La Psicoterapia Positiva es un tipo de terapia psicológica que ha demostrado ser eficaz para diversas enfermedades y que fue creada con el objetivo de tratar desde diferentes puntos enfermedades como la depresión, la ansiedad, la baja autoestima o el afrontamiento del estrés. Se basa en el modelo de Psicología Positiva, una corriente creada y difundida por Martin Seligman y Tayyab Rashid, cuyo objetivo no solo es tratar el síntoma o tratar a la persona desde el punto de vista de un enfermo, sino dando también valor a aspectos como las emociones, el compromiso o el sentido vital.

Un modelo integrador

El tipo de persona que decide buscar ayuda psicológica ha cambiado en los últimos años. Mientras que antes solo se acudía al psicólogo con problemas mentales graves, ahora somos capaces de identificar antes el problema y reconocer de qué forma nos está impidiendo llevar una vida normal. Vemos cómo nuestras relaciones no son fructíferas, cómo el estrés nos sobrepasa o cómo el duelo de un ser querido no nos permite trabajar.

Los problemas actuales necesitan la ayuda de un modelo de psicoterapia integrador, donde podamos usar herramientas de diferentes modelos, como el cognitivo-conductual, la psicología positiva o el psicodrama. Con la base de la orientación clínica, cogemos aquellos ejercicios que nos acerquen al paciente, nos permitan conocerle y tocar los temas que realmente le preocupan. Solo seguimos un modelo cerrado para problemas específicos.

Psicología Positiva y bienestar

Si nos fijamos en los modelos tradicionales que se seguían en la psicoterapia, buscaban identificar síntomas concretos de enfermedad para curarla. De esta forma, se predisponía que la persona, al superar lo que le generaba malestar, se encontraría ya bien. Sin embargo, dejaban de lado promover también los aspectos que se centrar en el propio bienestar desde un punto de vista positivo. Es decir, no solo curar la enfermedad sino generar herramientas que hicieran que la persona se encontrara bien.

La Psicoterapia Positiva no se centra en el ‘pensamiento positivo’ que ha promovido el marketing y la publicidad en los últimos años. No busca estar siempre bien, encontrar el lado bueno de todo lo malo que nos ocurre u obviar los problemas que tenemos. Lo que realmente trabaja la Psicoterapia Positiva es, desde el análisis de los puntos a trabajar que la persona expresa en la primera o primeras sesiones, buscar herramientas que integren aspectos positivos donde apoyarse. Genera una zona segura y de apoyo donde poder asentar las bases de todo el tratamiento, integrando herramientas de otros modelos cuando sea necesario.

Fortalezas personales, valores y emociones

Dentro del modelo de trabajo de la Psicoterapia Positiva, encontramos tres puntos fundamentales a trabajar con la persona. Estos puntos también son comunes a otras corrientes y solo se diferencian en la forma de trabajarlo dentro de la propia consulta. Son las fortalezas personales, los valores y las emociones.

  • Fortalezas personales: son 24 rasgos de nuestra personalidad, apareciendo en diferente orden de importancia según cada persona. Estas fortalezas pueden encontrase en exceso o por defecto, cuando la fortaleza está demasiado presente en la persona y genera bloqueos o cuando no llega a estar nada presente y carece de ella. Lo ideal es su equilibrio, pero no siempre es así.
  • Valores: son aquellos conceptos que guían nuestra manera de pensar, comportarnos o relacionarnos. Tienen que ver con la educación que hemos recibido o la cultura en la que nos hemos criado. Nuestra decisiones se basan en ellos y no siempre los tenemos claros. De hecho, en algunas ocasiones interiorizamos valores que cogemos de los demás, por imitación o por estar a la altura de lo que se espera de nosotros, lo que genera un gran malestar en la persona.
  • Emociones: aparecen en todos nosotros, tienen siempre una o varias funciones y entenderlas nos permite saber qué va bien o qué va mal. Pero, antes de nada, debemos conocerlas, escucharlas y respetarlas. No siempre es fácil y, en algunos casos, el trabajo consiste previamente en ser capaces de conocer todas las emociones que sentimos a lo largo de un día normal.
Una herramienta y un modelo

Cuando una persona llega a consulta, puede tener claro el tipo de modelo exacto que quiere para tratar su problema, aunque no es necesario. En algunos casos, por el conocimiento previo que tienen de la Psicología, pueden estar buscando un modelo íntegro de Psicoterapia Positiva. Esto solo nos serviría para algunos problemas y debemos evaluar previamente la idoneidad de este tipo de tratamientos.

En el resto de casos, que es la mayoría, según la problemática con la que la persona llegue, buscaremos diferentes formas de ayudarle, cogiendo herramientas de las corrientes necesarias. Es aquí donde la Psicoterapia Positiva actúa como fuente para dotarnos de habilidades, pero no como un único modelo.

Para llegar a reducir el malestar y poder promover herramientas que nos hagan estar bien, debemos saber escuchar y entender las necesidades de cada persona. Partiendo de los objetivos a tratar, podemos coger instrumentos de la Psicología Positiva o de otras corrientes que aceleren el proceso de mejora y la superación de los obstáculos por los que la persona buscó ayuda.

Así funciona

¿Cuáles son aquellos puntos sobre los que busca trabajar la Psicoterapia Positiva? ¿Para qué problemas es efectiva? No todos los tratamientos son útiles ni eficaces en cualquier persona ni para cualquier tipo de problema. Escoger este modelo implica saber en qué va a ayudarnos, qué nos va a facilitar o qué nos va a proporcionar. Los siguientes puntos son donde la Psicología Positiva tiene los máximos resultados comprobados:

  • Responsabilidad
    Al analizar mis problemas y dotarlos de valor, tomo responsabilidad sobre ellos y, con la ayuda de la terapia, puedo superarlos.
  • Relaciones sanas
    La Psicología Positiva estudia el bienestar no solo en la propia persona, sino también en sus relaciones. Gracias a ella podemos tener parejas o amistades que nos generen un mayor bienestar.
  • Autoconocimiento
    Se profundiza en aspectos como las fortalezas personales, los valores o las emociones, dotando de un mayor autoconocimiento y, por tanto, de una mejor valoración de uno mismo.
  • Cambio de foco
    Dejo de experimentar lo que me ocurre desde el lado del malestar o la enfermedad y empiezo a valorar que también hay aspectos constructivos y positivos que me faltan y que se pueden construir.
  • Conocimiento y gestión emocional
    Hacemos hincapié en el reconocimiento de nuestras emociones, sus funciones y disfunciones y de cómo usarlas para estar mejor.

La Psicoterapia Positiva es un modelo que ha ido surgiendo en los últimos años y que ha despertado el interés de toda la comunidad científica por los resultados que ha ido demostrando. No es aplicable a todas las enfermedades o a todos los problemas, aunque sus herramientas tienen un uso cada vez más extendido. Y es, sobre todo, una forma de trabajar que nos va a permitir ayudar cada día a más personas.

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