mentales

Algunas enfermedades mentales, como el trastorno límite de la personalidad, el trastorno bipolar o la depresión, afectan directamente el estado de ánimo y a la gestión de las emociones.

Por supuesto, estas condiciones requieren su propio diagnóstico y tratamiento médico.

Cómo ayudar a una persona con inestabilidad emocional: tratamiento y terapias recomendadas

El entorno juega un papel crucial en el apoyo a las personas con inestabilidad emocional.

Escucharles sin juzgar, evitar minimizar sus sentimientos, mostrar empatía o no reaccionar con críticas que aumenten su malestar son gestos de gran ayuda en el día a día.

Sin embargo, gestionar las emociones puede ser un proceso complejo, que requiere tiempo, compromiso y acompañamiento.

Por eso, además de lo anterior, las personas cercanas a los afectados siempre deben promover la búsqueda de ayuda profesional.

La terapia psicológica individual ofrece las herramientas necesarias para identificar patrones de comportamiento, analizar su origen y desarrollar estrategias personalizadas.

Antes de empezar, nuestros psicólogos determinan ante qué tipo de trastorno de inestabilidad emocional se encuentran:

  • Tipo impulsivo. Se caracteriza por una inestabilidad emocional predominante, con explosiones de violencia y comportamientos amenazantes por críticas o frustración. Esto quiere decir, básicamente, que las personas suelen actuar de manera más agresiva.
  • Tipo límite/limítrofe. Las personas con este trastorno de personalidad tienen una imagen de sí mismos confusa o alterada. Sus relaciones personales son intensas e inestables, lo que origina crisis emocionales constantes. Además, suelen ser más propensas a las amenazas suicidas y los actos autolesivos.

 

Después, buscamos el abordaje y el tipo de terapia más adecuado para cada caso:

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC). El objetivo de la terapia cognitivo-conductual es modificar pensamientos y comportamientos disfuncionales, siendo útil tanto para un trastorno de inestabilidad emocional impulsivo como límite.
  • Terapia humanista. La psicología humanista se centra en el desarrollo personal y la autorrealización, lo que promueve una mayor comprensión de gran ayuda para identificar y gestionar las emociones.
  • Terapia psicoanalítica. Explora el inconsciente y las experiencias pasadas para comprender los conflictos actuales, siendo un tipo de terapia recomendada en casos de inestabilidad emocional de tipo límite.
  • Terapia sistémica. Analiza las relaciones familiares y el entorno del paciente, y puede ser una herramienta muy importante para trastornos de inestabilidad emocional de origen externo (estrés, conflictos laborales, tensiones en la familia, etc.).
  • Terapia EMDR. La terapia EMDR es un tipo de terapia especializada en el tratamiento de traumas y experiencias emocionales difíciles, por lo que recomienda en caso de trastorno de inestabilidad emocional asociado al estrés postraumático.

 

Si tú o alguien cercano necesitáis ayuda para gestionar vuestras emociones, no dudes en contactar con nosotros.

Imagen de Beatriz González

Beatriz González

Fundadora y directora de Somos Psicología y Formación. Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid Máster en Neuropsicología por la Clínica San Vicente Terapeuta EMDR Nivel II

Mas Sobre psicología y terapias

2 comentarios en «Lidiar con la inestabilidad emocional: cómo encontrar equilibrio y estabilidad en momentos de incertidumbre»

  1. !Excelente artículo! Como profesional que ha lidiado con altibajos emocionales, este contenido de Somos Psicólogos aborda con rigor y sensibilidad un tema que muchos callamos. La distinción entre inestabilidad emocional y trastornos específicos me ha dado claridad para entender mis propias fluctuaciones.

    Me resonó especialmente el enfoque de «gestión emocional como músculo a entrenar» en lugar de patologizar. Los ejercicios prácticos propuestos (como el registro emocional semanal) son justo lo que necesitamos los hombres para desarrollar inteligencia emocional sin perder nuestra esencia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Necesitas ayuda psicologica?