¿Qué son los trastornos del sueño en niños?
Los trastornos del sueño en niños son un problema frecuente, hasta tal punto que algunos estudios indican que cerca del 25% – 30% de las visitas al pediatra están relacionadas de uno u otro modo con este desorden. Este problema implica la incapacidad para dormir del niño, quedarse dormido en momentos inadecuados, o tener demasiado sueño. La principal dificultad es que no suele ser sencillo determinar cuándo existe un verdadero trastorno del sueño. Esto es porque, aunque se parezcan, no es lo mismo un problema del sueño que un trastorno del sueño.
Este tipo de desordenes son patrones de sueño que pueden ser insatisfactorios para los padres, el niño o el pediatra. Sin embargo, no todos estos problemas son anormalidades ni todos requieren de un tratamiento. Por el contrario, un trastorno del sueño se da cuando realmente existe una alteración de la función fisiológica del sueño. En estos casos, sí que existe un menoscabo del bienestar psicológico o físico del niño.
Según van creciendo, los niños van madurando y tienen necesidades distintas de sueño. Por este motivo, no son los mismos los trastornos de sueño típicos de un bebé que de un adolescente. Así, un recién nacido necesita unas 16 horas diarias de sueño, distribuidas en episodios de unas 4 horas de duración; entre los 5 y los 10 años se suelen necesitar unas 10 o 12 horas diarias; y ya en la adolescencia, la necesidad de sueño disminuye hasta las 8 horas diarias. Por este motivo, lógicamente los tipos de problemas que surgirán en una u otra etapa podrán ser muy distintos.
¿A qué se deben los trastornos del sueño en niños?
Existen más de cien trastornos del sueño en niños diferentes, cada uno de los cuales tiene sus propias causas específicas. Por este motivo, resulta imposible categorizar un único listado que de cabida a todos los posibles factores desencadenantes. Sí existen, sin embargo, algunas causas más frecuentes que otras, que suelen presentarse en muchos de los problemas del sueño. Entre estas, encontraríamos las siguientes:

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Contacta con un Psicólogo InfantilPrincipales causas de los trastornos del sueño en niños:
- Privación del sueño o cansancio extremo. Este suele ser uno de los factores que más frecuentemente dan lugar a los trastornos del sueño en niños. Cuando, tras un día entero de actividad frenética el niño se acuesta, puede tener problemas para conciliar el sueño. En estos casos, la fatiga extrema puede hacer que se produzcan alteraciones en los ciclos de sueño.
- Elevado nivel de estrés. Está muy relacionado con el punto anterior, en tanto que el estrés es una sensación de fatiga mental. Al igual que con el cansancio físico, puede producir alteraciones en los patrones del sueño.
- Interrupciones frecuentes del sueño. El ciclo del sueño consiste en diferentes etapas que se suceden una tras otra. Si en este proceso se producen interrupciones, cada una de estas etapas no termina de completarse y cabe la posibilidad de no iniciar correctamente la siguiente. Por este motivo, las interrupciones frecuentes del sueño son una de las causas más habituales de estos desordenes.
- Fiebre. Si el niño está enfermo o tiene fiebre, su estado fisiológico se encuentra alterado. Por este motivo, puede ser frecuente que se produzcan trastornos del sueño en niños cuando estos tienen fiebre.
- Problemas de respiración. Las dificultades respiratorias como la apnea, el asma o los ronquidos son otra causa frecuente. Esta dificultad para respirar impide al cuerpo reproducir adecuadamente el ciclo de sueño.
- Medicamentos o sustancias. Algunos principios activos de medicamentos, o sustancias como la cafeína o el azúcar, son también una causa frecuente. Estas sustancias pueden ser tanto estimulantes como depresivas, e influyen de manera directa sobre el patrón de sueño del niño.
- Trastornos del estado de ánimo. Aquí encontraríamos elementos como la depresión o la ansiedad. Estas alteraciones anímicas pueden influir también sobre la capacidad del niño para conciliar el sueño.
¿Cómo podemos saber si nuestro hijo tiene trastornos del sueño?
Curiosamente, no siempre es fácil detectar los síntomas de los trastornos del sueño en niños. Esto se debe, en primer lugar, a la gran variedad de trastornos existentes, lo que hace que los síntomas de cada tipo de desorden difieran mucho entre sí. Por otro lado, está la propia personalidad de cada niño; algunos son más activos, otros más pausados, a veces son perezosos, etc. Por ello, puede ser difícil identificar si un comportamiento es innato del niño o es el síntoma de un trastorno.
En cualquier caso, incluso si no se puede hablar de un listado concreto de síntomas, sí existen algunos indicios. Estos no son tanto una señal inequívoca de la existencia de un trastorno, sino más bien una posible alarma. Por ello, si identificamos varios de estos elementos en nuestros hijos, podría ser necesario hacer una valoración posterior.
Síntomas diurnos frecuentes de trastornos del sueño en niños
- Disminución del rendimiento académico.
- Dificultad para concentrarse o realizar esfuerzo intelectual.
- Exceso de movimiento o hiperactividad.
- Alteraciones frecuentes en el estado de ánimo.
- Actitudes agresivas o dificultad para controlar la ira.
- Propensión a distraerse, caerse o sufrir accidentes.
- Jaquecas, migrañas o cefaleas.
- Indicios de retraso madurativo.
- Exceso de somnolencia durante el día.
- Cambio significativo en el comportamiento del niño cuando duerme más.
Síntomas diurnos frecuentes de trastornos del sueño en niños
- Se despierta con frecuencia durante la noche, imposibilidad para dormir de manera continuada.
- Dificultad para conciliar el sueño.
- Evita ir a dormir, inventa excusas o llora.
- Dificultad para respirar mientras duerme o ronquidos frecuentes.
- Exceso de movimiento mientras duerme.
- Habla durante el sueño.
- Dificultad para despertarse por las mañanas.
- Estado de ánimo alterado al despertarse.
¿Qué tipos de trastornos del sueño en niños hay?
Tal y como ya hemos mencionado, existen más de cien trastornos del sueño diferenciados. Sin embargo, muchos de estos se engloban dentro de unas mismas categorías, en función de sus características principales. Así, podríamos identificar como más habituales los siguientes tipos de trastornos del sueño en niños:
Problemas para conciliar o mantener el sueño: insomnio.
Aquí hablamos de aquellos casos en los que el niño no puede dormir apropiadamente. Esto suele deberse a una dificultad para conciliar o mantener el sueño, en la mayor parte de los casos; o bien, otras veces, a que, a pesar de haber dormido, este sueño no es reparador y no ha descansado.
La mayor parte de las veces este insomnio es de tipo conductual. Esto significa que el niño no puede dormir si está solo, por lo que intentará evitar ir a la cama. Para ello, necesitará constantemente de la atención de sus padres para poder dormir.
Otras veces, el insomnio se debe a patrones inadecuados del sueño. Esto se produce, por ejemplo, cuando la actividad diurna es la que interfiere con la capacidad de dormir. Un ejemplo sería cuando no se tienen horarios adecuados durante el día, o si se toma coca-cola antes de dormir.
Trastornos de movimiento relacionados con el sueño: piernas inquietas.
Este tipo de trastornos son diferentes a los anteriores, ya que aquí yo hay dificultad para conciliar el sueño. Por el contrario, en este caso el niño empieza a dormir sin problemas, pero se mueve constantemente. Esto puede suceder ocasionalmente a cualquier niño, y no es un problema en sí mismo; no obstante, si se produce de manera repetida y prolongada en el tiempo, sí puede ser trastorno a considerar. En estos casos, el niño no descansa y puede sentirse agotado durante el día, lo que interferirá con su calidad de vida.
Este trastorno se caracteriza por una sensación desagradable en las piernas, que hace tener la necesidad de moverlas. Así, se estiran o doblan las piernas para intentar evitar esa sensación desagradable, pero esto impide el sueño. Se desconocen las causas exactas de este desorden, aunque se puede tratar con hábitos de higiene del sueño.
Alteraciones del ritmo circadiano: patrones irregulares de sueño, síndrome de retraso o adelanto de fase.
Aquí hablamos de aquellos casos en los que el niño duerme lo suficiente, pero en momentos inadecuados. Por lo general, esto es menos común en niños pequeños y empieza a producirse a partir de los 10 años.
La forma más característica de este desorden es el llamado síndrome de retraso de fase. Aquí, se produce una incapacidad para dormir por la noche, y dificultad para despertarse por la mañana. Se trata, en definitiva, de niños cuyo ciclo de sueño está alterado, durmiendo de día y activándose de noche. Al final, este problema suele impactar sobre el rendimiento escolar del niño y una menor capacidad para realizar actividades.
Otras veces se da el denominado síndrome de adelanto de fase; es igual que el anterior, solo que el sueño se produce antes de lo deseado, al igual que el despertar. Por último, encontramos los patrones irregulares del sueño. En este caso, lo que caracteriza el trastorno es que el patrón no es regular, sino que va cambiando aleatoriamente.
Trastornos respiratorios relacionados con el sueño: ronquido, apnea, asma, etc.
En esta categoría encontramos todos los problemas respiratorios que impactan de manera directa sobre el sueño del menor. En este sentido, no sería tanto un trastorno de sueño, sino un elemento externo que influye sobre este.
Por lo general, estos problemas se caracterizan porque dificultan la capacidad de dormir. De este modo, el niño que ronca o sufre apnea, dormirá de manera irregular, ya que se despertará frecuentemente; o bien dormirá de seguido, pero no descansará como debiera y se sentirá agotado durante el día.
La cantidad de trastornos que encontramos en esta categoría es muy amplia, y cada uno tiene sus características particulares. Por ello, es importante acudir a un médico para que identifique exactamente qué tipo de problema es y cómo tratarlo.
Parasomnias infantiles: sonambulismo, terrores nocturnos, pesadillas.
Las parasomnias infantiles son un fenómeno que hacen que el niño no distinga entre sueño y vigilia. Se producen mientras el menor duerme y, al despertar, la recuperación de la consciencia es parcial. Esto hace que, pese a estar aparentemente despierto, el niño pueda seguir experimentando un sueño o una pesadilla.
Dentro de estas parasomnias, las pesadillas son las más frecuentes. Estas son normales, al igual que sucede con los adultos; son la manera en la que nuestros miedos se manifiestan subconscientemente a través del sueño. Se dan sobre todo en momentos en los que el niño está experimentando cambios o está sufriendo estrés. No tienen mayor gravedad, en tanto que no se reproduzcan de manera repetida.
Los terrores nocturnos, por su parte, suelen ser más complicados. Se trata de unas pesadillas particularmente virulentas, en las que el menor se despierta parcialmente. Así, puede moverse o pedir ayuda, aunque en realidad sigue dormido. Normalmente, tras el episodio y una vez despierto, el niño no recuerda lo ocurrido.
Por último, en el caso del sonambulismo hablamos de una parasomnia más acusada. Aquí el niño se encontrará en un estado entre despierto y dormido, aunque sin ser consciente de ello. Es normal que se muevan o hablen, a pesar de que en realidad siguen durmiendo. El sonambulismo, aunque llamativo, no suele ser un problema grave y suele pasar con el tiempo.
Somnolencia diurna excesiva: hipersomnia, narcolepsia.
La hipersomnia es uno de los trastornos del sueño en niños más frecuentes. Es justamente la alteración del sueño contraria al insomnio; quienes la padecen tienen dificultades para mantenerse despiertos y activos. Su rasgo más característico es, por tanto, la incapacidad para permanecer en vigilia. Por estos motivos, quienes lo padecen suelen ver afectado su rendimiento escolar o social. Además, una vez en la adolescencia, cabe el riesgo de que propicie el consumo de estimulantes en el menor.
La narcolepsia, por su parte, es una forma agravada de hipersomnia. Es el caso característico de aquellas personas que caen dormidas de manera repentina, sin haber intentado dormir. Este desorden es de por sí muy poco frecuente, y en niños sucede solo muy excepcionalmente. Por ello, lo más frecuente es que empiece a desarrollarse en la adolescencia o en la juventud temprana.
¿Cómo se pueden prevenir y tratar los trastornos del sueño en niños?
En cuanto al tratamiento de los trastornos del sueño en niños, no existe un abordaje único. Esto se debe, primero, a la gran cantidad de desordenes distintos que podemos encontrar; y, en segundo lugar, a las importantes diferencias en pautas y necesidades en función de la edad del niño.
Con esto en mente, el primer paso a adoptar será la realización de un correcto diagnóstico. Este tiene por fin determinar si nos encontramos ante un problema del sueño o ante un trastorno del sueño; tal y como ya hemos indicado, unos y otros no son lo mismo, ni todos requieren tratamiento.
En el caso de que efectivamente nos encontremos ante un trastorno del sueño que requiere terapia, esta ha de realizarse por un profesional de la medicina o la psicología debidamente cualificado. Muchas veces, el tratamiento consistirá únicamente en enseñar a los padres medidas de higiene del sueño. Estas son pautas de actuación que normalizarán la vida del menor, proporcionándole un entorno más propicio para dormir.
En otras ocasiones, el nivel de la intervención necesitará ser más estructurado. Esta podrá consistir en enseñar al niño técnicas de relajación, que le ayuden a conciliar mejor el sueño; o en ocasiones, incluso se puede requerir la prescripción de fármacos, siempre bajo prescripción médica. Sea como sea, esto dependerá del caso concreto y de la valoración que se haga del desorden en cuestión.
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Hola Ivonne.
Gracias por tu comentario.
¿Cuántas horas duerme tu hija? ¿Crees que descansa por las noches? ¿Se despierta durante la noche? ¿Es inquieta durmiendo?
Es posible que el hecho de que le cueste reaccionar cuando está dormida sea porque está en una fase muy profunda del sueño debido a que no haya podido dormir bien el resto de la noche. ¿Crees que puede ser así?
Si la situación continúa, quizá tengan que evaluarla más a fondo haciéndole una analítica y, quizá, un estudio del sueño.
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Buenas noches Quisiera que por favor me ayudarán guiandome que debo hacer tengo una hija de 8 años. Ella es una niña muy inteligente con excelente calificaciones. Ya van 3 veces que para despertarla en la mañana a sido casi imposible no reacciona a movimientos a llamados a nada.aqui en colombia la lleve al médico no e logro una respuesta.agradeceria por favor me guiaran
Hola Victoria.
Gracias por leer el blog y participar en él.
Habéis hecho bien en pedir ayuda. Tu bebé tiene muchos despertares y no duerme las horas suficientes que tiene que dormir a esa edad.
Como dices, esto puede afectar a su desarrollo y crecimiento.
Es bueno que os dejéis aconsejar por la unidad del sueño y los neurólogos y pediatras.
Espero que la situación mejore cuanto antes y todos logréis poder descansar mejor.
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Buenas,
Gracias por el artículo. En el caso de mi bebé, que ahora tiene un año, nunca ha dormido. Empezó durmiendo 40 minutos fraccionados y sin siestas. Después dormía con tres meses de 6 a 8 A.M ; con 6meses las noches infernales con 24 despertares y alguno de estos 2h jugando. Ahora con un año sigue así. Hasta las 2 no se duerme y de 2 a 6 25 despertares. A partir de las 6 cae como un plomo y se despierta a la 1 de la tarde. Nosotros la levantamos a las 9:30. Finalmente fuimos a la unidad del sueño pediatrico ya que pese a que todo el mundo nos dice que los bebés no duermen, lo de nuestra hija no nos parece «normal» así que hemos decidido pedir ayuda. Llevamos 3 meses haciendo cambios pq no queremos darle melatonina pero al final no ha habido forma ya que nos dijeron que era un retraso en la fase del sueño o algo así y bueno en unas semanas, cuando nos lo pensemos, quizá le demos melatonina. Confiamos mil por cien en su médico pero como padres es complicado
Hola Matías.
Gracias por leer el artículo y participar en el blog.
Entiendo que el tema del sueño eso otro de los síntomas que se asocian al síndrome que tiene tu hija.
Siento que estéis pasando por esta situación que entiendo que será difícil para toda la familia.
Es importante que en este caso la niña pueda tener atención multidisciplinar y un seguimiento por parte de diferentes especialistas: psicólogos, neurólogos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, logopedas, etc.
En este tipo de casos la intervención debe ser conjunta por parte de varios profesionales.
¿Qué tipo de atención estáis recibiendo?
Un fuerte abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola buen día leí todo el articulo completo. En momentos de que mi hija le pasa lo mismo no duerme..ella tiene 5 años se llama maría pía. Tiene diagnosticado un síndrome llamado phelam MC dermy. Ya no se que hacer se levanta muy temprano y sigue con sueño pero no quiere estar en la cama. Ella no camina .. y por culpa de la panadería todavía no pudieron darnos bien. El pronostico de la gravedad del caso. Hay que hacer estudios y mandarlos a Madrid donde está el especialista en este síndrome.. necesitaría que me ayuden por favor
Hola de nuevo Verónica.
Entiendo que te preocupe. El cambio puede llegar a ser difícil.
Espero que las pautas que os he facilitado os puedan ayudar.
Te mando un fuerte abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola Vega, muchas gracias por responder.
La verdad es que es una niña que no comunica mucho lo que siente. Le preguntamos y no quiere decir nada, empieza a decir «mami, quiero mami…» y no sacamos nada en claro.
En cuanto a si ha dormido alguna vez sola. Ha tenido algunas rachitas de hacerlo. Pero muy cortas,la verdad. Estamos pasandolo mal, pues nos sentimos muy culpables de decirle que tiene que dormir sola, se siente rechazada y siente una congoja que le hace emocionarse y se le saltan las lágrimas. No sé si estamos usando un lenguaje adecuado. Gracias por el apoyo.
Saludos,
Verónica
Hola Jesica.
Gracias por tu comentario.
Veo que habéis hecho un gran avance con el sueño del niño. Enhorabuena por ello.
El hecho de que esté empezando a dormir solito es un gran paso.
Sin embargo, el cambio todavía es muy reciente y puede necesitar más tiempo para adaptarse completamente.
Quizá lo que podéis hacer de momento es establecer con él un número de veces que puede llamaros por las noches. Por ejemplo, podéis empezar con 3 veces y luego ir reduciendo poco a poco a medida que pasen las semanas. Además, podéis comentarte que cuando os llame únicamente iréis a su camita para ver cómo está y que cuando se tranquilice os volveréis a ir.
Entiendo que es un proceso un poco pesado, pero vais por muy buen camino.
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Buenos días,
Tengo un hijo de 7 años recién cumplidos al que siempre le ha costado dormirse, y que siempre ha llamado mucho por la noche.
Llevamos dos semanas que hemos conseguido que se duerma solito. Me pongo fuera de su habitación, aunque me puede ver, y se relaja y duerme.
No obstante, sigue llamando mucho por la noche. En cuanto, por lo que sea, se despierta, llama automáticamente. No sabemos como gestionar eso. Pensábamos que si se conseguía dormir solo, se daría cuenta que también lo puede hacer por la noche, pero no funciona. Abre el ojo, y llama.
Hola Natalia.
Gracias por tu comentario.
¿Hay algo que pueda provocar tensión a tu hija en estos momentos? ¿Cómo le va en el colegio, con los amigos, con la familia, etc.?
Quizá estos comportamientos respondan al nivel de tensión que tiene. Por otro lado, también podría ser algo relacionado con terrores nocturnos o con las fases del sueño.
Te recomiendo que le comentéis la situación al pediatra para que os pueda orientar y también para que determine si es necesario hacerle un estudio del sueño.
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola Verónica.
Gracias por tus palabras. Me alegro mucho de que el artículo te haya resultado útil.
Entiendo vuestra preocupación. Con 9 años debe ir aprendiendo a quedarse dormida sola.
¿Tiene algún miedo que le impida dormir sola? ¿Ha dormido sola en alguna época de su vida?
Es normal que los niños necesiten contacto de sus padres para regularse y tranquilizarse. Sin embargo, es algo que poco a poco debe aprender a hacer por su cuenta a través de mecanismos de autorregulación como abrazar un peluche, leer un libro, etc.
Quizá podáis explorar si hay algún miedo que esté teniendo y que le impida alejarse de vosotros. Una vez descartado esto, podéis plantearle como reto el ir quedándose dormida ella sola poco a poco. Por ejemplo: el primer día mamá duerme con ella y luego se va, el segundo día se intenta dormir sola y si en media hora no puede podría llamaros para que vayáis, el tercer día, etc.
Si esta situación continúa, podéis acudir a un psicólogo infantil para que os guíe en el proceso.
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Buenas noches. Muy completo el informe. Nosotros muy angustiados y preocupados, mi hija de 5 años no logra descansar bien por las noches, y estos últimos días la situación empeoró. Primero se duerme bien en su dormitorio sin problemas escuchando música de relajación o le leemos un cuento y a las 2 horas se cruza a nuestro dormitorio. Y toda la noche se despierta, se sienta, se mueve, habla dormida y mueve las piernas y las flexiona mucho. Mueve todo el tiempo las piernas y siempre dobladas 1 o las dos. Qué es lo que tiene y cómo se trata?por favor estoy muy angustiada con todo esto. Durante el día hace pileta, juega, hace 1 mes va a yoga. Ayuda por favor 🙏
Hola.
Tu artículo me parece de lo más completo y es de agrsdecer toda la información que das.
Te comento nuestra situación. Mi hija tiene 9 años recién cumplidos. Desde pequeña ha necesitado el contacto para dormir y le sigue sucediendo lo mismo. Si no hay un adulto cerca, como ella dice, no consigue dormirse y si te vas se despierta. Es como si estuviera en vigilia la primera medio hora de dormirse, a veces incluso más.
Por lo que acaba viniendose a dormir a mi cama o yo acabo durmiendo en la suya. La cuestión es que esto ya se está alargando mucho y sentimos preocupación por no saber si le pasa algo o si debemos acudir a algún especialista en concreto. ¿Nos podrías orientar por favor?
Saludos
Hola Cristina.
Gracias por tu comentario.
Veo que el sueño de tu hijo ha cambiado últimamente. ¿Es algo que te preocupa?
Parece que actualmente duerme más horas y que tiene un sueño más profundo y reparador, lo que puede ser positivo para él.
¿Qué aspectos te preocupan?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola mi hijo de 4 años fue diagnosticado con apnea del sueño y ase unos días para acá le e notado q su sueño es mas profundo cuando antes su sueño era muy ligero y lo que es mas raro para mi q anteriormente el se despertaba entre 9 o 9:30 de la mañana sin necesidad de despertador y ahora pueden pasar de las 10 o 11 de la mañana y no quiere despertar
Gracias a ti Rodolfo.
Espero que os puedan ayudar estas pautas.
Ve contándome cómo evoluciona.
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Muchas gracias por los consejos.
Hola Rodolfo.
Gracias por tu comentario.
Lo cierto es que a esa edad es habitual que los niños tengan problemas para tener un sueño continuado debido a que pueden tener gases, hambre, necesidad de contacto físico con los padres, etc.
Para que el niño pueda conciliar el sueño con mayor facilidad y que pueda dormir más tranquilo, debéis establecer una rutina de «ir a la cama». Es decir, una rutina que sea igual todos los días para que el niño pueda saber qué viene después, cuál es el siguiente paso. Esto les genera mucha tranquilidad y hace que tengan menos ansiedad.
La rutina debe empezar a la misma hora todos los días (más o menos) y seguir el mismo orden. Por ejemplo: baño relajante, ponerse el pijama, tomarse un biberón, contar un cuento juntos en la cama y cerrar los ojos.
Al menos, media hora antes de acostarle, debéis hacer actividades tranquilas y relajantes para que el niño no se active.
Por otro lado, el uso del móvil puede estar haciendo que el niño se active antes de dormir, debido a que las pantallas hacen que el cerebro se active en exceso. Te recomiendo que cambiéis el móvil por un cuento, por un libro, por música, por contar cuentos o cantar canciones, etc.
Un fuerte abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola Judit.
Gracias por tu comentario.
Siento que tu hija esté durmiendo peor últimamente. Parece que puede haber algo que esté preocupándola.
El primer paso que debes dar es acudir a su pediatra para comentarle lo que está pasando y que pueda orientaros. Después, si la situación continúa igual o incluso de manera paralela, podéis llevarla a un psicólogo infantil para que os pueda dar pautas de cómo actuar dada la situación.
Trata de hablar con ella sobre cómo se siente, sus preocupaciones, si tiene miedo a algo, si ha habido alguna situación que haya podido provocar este cambio, etc. Además, fíjate si podría estar teniendo algún problema en el colegio o en cualquier otro lugar. Sería bueno que identificaras también si ha habido algún cambio importante en la vida de la niña últimamente.
Por otro lado, ¿has notado algún otro cambio en ella? ¿Come la misma cantidad que solía comer? ¿Se vuelve a hacer pis cuando ya lo había controlado? ¿Tiene algún tic o alguna manía que antes no tuviera?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola, a mi hijo de 19 meses le cuesta dormir por las noches y cuando concilia el sueño suele ser ya la 1 de la mañana. No lo llevamos a la cama sobre las 11 por cuestiones de trabajo y por que es un niño muy activo. Para tranquilizarlo le ponemos dibujos en el móvil que el mismo nos pide.
El resto de la noche, cuando ya se ha dormido, duerme practicamen del tirón pero las dos primeras horas está muy intranquilo y a la mañana cuando lo despertamos se levanta llorando. La siesta, la suele hacer todas las tardes de alrededor de1,5 horas sin problema. Quizás podrías decirme como hacer para que se duerma antes y su sueño inicial sea menos inquieto. El duerme en la cama con nosotros desde los 10 meses.
Gracias.