¿Qué son los problemas de autoestima en niños?

Una de las dificultades más frecuentes a la que se enfrentan los padres son los problemas de autoestima en niños. Esta es una problemática cada vez más habitual, derivada en parte de las nuevas tecnologías, las redes sociales, o la importancia que cada vez más se atribuye a la popularidad o la fama. En este contexto, no es raro que día a día estos problemas se vuelvan más cotidianos.

La autoestima es la conciencia del niño de su propio valor, y de quererse y aceptarse tal y como es. Es un elemento básico en la formación de la identidad del niño, del que dependerá su capacidad de aprendizaje. De ella dependerán en gran medida tanto sus capacidades individuales como sus relaciones sociales.

Algunos comportamientos pueden ser indicativos de que el menor está sufriendo problemas de autoestima. Un ejemplo sería cuando se empiezan a evitar actividades intelectuales o deportivas por miedo al fracaso; cuando se engaña o miente echando la culpa a los demás para no asumir errores propios; o cuando se adoptan actitudes agresivas o extremadamente tímidas. En todos estos casos, es aconsejable hablar con el niño para averiguar si realmente está sufriendo problemas de autoestima.

De este modo, la autoestima es un elemento crucial para que el niño pueda desarrollar una vida plena y sana. Cualquier deficiencia en este aspecto puede repercutir de manera seria en su bienestar, afectando a su desarrollo emocional y personal. Por estos motivos, es importante actuar ante el menor indicio de problemas de autoestima en niños; en estos casos, los padres han de saber cómo actuar y qué hacer para ayudar a su hijo.

¿A qué se deben los problemas de autoestima en niños?

Por norma general, los niños desarrollan una buena autoestima al vivir éxitos de manera repetida. Cuando sienten que han actuado bien y se les refuerza por ello, empiezan a tomar consciencia de su valía personal; este es el proceso básico en base al cual se genera la autoestima en cualquier menor. Así, al sentir que han obtenido logros importantes en el pasado, creen que podrán hacerlo de nuevo en el futuro.

Obviamente, los problemas de autoestima en niños tienen su base cuando este proceso no se ha desarrollado satisfactoriamente. Si el niño no ha alcanzado esos logros, o bien si no se le ha reforzado, creen no tener valía.

Los niños empiezan a formar su autoestima desde los cuatro o seis años, aproximadamente. En esta etapa empiezan a comprender los conceptos de “bien” y “mal”, mediante la educación que reciben de sus padres. Es entonces cuando aplican esos conceptos a sí mismos, pensando “yo soy bien” o “yo soy mal”; esta creencia será más o menos positiva en función de lo que su entorno le diga. Así, si el niño recibe apoyo y elogios por parte de su entorno, empezará a creer que es válido; sin embargo, si no recibe esos refuerzos o si es desaprobado, creerá que se debe a que no es válido.

Es de este modo, por lo tanto, como empieza a desarrollarse la autoestima en nuestros hijos. A partir de ahí, y sobre esta base, las vivencias que vaya experimentando el niño le harán desarrollar su personalidad.

¿Cuáles son los principales síntomas de los problemas de autoestima en niños?

Los niños, a lo largo de su proceso de maduración, desarrollarán distintos comportamientos y conductas. Esto es un proceso normal, ya que es la manera de ir aprendiendo a desenvolverse como adultos; de esta manera van entendiendo qué pueden hacer y qué no en cada situación. Por este motivo, no tenemos que alarmarnos si vemos que nuestro hijo se comporta de manera extraña en un momento dado.

Sin embargo, si el niño empieza a comportarse de manera habitual de determinado modo, sí que puede ser un indicio; algunos de estos comportamientos que podrían ponernos en preaviso de un posible problema de autoestima sería, por ejemplo, si el niño evita desarrollar actividades en los que se sienta comparado con otros niños o juzgado, si teme al fracaso de manera excesiva, si engaña o miente con frecuencia, o si reacciona con irascibilidad o violencia ante la frustración. Estas actitudes pueden ser un reflejo de una creencia de poca valía personal.

En general, podríamos hablar de varias grandes señales de alarma que nos podrían poner en preaviso. Estos comportamientos podrían ser indicativos de la existencia de una autoestima alterada en nuestro hijo:

Síntomas de los problemas de autoestima en niños:
  • El niño evita participar en actividades, especialmente si participan otros niños. Estas pueden ser deportivas, académicas o lúdicas. Esto se debe a que, como no cree que lo pueda hacer bien, preferirá no participar antes que ser comparado.
  • Irascibilidad, violencia o agresividad. En ocasiones, al creerse menos válidos que los demás, los niños sienten celos. Por este motivo, optan bien por castigar o bien por intimidar a las personas que les rodean, intentando que actúen como ellos quieren; esta agresividad es, en definitiva, un mecanismo para reafirmarse.
  • El niño no tiene sentido del humor, ni capacidad de autocrítica. Esto se da como consecuencia de la incapacidad para asumir defectos propios, que se perciben como graves vulnerabilidades.
  • Perfeccionismo excesivo, como consecuencia de no aceptar nada que no esté perfecto. Esto muestra baja tolerancia a la frustración, ante el miedo a no ser válidos.
  • Estado anímico alterado, ya sea por una autoestima demasiado alta o demasiado baja. Esto es importante, porque implica que también puede haber problemas de autoestima cuando esta resulta excesiva. Este tipo de síntoma se ve en niños que muestran mucha tristeza, melancolía, o retraimiento; pero también en los que actúan de manera excesivamente segura, dominante o avasalladora.
  • Falta de perseverancia, incapacidad para continuar las tareas o dependencia excesiva de los padres. Todas estas son actitudes relacionadas con la imposibilidad de tolerar la frustración; así, ante la sensación de no poder hacer algo, se desiste de la tarea entre manos o bien se busca a alguien que la complete.
  ¿Qué tipos de problemas de autoestima en niños hay?

Son muchos los tipos de problemas de autoestima en niños que podemos encontrar; aquí podríamos hablar, por ejemplo, de bullying, fracaso escolar, dificultades sociales, miedos, ansiedad, dependencia, etc. Sin embargo, estas son tan solo las posibles consecuencias de los auténticos problemas de base.

De este modo, deberíamos atender no a cómo se manifiestan estos problemas, sino a cuál es su desencadenante. Así, encontraríamos que en realidad existen tan solo tres grandes tipos de problemas de autoestima en niños:

  • Autoestima baja: se da en aquellos casos en los que el niño no ha podido desarrollar una buena autoestima. El menor se ve a sí mismo como de poca valía, y no cree en sus propias capacidades. En estos casos, se suele generar una personalidad indecisa, retraída y con miedos, por lo que se buscan refuerzos externos. Estos refuerzos generalmente consisten en otras personas de las que depender y que se consideran más fuertes que uno mismo.
  • Autoestima excesiva: sucede cuando el niño cree valer más o ser mejor de lo que realmente es. En estos casos se suele desarrollar una personalidad arrogante, engreída y dominante, al creer que siempre se tiene la razón. Además, se suelen generar también rasgos narcisistas, por lo que el niño buscará potenciar su autoimagen para recibir aún más atención y elogios.
  • Autoestima inestable: en estos casos, hablamos de una autoestima excesivamente volátil. Los niños que tienen este patrón de personalidad son muy influenciables por los estímulos externos; de este modo, pueden pasar rápidamente de un extremo al otro, de creerse superiores a pensar que no valen nada. De los tres problemas de autoestima en niños, es posiblemente el más difícil de detectar. Generalmente se manifiesta con personalidades cambiantes, que modifican rápidamente sus conductas.
¿Cómo se tratan los problemas de autoestima en niños?

La mayoría de los casos de adultos que llegan a las consultas de psicología se deben a cuestiones relacionadas con la autoestima en la infancia, motivo por lo que resulta tan importante saber identificar y tratar a tiempo los problemas de autoestima en niños.

Como punto de partida, lo más importante es saber diagnosticar a tiempo si realmente existe un problema. Como ya hemos dicho, este no siempre es el caso; a veces los niños pueden mostrar distintas conductas sin que necesariamente haya un problema de base. Por ello, si tenemos dudas al respecto, puede ser una buena idea acudir a un profesional que sepa identificarlo.

En el caso de que realmente exista un problema de autoestima, lo más importante es ayudar al niño. Esto muchas veces no requiere de terapia psicológica, sino tan solo de acompañamiento y apoyo por parte de los padres. Para ello, lo más importante es tener una buena comunicación con nuestro hijo, para que nos pueda trasladar sus miedos. De este modo, podremos orientarle en sus dificultades y reforzarle por sus logros, haciendo así que incremente su autoestima.

Sin embargo, a veces los padres no saben cómo generar ese clima de comunicación con su hijo; o bien no conocen cómo actuar o cómo ayudar al niño. En estas ocasiones, sí que puede ser una buena idea acudir a tratamiento con un psicólogo especialista en terapia infantil. Este profesional podrá ayudar al niño a identificar y mejorar su problema, al tiempo que orienta también a los padres.

Por tanto, este tipo de intervenciones, aunque suelen centrarse en el niño, son mucho más efectivas si involucran también al resto de la familia, dotando de pautas y herramientas que ayuden a gestionar situaciones concretas del día a día.

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