¿Qué son los traumas por abusos sexuales?
Los traumas por abusos sexuales pueden producirse cuando la persona que es abusada está en su infancia o en su edad adulta, indistintamente. Como consecuencia de estos abusos, la persona que los ha padecido puede desarrollar un trauma, e incluso un trastorno disociativo en algunos casos.
Sufrir un abuso sexual es una experiencia terrible, lo que hace que superarlo pueda resultar extremadamente difícil. Además, a esto se añade que muy frecuentemente la víctima desea olvidar el suceso, intentar borrarlo de su memoria, lo que hace aún más compleja la solución del problema, ya que para poder sobreponerse a una situación así es necesario poder afrontarla y entender que no es algo por lo que se deba sentir culpa o vergüenza.
Las personas que han sufrido abusos sexuales suelen experimentar problemas emocionales diversos y complejos. La aparición de estrés postraumático, baja autoestima, culpabilidad o incluso sentirse sucio son frecuentes. E, incluso en aquellos casos más graves, pueden ser desencadenantes de la aparición de trastornos psicológicos más severos.
Todas estas secuelas suelen perdurar en el largo plazo, hasta ya avanzada la edad adulta o incluso de por vida. Esto significa que los abusos constituyen un tormento para las personas que los han padecido, del que es difícil librarse. Además, estos efectos suelen manifestarse en diferentes facetas de la vida: la autoimagen, las relaciones sociales y la sexualidad.
¿A qué se deben los traumas por abusos sexuales?
Cuando los abusos se producen en la infancia o la adolescencia, es frecuente que la víctima haya reaccionado con pasividad. Esto no es consentimiento ni mucho menos, ya que se debe al desequilibrio de poder entre abusador y víctima. El miedo a sufrir daños físicos, las amenazas o la vergüenza, hacen que el abusado lo sobrelleve en silencio. Esto suele complicar el problema, ya que con el paso del tiempo surge también el sentimiento de culpa; es entonces cuando surgen reproches hacia uno mismo, del tipo “debería haber actuado de otro modo”.
Por otro lado, cabe señalar que los traumas por abusos sexuales afectan a hombres y mujeres por igual. Así, resulta llamativo el hecho de que mucha gente cree que tan solo las mujeres son objeto de abuso sexual; en verdad, son numerosos los casos de abusos en los que la víctima es un varón. No obstante, sí que es cierto que en estos supuestos suele tratarse de niños, dango lugar así a situaciones tan complejas como las de los traumas infantiles.
Otro caso distinto es el de los abusos cometidos durante la edad adulta. En estos supuestos, si bien es cierto que la mecánica del trauma es similar, sí que existen algunas diferencias. En el caso de los abusos infantiles, los desórdenes emocionales suelen ser mucho más graves, profundos y duraderos. Esto no quiere decir ni mucho menos que los abusos sobre adultos sean menos graves, sino que son diferentes; en este último supuesto, la víctima ya ha desarrollado previamente una personalidad propia y que se ve menos afectada.
¿Cuáles son los principales síntomas de los traumas por abusos sexuales?
Uno de los principales problemas de los abusos sexuales es que suelen pasar desapercibidos. Por este motivo, detectar si existen indicios de posibles traumas psicológicos es importante para abordar el problema. Así, son varios los comportamientos que pueden ponernos en preaviso de que haya existido o existe un posible abuso:
- Cuando se manifiesta un comportamiento sexual inapropiado, en función de la edad de que se trate.
- Uso de un lenguaje sexual muy explícito en menores.
- Actitud retraída o evasiva, tendencia a esquivar el contacto físico con otras personas, especialmente si es ante una persona concreta.
- Desórdenes emocionales, como ansiedad, depresión o baja autoestima.
- Estado anímico cambiante, tendencia a la ira o al llanto incontrolado.
- Comportamientos de autoagresión en los que la persona se inflige heridas a sí misma.
- Deterioro repentino en el desempeño escolar o laboral.
- Evasión de una persona en concreto, temor ante quedarse a solas con ella.
Por otro lado, esto son únicamente indicios que pueden ponernos en alerta ante un posible abuso. Cuestión distinta es si este abuso realmente se ha producido o no. En este sentido, es evidente que las secuelas son totalmente subjetivas, ya que cada persona las afronta a su manera. Sin embargo, sí existe consenso respecto a algunos factores que harán que estas secuelas sean más o menos graves. Así, estos son los elementos que harán que el trauma sea de mayor o menor gravedad:
- La edad de la víctima cuando ocurrió el abuso.
- La relación con la persona que cometió el abuso, esto es, cuanto más cercana, más grave será.
- Modo en que se produjo el abuso, p. ej., si existió intimidación o violencia.
- Personalidad de la persona abusada.
- El modo en el que se resolvió el abuso, p. ej., si el agresor fue detenido.
¿Existen diferentes tipos de traumas por abusos sexuales hay?
La manera en la que una persona puede afrontar un trauma es completamente subjetiva; mientras que algunas experiencias pueden ser insoportables para ciertas personas, otros individuos pueden llegar a sobreponerse a esos mismos sucesos. En este sentido, no se puede decir que existan diferentes tipos de traumas, sino más bien distintas secuelas. Las consecuencias emocionales de los abusos son, por tanto, comunes en casi todos los casos, pero variables en su intensidad. Sea como sea, cabría distinguir ante todo entre las secuelas a corto y largo plazo.
Secuelas en el corto plazo
Cuando los abusos son recientes, prácticamente todas las víctimas muestran un elevado impacto psicológico. La intensidad de estos daños emocionales dependerá del grado de culpabilización de la víctima y de su capacidad de afrontamiento; así, por ejemplo, serán mucho más graves si los padres o el propio abusado achacan la culpa a la víctima. En estos casos, suelen presentarse problemas como ansiedad, depresión, fracaso escolar o problemas de socialización. También es frecuente que se desarrollen actitudes de negación, intentando convencerse de que el abuso nunca ha ocurrido.
Estas secuelas variarán mucho también en función de la edad de la víctima. Si se trata de niños muy pequeños, son más normales las reacciones de negación, aunque en edades más avanzadas pueden aparecer con más fuerza los sentimientos de culpa. A partir de la adolescencia, sin embargo, las consecuencias pueden ser incluso más graves, especialmente en función del abuso. Si este se ha producido en el hogar, son comunes las huidas de casa. En otros casos, es frecuente que se desarrollen dependencias y adicciones a sustancias como el alcohol o las drogas.
Secuelas en el largo plazo
Este tipo de secuelas son menos frecuentes, ya que muchas personas consiguen sobreponerse a los abusos con éxito. Sin embargo, también se dan casos en los que la víctima queda afectada durante años, o incluso de por vida. De hecho, se calcula que esto sucede en aproximadamente un tercio de los casos.
En estos supuestos, lo más habitual es que la víctima vea gravemente alterada su vida sexual. Así, es común que no se disfruten de las relaciones íntimas, o que se desarrolle un comportamiento promiscuo. Otra secuela habitual consiste en la existencia de actitudes agresivas. Esta agresividad se puede mostrar hacia otras personas, en forma de maltrato fisico o psicologico, o hacia uno mismo, infligiéndose autolesiones. Una vez más, aquí todo variará en función del tipo y gravedad de abuso que se haya sufrido.
En los casos más severos, la víctima puede desarrollar un trastorno disociativo, como la amnesia, la disociación o la despersonalización. Estos desórdenes surgen como mecanismo defensivo de la víctima, intentando poner una barrera ante el recuerdo del abuso. En este sentido, se trata de una forma eficaz de bloquear los malos recuerdos; sin embargo, estos desordenes disociativos pueden llegar también a afectar gravemente la vida de quienes los padecen.
¿Cómo se tratan los traumas por abusos sexuales?
Un primer paso imprescindible para superar los traumas por abusos sexuales es afrontar lo sucedido. Aunque esto puede ser doloroso, es la única manera de poder superarlo efectivamente. Por el contrario, intentar ocultar su existencia solo suele servir para larvar un problema que se agravará con el tiempo. Es por este motivo que resulta tan importante conocer y detectar cuándo acudir a terapia psicológica.
El principal objetivo del tratamiento consiste en reelaborar y superar la experiencia traumática. Para ello, es fundamental procesar y entender lo que sucedió realmente cuando se produjeron los abusos; esto es así porque es necesario comprender e interiorizar que no existe culpa alguna al ser víctima. La única culpa es la de la persona que cometió los abusos. Una vez asumido esto, se inicia el proceso de luchar contra los sentimientos de ira y vergüenza.
En la mayor parte de los casos, el tratamiento psicológico es suficiente por sí mismo. En este sentido, la labor del psicólogo es esencialmente la de acompañar y ayudar al paciente en este proceso. Tan solo en casos excepcionales será necesario emplear medicamentos, cuando las secuelas son de especial gravedad. En este sentido, un médico podrá recetar antidepresivos o ansiolíticos para calmar los síntomas del trauma, mientras que el tratamiento psicológico abordará la raíz del mismo.
Bibliografía
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Hola Ramiro.
Muchas gracias por expresarte a través del blog.
Siento mucho lo que te ocurrió cuando tenías 15 años. Es muy injusto.
Entiendo que sientas culpa y vergüenza por lo ocurrido. Sin embargo, debes pensar que eras solo un niño y que no tuviste culpa de nada. La culpa la tuvo la otra persona, el abusador. Tú no hiciste nada malo y no tenías por qué saber lo que iba a ocurrir.
Como bien dices, el cuerpo reacciona ante el contacto físico y, en ocasiones, es algo que no se puede controlar. Tú no podías decidir si tener o no una erección en ese momento y no eres responsable de haberla tenido.
Tú no tienes la culpa de lo que ocurrió, solo él la tiene.
¿Has hablado con alguien de tu entorno sobre esto?
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola no se ni porque pongo esto aqui pero a veces creo que necesito expresarlo y siempre quisiera una respuesta que me convenza
Soy hombre de 40 anos actualmente, dos hijos y viudo, pero una familia muy feliz, profesionista, micro empresario, inversor, en fin una vida segun las reglas humanas -resuleta- pero tengo un trauma o detalle o no se como llamarlo
Cuando tenia como 15 anos, un auto se detuvo a pedirme una direccion yo estaba esperando el transporte publico para ir al escuela, era un hombre joven no se cuantos anos, pero mayor que yo, y recuerdo me pidio una direccion, y resulto que aparantementemente iba en el mimso camino que yo y me invito a subirme y me acercaba y asi yo le indicaba donde era, y yo inocente y bruto, accedi, me fui con el durante 60 minutos aprox, en el auto me empezo a platicar y preguntar cosas de lo mas normal, y me pregunto si hacia ejercicio lo cual pues nunca, pero yo por creerme le dije si, y en eso aprovecho y me empezo a tocar los brazos y decir que estaba muy fuerte, luego se fue a las piernas y a mis partes disimuladamente, yo lo permitia porque ademas me sentia crecido porque me aventaba terapia que para un nino de 15 anos pues me engrandecia en ese momento, pero aprovecho y me toco por todos lados, despues metio su mano debajo de mi playera, leugo del pantalon y yo me quede primero asustado y a la vez me gustaba lo que hacia, no me tocaba las partes intimas bien solo como de pasadita y disimuladamente, yo me quede nervioso y a la vez me sentia bien, me gustaba lo que me hacia, y de ahi no paso, solo me dejo donde ib, me baje y ya.
El detalle es que despues me sentia extremadamente culpable porque me senti abusado, y a la vez avergonado porque me gustaba incluso tuve una ereccion y el me tocaba disimuladamente y yo creia que era sin pensarlo y me sentia aun mas engrandecido en ese momento, pero despues llego la realidad y fue un bajon extremo, un trauma que al dia de hoy vivo con ese recuerdo muy a detalle y me hace sentir extremadamente culpable, ademas de gay, que pues yo respeto pero soy muy heterosexual y respetuoso, pero eso me ha hecho tener una de problemas en la parte sexual desde joven que la relaidad es que cada que estaba con mi esposa o con alguna mujer era muy dificil lograr poder disfrutarlo porque me llegaban los recuerdos, la culpa la decepcion, entr emuchas otras cosas que mi mente no puede dejar y hacen que me aleje de las personas en general, que sea extremadamente solitario y a pesar que lelvo una muy buena relacion familiar, con mis hijos padres hermanos, primos y ciertas amistades, soy muy retraido y solitario y no me gusta del todo siento una culpa extrema desde esos dias, y no he encontrado alguna manera de poder superarlo, ya fui a psicologos, a terapias, he leido sobre el tema y lo mas que me lelgan a decir que el cuerpo es fisico y que al tener contacto reaccion a y por eso tuve un cierto placer fisico en ese momento, aunqu eno fue tan grave ni llego muy lejos, mi culpa no la he podido superar y me ha llevado a ser una persona que lo tiene todo menos la felicidad con la compania de alguien fuera de mi familia.
Hola Anonimo.
Gracias por contarnos tu historia a través del blog.
Siento mucho que hayas tenido que vivir una situación tan dura. Nadie se merece que le hagan algo así. Has sido tratada de manera muy injusta.
Actualmente, ¿con quién vives?
Es importante que le cuentes a algún adulto de tu entorno todo lo que te ha pasado. Es necesario que te alejes de la persona que ha abusado de ti y que pidas ayuda. Además, habría que denunciarle a la policía. Lo que ha hecho es muy grave.
¿A qué adulto de tu entorno se lo podrías contar? ¿Quién crees que podría ayudarte?
Por otro lado, necesitarías acudir a un hospital cuando sientas que puedes hacerte daño. Pedir ayuda psicológica es algo que también te vendría muy bien.
Tú no has hecho nada malo y no eres la culpable de nada de lo que ocurrió.
Espero tu respuesta.
Muchas gracias.
Un abrazo.
Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.
Hola, quisiera dejar mi historia aquí, tal vez para soltarme un poco de lo que pasé.
Tengo 17 años y fui abusada por mi propio padre desde los 5 o 6 años hasta los 11 años, que fue cuando mi madre murió justo un día antes de mi cumpleaños. Vivía en condiciones muy precarias y mi padre me pegaba y insultaba, aparte de los abusos que eran muy frecuentes más los findes de semana que mi madre se iba a conseguir un poco de dinero el aprovechaba del amor que le tenía ya que desde muy pequeña siempre le preguntaba a mi madre ¿donde esta papá? Cosas así… hasta que a los 5 años lo conocí de verdad y ahí comenzó mi infierno. Ahora aun a la fecha de hoy sigo luchando con los recuerdos borrosos, que en estas épocas empeoraron ya que le conté a una «amiga» lo que pase y le pedí que no le contará absolutamente a nadie ya que se me hace terriblemente vergonzoso y aparte el saber que mucha más gente lo sabe,(ya que se lo conto a demas gente)me hace sentir más sucia de lo que ya me siento. Y ahora estoy luchando con autoleciones y Anorexia, siento asco no solo de mi cuerpo si no de mi misma como persona, no puedo mirarme al espejo y tampoco salgo a la calle por el miedo a encontrar a mi abusador de vuelta, aunque se que no podría hacerme nada tengo miedo aún ya que me paso que con solo ver el vehículo que el usaba estacionado(qué era muy reconocible por lo destartalado que estaba y por las decoraciones qué tenía) entre en pánico y casi me corto las venas en el baño de mi casa.
Pero trato lo mejor que puedo de seguir con mi vida, tan solo desearía poder dormir en paz una noche, sin llorar, sin recordar nada.