Los pensamientos obsesivos son ideas recurrentes que aparecen una y otra vez, generando malestar y dificultando el día a día. Se trata de pensamientos de contenido negativo ante los cuales nuestra mente se queda atrapada, sin encontrar la salida. Suelen aparecer en momentos de estrés, ansiedad o durante etapas vitales complicadas, aunque también pueden ser síntoma de enfermedades como la depresión o el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Lo más paradójico es que, cuanto más intentamos suprimirlos, mayor fuerza cobran.
En este artículo te explicamos qué son, te damos ejemplos de pensamientos obsesivos frecuentes, por qué se relacionan con la ansiedad y, lo más importante, qué estrategias puedes usar para empezar a gestionarlos.
¿Qué son los pensamientos obsesivos?
También conocidos como rumiación o pensamientos circulares, los pensamientos obsesivos consisten en la fijación prolongada sobre una misma idea, dándole vueltas sin llegar a ninguna conclusión. La mente queda atrapada en un bucle que consume tiempo y energía, interfiriendo en la vida cotidiana.
A diferencia de la preocupación puntual, los pensamientos obsesivos se caracterizan por su persistencia y la dificultad para controlarlos. La persona reconoce que son irracionales o desproporcionados, pero no puede evitar que aparezcan.

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Encuentra tu Terapia Psicológica en MadridAdemás, es importante no confundirlos con el trastorno obsesivo-compulsivo: no todas las personas con pensamientos obsesivos negativos padecen un TOC. Sin embargo, cuando generan un malestar significativo, la intervención psicológica es siempre el camino más adecuado.
Pensamientos obsesivos: ejemplos frecuentes
Para entender mejor de qué hablamos, veamos algunos ejemplos de pensamientos obsesivos comunes:
«¿Y si he dicho algo que ha ofendido a alguien sin darme cuenta?»
«No voy a ser capaz de afrontar este nuevo trabajo. Todo va a salir mal.»
«¿Y si me pongo enfermo y no puedo cuidar a mis hijos?»
«No valgo lo suficiente. Soy un fracaso.»
«¿Y si le ha pasado algo a esa persona y es culpa mía?»
Estos ejemplos de pensamientos obsesivos tienen en común que aparecen de forma repetitiva, generan ansiedad y resultan muy difíciles de ignorar. Aunque su contenido varía de una persona a otra, suelen girar en torno a las áreas de mayor vulnerabilidad emocional de cada individuo.
Pensamientos inevitables
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Nuestras emociones y nuestros pensamientos son una parte no solo importante en nuestra vida, sino inevitable. Sentimos y pensamos a lo largo de todo el día, aunque no seamos conscientes de ello. Pasa desapercibido por el cambio de foco de nuestro cerebro: no puede atender a todos los estímulos a la vez y selecciona aquellos que considera importantes en ese momento.
Cuando aparecen los pensamientos obsesivos, nuestro primer impulso es querer pararlos, algo que es imposible. Nuestro cerebro nunca deja de producir, y al querer controlar lo incontrolable, nos frustramos, sentimos culpa y una mayor ansiedad. Nos predisponemos a nosotros mismos a continuar con el círculo vicioso, lo cual también se retroalimenta de lo que estamos viviendo en ese momento.
Para entenderlo, pensemos en lo siguiente: si tengo una botella de agua vacía y la intento sumergir en agua, el aire de su interior nos lo complica. Debemos luchar y luchar por algo que no vamos a conseguir. Pretender que una botella vacía se quede quieta en el fondo del agua es como pretender que nuestro cerebro pare los pensamientos; solo nos generará cansancio y frustración.
Obsesiones
¿Pero en qué consisten las obsesiones? Se definen como un pensamiento, un impulso o una imagen, siempre de carácter recurrente y persistente. Aparecen numerosas veces a lo largo del día y no hay casi forma de hacer que se vayan. Intentamos no pensar en ello, no nos gusta, pero nos es muy difícil controlarlo.
Es especialmente significativa la cantidad de tiempo que nos consumen y la energía invertida. Interfieren en el día a día, nos estresan e impactan contra la ansiedad que tal vez ya estemos experimentando. Tienen una temática fija y suelen girar en torno a aquello que más nos puede estar preocupando, aunque no siempre. A veces, lo que más nos puede estresar, de hecho, es que no sabemos el motivo de que nos vengan a la cabeza.
Momentos de estrés
Los pensamientos obsesivos pueden no estar presentes en nuestra rutina diaria. Tal vez aparezcan en momentos puntuales donde hemos podido tener una discusión o estamos preocupados por algo. Dichos pensamientos tienden a dispararse cuando nos encontramos en un mal momento o estamos pasando por una etapa complicada.
Cambios en nuestros ciclos vitales, como un despido o un divorcio, pueden hacer que aparezcan. Aunque también surgen en momentos buenos, pero a los que no sabemos cómo hacer frente. Un nuevo empleo puede provocar miedo e inseguridad, donde también habría pensamientos circulares que cuestionasen nuestra valía.
Los momentos de estrés pueden ser suficientes para que sintamos emociones negativas que acompañen a este tipo de pensamientos. Un primer paso, en estos casos, no es controlar el pensamiento en sí, ya que es consecuencia, sino que debemos bajar nuestros niveles de activación o tener nuevas herramientas de gestión del estrés.
Enfermedades asociadas
Los pensamientos obsesivos pueden aparecer solos, sin ningún otro síntoma, pero en algunos casos acompañan a diversas enfermedades. Se encuentran presentes en depresión, ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo o alteraciones de la personalidad. Su contenido iría relacionado con la enfermedad en sí.
La depresión tiene pensamientos negativos sobre uno mismo, el futuro o el mundo y las obsesiones estarían ahí implicadas. En el trastorno obsesivo-compulsivo, también tienen un tema central. De hecho, en este caso, la persona intenta controlar las obsesiones a través de rituales, las propias compulsiones.
Cuando los pensamientos son un síntoma de una enfermedad, el tratamiento psicológico va enfocado a tratar cada síntoma, dando la misma importancia a todos los problemas que se presentan. La línea de actuación se enfoca en ir directamente a generar un mejor bienestar en la persona, reduciendo a la vez aquello que le provoca malestar.
Estrategias iniciales para reducir los pensamientos obsesivos
Los pensamientos obsesivos no solo son motivo de preocupación en la persona que lo sufre, sino que deben ser abordados por un psicólogo experto en su manejo. El cerebro aprende a usarlos y, aunque haya temporadas en las que parece que han desaparecido, pueden volver a aparecer. De hecho, en aquellos momentos en los que nos veamos sobrecargados, momentos nuevos o de estrés, volveremos a tener rumiaciones del pensamiento.
Hay técnicas que pueden usarse inicialmente, cuando el problema no está muy extendido, para que se frenen y desaparezcan. Siempre debe hacerse teniendo en cuenta de que si se trata de un síntoma de otra enfermedad, los pensamientos nunca se controlarán del todo.
Parada del pensamiento
Una de las técnicas más usadas desde una perspectiva cognitivo-conductual es la parada del pensamiento. Esta técnica consiste en, mediante una palabra, parar inicialmente los pensamientos. Basta o Stop suelen ser las más usadas. Se dice en voz alta o mentalmente, de forma clara y segura. Una vez hecho eso, la persona pasa a visualizar una escena, siempre la misma, que genere tranquilidad y serenidad. Se puede repetir tantas veces como queramos.
Sobrecarga paradójica
Cuando queremos controlar nuestros pensamientos, buscamos que no haya ningún momento durante el día en el que esos pensamientos estén. Sin embargo, esta técnica busca lo contrario: tener un tiempo específico para ellos. Nos marcamos unos minutos al día, de 10 a 15, a pensar en aquello que justo intentamos evitar. Debe ser siempre el mismo tiempo, cada día y en el mismo instante. Un buen momento, por ejemplo, si nuestra preocupación es sobre el trabajo, es hacerlo al salir de la oficina.
Relajación
Los pensamientos están directamente asociados al estrés o la ansiedad. Forman un círculo vicioso que debe intentar lograrse mediante la relajación. Técnicas específicas, como la respiración diafragmática, nos ayudan puntualmente, y otros métodos como el deporte, nos bajan el estrés medio que sentimos.
Los pensamientos obsesivos siempre deben ser tenidos en cuenta. En estos casos, cuando se detecta un malestar en el que nos puede ayudar un psicólogo, es necesario buscar la ayuda e iniciar un proceso de terapia, especialmente en cuanto observamos que son incontrolables y nos generan malestar. Nuestros psicólogos expertos te pueden ayudar, ¡pide cita con nosotros!
Bibliografía
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Wegner, D. M., Schneider, D. J., Carter, S., y White, T. L. (1987). Efectos paradójicos de la supresión del pensamiento. Revista de Psicología Social y de la Personalidad, 53(1), 5-13.







Hola Yazminn.
Gracias por participar en el blog.
Siento mucho que te encuentres así. Imagino que estás sufriendo mucho y pasando mucho dolor. Siento que sea así.
Te felicito por haber pedido ayuda a tus padres, al psicólogo y al psiquiatra. Te animo a que continúes haciéndolo y retomes la terapia si puedes.
¿Qué te ocurrió cuando tenías 6 años? ¿Qué tipo de pensamientos tienes?
¿En qué momentos del día te sientes más tranquila o calmada?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Tengo 15 años tuve un shock en mi vida cuando tenía 6 años hablé con gente de mi familia y creyeron inreal lo que me sucedió pero es cierto acudo con un psicólogo y dijo que eso no me traería nda sin embargo actualmente sufro de estrés ansiedad y pánico me creo muchas cosas horribles en mi mente y sobrepiensas demasiado en muchas cosas m estreso por todo y siento que nunca se me va a pasar esto no con medicamento aún no lo tomo pero ese es mi miedo piesnos mucho a futuro incluso pienso que cuando muera tal vez ni estando muerta deje de pensar y pensar también siento que jamás voy a estar bien hoy exactamente siento que ya no puedo más ya no tengo ganas de nda ni hacer nada me siento muy mal me duele mucho la cabeza los ojos la cara ya no aguanto más se lo he comentado a mi mamá ya que mi papá solo me dice que estoy loca y que deje de llamar la atención cuando yo no puedo conmigo misma mi mamá solo me dice que ya dejé de pensar en cosas que no pero me lo dice de una forma muy agresiva ya no se que más hacer siento que yo dere la única en el mundo que no va a poder superar esto fui un tiempo a terapia pero después por situaciones deje de ir me habían mandado al psiquiatra pero mi mamá dijo que no por que me medicarian y otro psicólogo dijo que no me medicaran
Hola Benicio.
Gracias por compartir esto a través del blog.
Entiendo lo desagradable que debe ser para ti tener este tipo de pensamientos. Lo cierto es que son muy desagradables.
Debes tratar de darles la menor credibilidad posible y entender que son producto de la ansiedad. Los pensamientos no son reales.
¿Has hecho daño a alguien?
Al igual que con el pensamiento de esquizofrenia, este pensamiento de hacer daño a los demás también acabará desapareciendo si no le das importancia y continúas con tu vida normal.
¿Has pensado en iniciar una terapia psicológica?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
hola,creo que sufro de pensamientos obsesivos,primero fue con un miedo horrible a la ezquisofrenia,pensaba que estaba alucinando y sufria mucho por eso,aunque costo lo supere poco a poco,pero ahora me llego un nuevo pensamiento que no me deja de atormentar en ningun momento,pienso que soy un psicopata y que quiero hacerle daño a cualquier ser vivo,me han dicho que distraiga mi mente con otras cosas ,pero nada logra quitarmelos mas de 1 hora ,es horrible vivir asi,ayuda
Hola Luciano.
Gracias por participar en el blog.
¿Desde cuándo tienes este tipo de pensamientos? ¿Qué piensas que podrías haber hecho mal en el pasado?
Este tipo de pensamientos están ligados con la ansiedad. Es probable que estés pasando por una etapa dura en la que tu nivel de ansiedad sea elevado y eso te haga tener pensamientos de este tipo. ¿Crees que es así?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Tengo esos pensamientos recurrentes y no dejo de indagar en mi pasado que pude haber hecho y que no recuerde siendo que recuerdo todo siempre…y si me asusta le suceda algo a mis seres queridos…nunca fui de temer pero eso me da miedl
Hola de nuevo Yareth.
Entonces veo que esta respuesta de ansiedad parece provocada por una situación complicada en la que estabas sola durante todo el día durante tu embarazo. Imagino que esto fue duro para ti.
¿Qué ocurría por las noches cuando te ibas a dormir? ¿Qué clase de pensamientos te venían a la cabeza?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Desde que quedé embarazada, esto es durante el 2021, estaba sola todo el día y durante la noche no podía dormir, aún me cuesta conciliar el sueño ya que pienso mucho en las cosas
Hola Yareth.
Gracias por utilizar el blog y por sincerarte con nosotros.
Entiendo lo duro que debe ser para ti sentirte así.
Por lo que comentas, parece que puede ser la ansiedad la que hace que tengas pensamientos rumiantes acerca del pasado y del futuro. La ansiedad hace que tratemos de estar preparados para los diferentes riesgos que podamos tener. Nos hace estar alerta y vigilantes a los posibles peligros.
¿Desde cuándo te ocurre esto? ¿Crees que hay alguna situación que te esté generando malestar o preocupación en estos momentos?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola, ni siquiera se como explicar lo que me pasa,
Pienso mucho en las cosas, si son pasadas, en como deberían haber pasado o que hubiese pasado si fuese de otra manera, y en lo que vendrá, pienso muchas opciones de respuesta en caso de enfrentar algún tipo de situación y me genera ansiedad, lo cual calmo con algún tipo de comida (lo que tenga en el momento) siempre le he tenido miedo al mar, no vivo cerca de él pero aún así cuando estoy en la ducha pienso en qué pasaría si hubiera un tsunami y no puedo cerrar los ojos, es complicado para mí pero nunca lo he hablado con nadie y ahora me vi en la necesidad de hacerlo, muchas gracias
Hola Gisela.
Gracias por participar en el blog.
Es importante darse cuenta de este tipo de pensamientos. Te felicito por el trabajo de reconocimiento de tus pensamientos y emociones que has hecho.
¿Por qué crees que has podido sentir que nadie te querría como tu ex pareja?
¿Cómo te sientes contigo misma? ¿Te valoras a ti misma? ¿Qué aspectos de ti misma te hacen sentir bien?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola soy una adolescente de 17 años termine una relación de 2 años al inicio lo tome muy bien, sin embargo en septiembre del año pasado empecé a tener pensamientos de «no puedo estar si está persona, nadien me va querer con esa persona, no voy a querer igual» sobre pensé mucho todo esa situación investigué a fondo y encontré un podcast de la dependencia emocional y sobre todo mi terror más grande mis pensamientos obsesivos quiero lo mejor para mi bienestar me costó mucho aceptar mi dependencia emocional y más sobre mis pensamientos obsesivos me sentía algo avergonzada pero actualmente quiero bienestar y tener relaciones sanas también una mejor relación conmigo misma sin embargo no se por donde empezar:((
En primer lugar gracias por sus respuestas.
Eso intento y creo que lo consigo, el problema es «durante» la ansiedad que me crea.
Repito, gracias.
Hola Luis.
Gracias por tu respuesta.
Entiendo lo que dices. Coges una palabra y tratas de repetirla. Al no poder hacerlo te genera impotencia y tratas de recordarla compulsivamente.
¿Qué pasaría si no lograras recuperar esa palabra de tu memoria? ¿Qué pasaría si simplemente dejas que se te olvide? ¿Podrías no forzar el hecho de tratar de recordar esa palabra concreta?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
No son palabras concretas, puedo estar leyendo un libro o viendo algo en la TV y repetir la palabra en cuestion y al querer volver a repetirla no me sale y al rato me acuerdo y la repito y ya me obsesiono con ir repitiéndola, por ejemplo, estoy leyendo el libro «El hombre en busca de su sentido», pues la palabra «sentido» se me olvida y vuelve y así hasta que consigo acordarme con cierta normalidad de la misma.
No hay, que yo recuerde, ningún acontecimiento que haya desencadenado esta situación, es verdad que mi memoria, como norma general, es bastante normal para mi edad, pero esta situación, que en otros momentos tambien pudieran haberse producido, son ahora más obsesivas en el tiempo.
Gracias
Hola Sofía.
Entiendo lo molesto que será esto para ti.
Debes tratar de ir reduciendo poco a poco el número de veces que repites esa palabra en tu cabeza. Si actualmente lo haces unas 10 veces debes proponerte hacerlo 8 y con el paso de los días ir reduciendo.
Por otro lado, sería importante que te planteases si hay alguna creencia asociada a repetir ese pensamiento tantas veces. Es decir, quizá pienses que si no lo repites 10 veces en tu cabeza esa persona te volverá a molestar, o te ocurrirá algo malo, etc. ¿Es así?
Algo que te puede ayudar es tratar de hacer una tarea que implique esfuerzo cognitivo como, por ejemplo, restar de 3 en 3 desde el 500, o tratar de decir una frase al revés, etc.
¿Cómo son los demás síntomas que tienes asociados al TOC?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola,
Si ya que los siento exagerados.
El pensamiento es instantáneo y puedo estar todo el día con eso y me cansa mentalmente el hacerlo y tratar de pararme y no se como.
Varia pero lo repito 10 veces aprox cada que algo me molesta puede ser mas o menos
Si pasa amenudo, 4 dias de la semana, masomenos.
Gracias,saludos.
Hola Luis.
Gracias por hablarnos sobre ti.
Entiendo lo molesto que debe ser esto para ti.
¿Con qué tipo de palabras te ocurre? ¿Cuándo comenzó esta obsesión? ¿Relacionas el inicio de la obsesión con algún acontecimiento concreto?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.