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[Resuelto] Cómo ser más ¿eficaz o eficiente?

JacoboFe
(@jacobofe)
Respuestas: 2231
Noble Miembro
 
Respondido por: @marysol

@jacobofe 

Lo primero que he hecho es ir a buscar qué es eso de "estado afectivo", el anímico me lo conozco mejor. Es difícil expresar lo que ni uno mismo entiende. Me parece que no soy consumidora habitual de esas emociones tan fuertes que mencionas, no me las permito o las bloqueo o controlo para que no lleguen a tanto (no estoy muy segura de esto, digamos que es una idea). Creo que soy más de frustración, impotencia, confusión,...aunque quién sabe lo que tenemos dentro en realidad. (Igual necesito que me hipnoticen).

Dejando a un lado todo lo que me puede afectar de algún modo, que es una lista imponente, hablar de mí es lo más difícil y agotador. Ya no soy una chiquilla y es mucho tiempo callando tantas cosas o no siendo consciente o no entendiendo.

A lo mejor lo que voy a decir no tiene sentido, la cuestión es que, más allá de la dificultad que pueda tener para percibir o hablar de mis emociones o sentimientos y/o de identificar lo que los provoca de verdad, creo que llevo desde muy pequeña teniendo o viéndome forzada a mantener un autocontrol atroz (yo le llamo así, pero igual es otra cosa). Lo único que los demás veían de mí o en mí, es que era una niña callada, seria y tímida, cuando en realidad me parece que siempre estaba "nerviosa" (ahora creo saber que era ansiedad) y preocupada ante todo lo que estuviese fuera mi zona de confort y trataba de que no se me notara. Tampoco tenía a quién contárselo, ni nadie que me prestase atención y se diese cuenta. Porque a una niña que no da problemas, no se la VE.

Y sonará aún más raro, pero para mí hablar así, contar estas cosas,...pues no sé, es como si me diese pudor o algo similar. Aún siendo anónimo, me sigue costando.

Bueno, te expresas maravillosamente.

Quien yo llora no mama, dice un dicho. Las conceptualizaciones en psicología son múltiples. Y a veces focalizamos en una faceta o fase y logramos vernos o ver la situación con claridad.

Como en todos los procesos tiramos masa la pared a ver si pega. Es experimental. Y reflexivo. En circunstancias ideales claro.

De siempre se ha dicho la expresión : es salvable. Tú lo eres. Pero conceptualizar no suele ser suficiente ni tampoco la razón por si misma. Somos maravillosamente complejos a la par que sencillos.

Cuando llegamos a este punto yo siempre me recomiendo a mi mismo la simplificación, y sobre todo el pelillos a la mar. Me centro en mi "famosa" palabra DADO y trato de seguir los pasos : Descanso, Alimentación, Deporte y Ocio. Para lo demás aplico técnicas de terapia cognitivo conductual y procuro que "no se me vaya la baifa a otro lado". Aceptación en una palabra.

Casi todas las personas somos un camino largo de éxitos y fracasos.

Aunque es muy constructivo, y ciertamente agotador, hablar de uno mismo como panacea de resolución también es bueno pararlo cuando el tema es "muy largo", inagotable (y por lo tanto agotador para la persona que lo experimenta) .

 

 

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Respondido : 23/05/2022 6:47 am
Javier Castro
(@javier-castro)
Respuestas: 40
Miembro Eminente
 
Respondido por: @marysol

@vega ....Humanos, demasiado humanos.

El otro día leí por algún lado que los ansiosos eran los supervivientes, evolutivamente hablando.

Yo también he leído eso de que la sobrevivencia es un asunto que el ansioso resuelve mejor… Pero creo que no es así.

Sobrevivir, convivir, desvivirse y súper-vivir: Cuatro ámbitos de la vida a consumar de los que hablan Fernando Savater, José Luis Pardo y Julián Marías en sus textos...

Podríamos conjeturar, ensanchando la afirmación, que, así como la sobrevivencia la resuelve mejor el ansioso y angustiado, la súper-vivencia es lo propio en lo que el histriónico  y el megalomaniaco se desenvuelven. Y que la convivencia más eficiente es la que el resignado y sumiso practica. Y que la desvivencia del iluso parafrénico  es la óptima forma de la felicidad.

Ansiedad, histrionismo, resignada sumisión y ensoñación son las cuatro destemplanzas para abordar y afrontar los diferentes ámbitos de la vida a consumar plenamente…

…Se sobrevive con angustia, ante la nada, desde cierta inautenticidad, ya lo postularon Kierkegaard y Heidegger. Se convive ante/con/para los otros resignadamente inhibiendo la mismidad, o desmontando el ego, o arrojando el yo al nosotros. Las experiencias de la súper-vivencia son típicas del histriónico y del megalomaniaco, ávidos de una trascendencia con la que superarse y salvarse. Y el ingenuo desvivirse ilusionado es característico de la ensoñación parafrénica que no distingue entre lo real y lo irreal sobre lo que habitamos, o  entre lo que nos instalamos, a partes iguales, según teorizó Zubiri…

Las patologías psíquicas de la ansiedad, del histrionismo, de la sumisión y de la ensoñación como ortopedias con las que se apoya tanto el sujeto ido, como la persona desquiciada, como el ser humano trasroscado, como el individuo trastornado, para consumar su vida y su mundo, para realizarse, para conocerse, para cuidarse…

La patología psíquica de la ansiedad y de la angustia ante la nada convierten al ser humano en mero sobreviviente de la experiencia del saber-estar. Y la patología de la megalomanía y del histrionismo como experiencia del poder-ser que el sujeto trascendente, ávido por estar-hallándose bajo el adivinar la divinidad de lo divino, despliega. La patología de la desvivencia parafrénica como experiencia del querer-llegar-a-ser con la que el individuo se autorrealiza por-entre las fábulas del mundo. Y la patología de la resignada persona que auto-gobierna su humor afecto y temple entre los demás como experiencia del tener-que-estar-siendo.

Resolver los problemas del saber-estar de la sobrevivencia angustiada y ansiosa, del poder-ser de la súper-vivencia histriónica, del querer-llegar-a-ser de la desvivencia parafrénica y del tener-que-estar-siendo de la convivencia resignada y sumisa: Un reto, un desafío, una quimera, una odisea, una lucha, una panacea, una utopía para la cordura…

Sobrevivir, súper-vivir, desvivirse y convivir. O del saber-estar, del poder-ser, del querer-llegar-a-ser y del tener-que-estar-siendo. Cuatro retos que el loco asume como puede, cuatro desafíos que el ido acepta para advenir al mundo verdaderamente, cuatro quimeras que el desquiciado anhela conquistar, cuatro luchas en las que el trastornado se enreda, cuatro odiseas en las que el chiflado vive entregado, cuatro panaceas que no curan ni consuelan al trasroscado, cuatro utopías que el excéntrico no consigue fundar ni fundamentar…

La locura como experiencia frustrada que no sobrevive segura, confiada y rigurosamente; que tampoco convive consensuada, coherente, congruente y correctamente; que no súper-vive desvelada y abiertamente y que ni se desvive adecuadamente. Las experiencias frustradas de la locura no consiguen que el paciente disfrute de verdad de los diferentes ámbitos de la vida.

A falta de serenidad, ¿buenas son la ansiedad, los histrionismos, el carácter resignado y sumiso y la ensoñación ilusa para abordar y afrontar la vida y el mundo?

Abordar y afrontar la vida y el mundo como destino de la eficiencia y la eficacia del saber-estar, del poder-ser, del querer-legar-a-ser y del tener-que-estar-siendo. Abordar y afrontar la vida y el mundo resulta ser un quehacer pragmático y positivo demasiado exigente que a mí, personalmente, me agobia y me saca de quicio. No lo soporto. A falta de serenidad con la que enfrentarme a mis episodios de ansiedad, histrionismo, sumisión y ensoñación, tengo que apañarme con cierto desistimiento pasota que no insiste en persistir, que no resiste, que no se aguanta a sí mismo, que no se soporta, que divaga y se distrae, que se resuelve disuelto en la indiferencia.

La sobrevivencia precaria a la que la angustia me arroja, la convivencia empobrecida a la que cierto aislamiento me resigna, la súper-vivencia tan exuberante como insustancial que el delirio megalomaniaco me ofrece y la desvivencia quijotesca que la ensoñación parafrénica me invita a disfrutar son los cuatro hilos con los que se hilvana mi mismidad frustrada.

Sobrevivir con angustia te desapropia y te saca de la facticidad realizadora. Convivir resignado y sumiso asola la realidad misma. Desvivirse ilusamente te distrae en factualidades irreales. Y la súper-vivencia histriónica envanece toda efectividad con la que empoderarse.

Y para finalizar voy a exhibir cierto ejercicio de autocompasión con el que reconfortarme un poco ante ese panorama sin solución que he descrito que me anega y ahoga: Ah, pobre angustiado ante la sátira del imperio de la nada a la que no sabe sobrevivir. Oh, pobre resignado según los dramas de la convivencia que no llega a compartir con nadie. Uh, pobre histrión tras la tragedia del ser a la que no puede alcanzar sus horizontes. Ay, pobre iluso bajo la comedia de la adivinación de la divinidad de lo divino a la que tiene que reducirse sin intención ni sentido ni finalidad...: Qué va ser de ti, calamidad.

 
Respondido : 23/05/2022 11:12 am
Vega Marcos
(@vega)
Respuestas: 2451
Afamado Miembro
 

@javier-castro hola Javier.

Gracias por tu aportación. Es muy interesante.

Un saludo.

 

Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.

 

 
Respondido : 23/05/2022 4:49 pm
Marysol
(@marysol)
Respuestas: 65
Miembro de Confianza
Iniciador del tema
 

@javier-castro 

Fascinante disertación desde el punto de vista fisolófico, psicológico o literario, aún cuando le insufles lógica constriñendo el discurso a unos parámetros concretos o, mejor dicho, te decantes por hablar de cuatro formas de transitar por el mundo desde el punto de vista de cuatro patologías.
Una utopía filosófica que la ciencia en el futuro quién sabe lo que puede llegar a decir al respecto.
Te olvidas del estar-teniendo-que-ser, seguramente porque es más aburrido, por común (Es broma).
Si no hay sitio para todos en este mundo, el problema no es el tamaño del mismo, sino el de la mente(-alidad) de quienes lo habitan. Paciente es tanto por padecer, como por tener paciencia.
A mí me pareces cualquier cosa menos indiferente. La indiferencia no se cultiva, es yerma.

Por otro lado, en mi frase que citas, hacía referencia a la hominización desde el punto de vista antropológico. Los ansiosos hiperalertas que anticipan o responden mejor ante cualquier peligro y que pueden haber sido los que nos han legado sus genes.

Todo dicho sin ánimo de rebatirte en ningún momento y sí agradecerte tu interesante comentario. Espero sepas disculpar si no he estado a la altura con mi respuesta.

"Comienza por el principio y cuando termines de hablar... Te callas"

 
Respondido : 23/05/2022 9:46 pm
Marysol
(@marysol)
Respuestas: 65
Miembro de Confianza
Iniciador del tema
 

@jacobofe 

Y de "aquellos polvos, estos lodos" o "de esos barros, estos lodos", toma otro dicho.

En ello estoy: centrada en el presente, en aprender y en mejorar. Y con la terapia también.

Lo paro, lo paro. No tenía pensado seguir el relato. Tampoco creo que yo sea de desparramar frases sin fin, intento no hacer demasiados extensos mis mensajes.

Inagotable, no es, no tengo tanta vida vivida.

Otra cosa es la mente, esa sí puede ser inabarcable (en general).

"Comienza por el principio y cuando termines de hablar... Te callas"

 
Respondido : 23/05/2022 10:09 pm
Javier Castro
(@javier-castro)
Respuestas: 40
Miembro Eminente
 

Gracias.

Es un comentario con el que quiero captar objetivamente los padecimientos que --he entendido-- me han asolado durante años. (Aunque mi entendimiento esté trasroscado.) Es un ejercicio, quizá razonable, o quizá meramente mágico, con el que quisiera agarrar la enfermedad y arrancarla de mí de una vez por todas. Confieso que hay cierta ira y rabia en mis trajines por superarla. Teorizo --o esquematizo, o poetizo-- estas cosas con la intención de superar el trastorno bipolar de ramalazos psicóticos que padezco, que me presenta, que me configura. Si no logro evadirme de la enfermedad tejiendo estos “esquemas lógicos” al menos sí consigo sentir cierto alivio y regocijo y cierta liberación. El psiquiatra me dice que sólo desde la comprensión es imposible afrontar tal mal. Que hace falta voluntad y dedicación. Y, ahí, yo, flaqueo. La voluntad y decisión las tengo ahogadas en la desidia, la astenia, la anhedonia y la apatía. Y la dedicación que la psiquiatría y la psicoterapia me exigen que ponga en práctica poco tiene que ver con la que yo consigo alumbrar desde mi destemplanza.

No me preocupa que rebatan mis argumentos. Al contrario. Lo que me preocupa y asusta es que los condenen. Es como si me condenaran a mí mismo. Con ellos sólo busco consuelo y cierta serenidad de ánimo que me permitan superar esa destemplanza delirante congénita que me configura, que me presenta y que padezco. Soy parcialmente consciente de que mis teorizaciones, o captaciones poéticas, son aquellas cosmovisiones que los delirantes componen y que algunos psiquiatras exponen, comentan y condenan en sus libros. Imagino a alguno de ellos rebatiendo estas mis descripciones condenándolas al pozo de la percepción, el entendimiento, la interpretación y el juicio delirantes. Qué horror. Y por eso prefiero quedarme con la opinión que dice “Fascinante disertación desde el punto de vista…” Porque me dejan en un de- tú-a- tú más franco y espontáneo que poco tiene que ver con el distante y suspicaz de-tú-a-usted de la consulta psiquiátrica.  Y por otro lado están esas circunstancias a las que me arroja el trastorno y sus curas y remedios que sí que rebaten, y hostilmente, día tras día, todas mis posibles argumentaciones con las que intento objetivarme. Al menos así lo percibo, lo interpreto, lo siento y lo padezco…

Objetivarse uno mismo es, en sí, un ejercicio de enajenación que tampoco me ayuda a sobrellevar la enfermedad. Porque, según me dice el psiquiatra, de eso se trata, de sobrellevar, resignadamente, el trastorno. De aceptarlo. De aceptarse. No podré nunca superarlo, ni superarme, como yo pretendo, y menos aún con estas maquinaciones o rumias de la comprensión con las que quiero objetivar la enfermedad y sacarla de mí, con las que deseo objetivarme y sacarme de mí mismo, con las que quizá pretendo huir de ella desistiendo de ser yo mismo…: Aquí aparece Kierkegaard y su tratado de la desesperación, para avisarme de la enfermedad mortal que me asola.

Quizá sea eso: ejercitarse en objetivarse a sí mismo es exactamente eso: un enajenarse, más que un llegar a conocerse ; o alienarse, más que cuidarse; o negarse, más que realizarse; o no aceptarse, más que desmontarse críticamente; o no atreverse a sobrellevar la subjetividad propia; o desistir en resistir por poder-ser --o por querer-llegar-a-ser-- uno mismo.

Los ejercicios deconstructivos de Descartes --o de Husserl, o de Heidegger, o de Ricoeur—con los que apropiarse uno mismo de sí mismo no están al alcance del trasroscado que describe Binswanger. Yo soy uno de esos trasroscados. He intentado leer sus textos, sin constancia ni éxito, para así abordar y afrontar el trastorno bipolar que me impide saber-estar, querer-llegar-a-ser, poder-ser y tener-que-estar-siendo. Siento que la rígida psiquiatría neurobiológica me condena al aislamiento y al ostracismo, que me etiqueta descolocándome y que me fosiliza. Y que la plástica filosofía existencial, en la que intento apoyarme torpemente, no me salva, ni consigue lanzarme al mundo, ni me otorga sentido ni horizonte …, aunque creo que sí me concede cierto desahogo y resuello, sin embargo no serenidad ni templanza, con los que combatir esa hostilidad de la enfermedad y su remedio. Con ello sólo consigo sentirme mal: me siento un individuo irrealizado pragmáticamente por-entre las fábulas del mundo; me siento una persona desgobernada por los malhumores desafectos y destemplanzas de los dramas de la vida; me siento un ser humano indigno ante la sátira de la nada que a todos nos golpea alguna vez; me siento un ser-ahí arrojado a la desapropiación y a la inautenticidad que no deviene tras la tragedia del ser; me siento un sujeto disuelto bajo la comedia de la adivinación de la divinidad de lo divino. He aquí toda una captación poética, o teorización, o esquematización típica del delirante que atroja como puede las condenatorias sentencias con las que el juicio de la cordura lo definen y desarman. Intentar armarse uno con aquello que lo desarma: qué contradicción, qué imposible, qué ingenuidad, qué impotencia.

Gracias @vega y @marysol por el apoyo, los ánimos, los guiños y las complicidades. Me han reconfortado y acompañado mucho. Un abrazo.

 
Respondido : 24/05/2022 12:10 pm
Vega Marcos
(@vega)
Respuestas: 2451
Afamado Miembro
 

@javier-castro gracias a ti por tus comentarios.

Te expresas muy bien y tienen un profundo contenido.

Si necesitas algo, estamos aquí para apoyarte y aconsejarte.

Un fuerte abrazo.

 

 

Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.

 
Respondido : 25/05/2022 12:05 pm
Marysol
(@marysol)
Respuestas: 65
Miembro de Confianza
Iniciador del tema
 

@javier-castro

Bueno, yo puedo haber sido toda una falacia de validación personal andante para pasar a practicar la ilusión de la introspección, todo esto mientras intentaba diariamente llegar a acuerdos con mi nivel arousal y me peleaba con la metacognición. Quién sabe. Solo es una hipótesis. No sé qué tienen las hipótesis que me gustan tanto, es como introducirse en el laberinto del país de las maravillas de Alicia. (Lo sé, me paso de lista, como se suele decir, pero es que no tengo muchas oportunidades fuera de aquí de utilizar palabrejas, por no decir ninguna)

Por algún lado creo haber escuchado algo así como que el cerebro consume 5 o 7 veces más energía en recordar un suceso positivo, de ahí que nos resulte difícil olvidar lo negativo. Otro dato evolutivo sobre cómo hemos llegado a ser lo que sea que seamos.

Lo que es curioso es que en la vida real las personas que hablan sin parar me suelen producir bastante ansiedad, también las hiperactivas o estresadas, al igual que, por ejemplo, las estancias abarrotadas de objetos y muebles. Sin embargo, en lo que respecta a un comentario, por muy excesivo que sea y siempre que resulte interesante, como puedo controlar yo cuándo leerlo y cuándo contestar, no me afecta. (Conste que no va implícita crítica o censura ninguna. Solo es lo que es, una observación. Soy literal).

¿Y qué tal la filosofía oriental?

(Fíjate que, al terminar de leer, pensaba yo: y ahora qué contesto. Pues al final me ha salido algo)

"Comienza por el principio y cuando termines de hablar... Te callas"

 
Respondido : 25/05/2022 9:12 pm
Javier Castro
(@javier-castro)
Respuestas: 40
Miembro Eminente
 

¡Jóròba, Marysol, validación personal, ilusión de la introspección, nivel arousal y metacognición no son palabrejas! He tenido que buscarlas y tratar de comprender lo que la primera frase que has compuesto significaba. Son conceptos científicos muy actuales que desconozco. Pero creo intuir lo que me quieres decir con ello…, creo. Pero no sé explicártelo bien. Gracias por la cercanía.

Siento haber sido tan farragoso.

La filosofía oriental, bien, gracias. Supongo que me ayudaría a disolver esa exigencia que va de la responsabilidad a la culpa, la exigencia del tener que llegar a ser uno mismo en la que la filosofía occidental se funda, la exigencia que tanto me agobia.

La ilusión de la introspección alivia esa responsabilidad y parece un concepto sacado de la filosofía oriental, ¿no?

Tengo en casa algunos textos de filosofía oriental…, pero ahora apenas sí leo. Me cuesta mucho. Es lo que tiene el trastorno bipolar, en periodos maníacos lees y, sobretodo, en mi caso, compras libros desde cierta ensoñación y expectativa fantasiosas, y en periodos depresivos apenas me apetece leer dos páginas. Total, que tengo que aceptar que mi comprensión de todo lo que digo no es la más adecuada crítica y certera...

Y sí, quizá debería dejar de insistir en querer tomar conciencia de las cosas desde esa individuación occidental y sumergirme y dejarme llevar por la humanidad que describe la filosofía oriental…

Un saludo.

 
Respondido : 26/05/2022 5:59 pm
Marysol
(@marysol)
Respuestas: 65
Miembro de Confianza
Iniciador del tema
 

@javier-castro 

Pues eso mismo me pasa a mí cuando te leo. ¡Si yo no he dado filosofía en mi vida! Aunque, entiendo lo que quieres decir en conjunto y aprendo palabras nuevas.

Son algunos conceptos sobre los que estoy empezando a leer un poquillo y alguno más.

Mi terapeuta me ha recomendado que deje la psicología, quizá se está empezando a convertir en un interés.

"Comienza por el principio y cuando termines de hablar... Te callas"

 
Respondido : 27/05/2022 9:54 pm
Vega Marcos
(@vega)
Respuestas: 2451
Afamado Miembro
 

@marysol @javier-castro veo que os entendéis muy bien. Me alegra que podáis hablar a través del foro.

Un abrazo.

 

Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.

 

 
Respondido : 28/05/2022 4:04 pm
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