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Somos lo que querem...
 
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Somos lo que queremos ser

Cristian M
(@cristian-m)
Respuestas: 106
Estimado Miembro
Iniciador del tema
 

Cada dia, cada instante, cada momento de nuestras vidas la mente se forja , absorbe conocimiento y se reconfigura. Cuando no prestamos atencion plena a esto la llenamos de ruido y de incoherencias, es mas el tiempo temiendo el futuro y mirando al horizonte perdido del pasado que el enfoque en el momento, en el cual podemos tallarnos. Mantener una linea de accion sostenida en el tiempo es arduo, dificil y es precisamente por ello, en este trauma en el que si se consigue llevar a cabo se logran avances.

Hay que asumir fracasos, decepciones, caidas, redenciones, mentiras, dolor con desapego por que son tan futiles como las victorias, todo forma parte de la vida y la gran victoria esta en el dia a dia, cada dia vivido de la manera que uno quiero sentirse es un dia vivido para siempre.

 
Respondido : 15/09/2022 10:01 am
Javier Castro
(@javier-castro)
Respuestas: 51
Miembro de Confianza
 

Me encanta el tema que has propuesto, Cristian.

 

{Somos lo que queremos ser}. No es una frase cero-sesenta. Es un buen lema, muy nietzscheano, diría yo, con el que titular la apología el alegato o el elogio a la voluntad, a la iniciativa, a la decisión, al gusto y al deleite que has desarrollado breve y concisamente…

Aristóteles y Hannah Arendt podrían suscribir otro lema: {somos lo que hacemos}. Un lema en el que podríamos afirmar que se fundamenta la cura que ofrecen determinadas terapias.

O aquel {Somos lo que comemos} del antropólogo Feuerbach en el que incluye las relaciones entre el hambre (que padecemos, o del que hacemos gala) y lo que nos sacia…

Y {Somos lo que deberíamos ser} es el lema propio de cierta moralidad recta y correcta, congruente y consensuada, que rige las costumbres y lo cotidiano…

{Somos lo que pensamos, y pensamos lo que somos} podría sentenciar Heidegger apoyándose en los presocráticos...

{Somos lo que hablamos} podría decir Wittgenstein tras su lema {Los límites del lenguaje son los límites del mundo (en el que estamos siendo)}

También está el {Somos lo que damos} de la tradición cristiana…

{Somos lo que nos pasa} es lo que de algún modo sugiere Ortega cuando nos dejamos avasallar por las circunstancias y avatares…

Y {Somos lo que anhelamos ser} podría ser un canto a esa libertad que se deja llevar por la imaginación con la que Deleuze trasmite esperanzas…

La cuestión está en...

                           ...qué es lo que queremos, y si amamos lo que queremos y si queremos lo que ansiamos;

                           ...qué es lo que hacemos, si nos quedamos enredados en el trajín o si traspasamos la ejercitación, si nos recreamos en la labor, o si nos emancipamos del trabajo;

                           ...qué lo que deberíamos ser, entre tanto paradigma, cosmovisión, mundanidad, imaginario y relato…

                           ...qué es lo que comemos, o qué es lo que podemos deglutir asimilar y digerir, o lo que nos sacia y colma las hambres fisiológicas y gnoseológicas, o lo que nos harta atraca y empacha, o lo que nos embota y atora…

                           ...qué pensamos, o qué somos capaces de pensar ajenos a la sospecha, a la conjetura y a la figuración.

                           ...de qué hablamos y cómo hablamos…

                           ...qué estamos dispuestos a dar, qué nos ofrecemos a entregar…

                           ...qué es lo que nos pasa, desde el padecimiento que nos asola hasta el acontecimiento que nos libera.

                           ...y qué imaginamos y si podemos llegar a advertir aquello que ya hemos dejado de imaginar.

Tal cuestión es un despliegue que deja mostrar una rica amalgama de formas de afrontar las fábulas del mundo, de abordar los dramas de la vida y de enfrentarse a la sátira de la nada…

Cómo poder-elegir una de ellas para luego saber-decidir de acuerdo a la misma es lo que marca la esteidad de cada uno de nosotros inmersos en ese afán por sabernos, y sentirnos, insertos entre los demás…

 
Respondido : 15/09/2022 6:07 pm
Vega Marcos
(@vega)
Respuestas: 2764
Afamado Miembro
 

Muchas gracias por vuestras reflexiones.

Es muy interesante.

Un abrazo.

 

Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.

 
Respondido : 16/09/2022 9:47 am
Cristian M
(@cristian-m)
Respuestas: 106
Estimado Miembro
Iniciador del tema
 

@javier-castro Ser uno como individuo completo independientemente de las circunstancias que sean y con ello desplazarse en el medio que a uno lo rodea sin conflicto constante mas que el necesario y meditado para tal fin lo considero la forma mas eficiente de accion. La mente tiende a exagerar la realidad y a tratar de llegar a donde no da tiempo durante la vida, si puedes ver la repeticion de los patrones sabras marcar la excepcion en tus acciones 😌

 
Respondido : 17/09/2022 4:41 pm
Javier Castro
(@javier-castro)
Respuestas: 51
Miembro de Confianza
 

@cristian-m

Hola Cristian…

…qué tal…

…gracias por tus palabras, por tus consejos… 😊 

…Consideras que ser uno es la forma más eficiente de la acción. Sí, eso es así. Y también así lo creo yo, quien, reñido con la voluntad de acción, y enredado en un empecinamiento del pensamiento, no deja de quejarse de las flaquezas que contrae al desistir de ese desafío, el de tener-que-[querer-(poder)]-llegar-a-ser uno mismo. La desistencia y el desasimiento de ser uno, el desmontaje de los acorazamientos del yo con los ser uno mismo, suponen, todavía, más una derrota que una liberación, y no me trae más que complicaciones y desfallecimientos que me llevan a una rumiación obsesiva y a cierta inacción, las que me distraen de atreverme a acometer el reto de ser-uno. Yo quisiera sentir que esos afanes por desistir de ser uno y por desasirme de ser yo mismo activan mis fuerzas por querer-ser, y regeneran mi voluntad, y recrean mi capacidad de gozo… Pero no, las fuerzas, la voluntad y la capacidad de gozo son inherentes al desarrollo de ese ser uno. Lo que yo necesito es dejar de ser, es dejar de insistir en ser uno, porque no soporto su constante exigencia, me agota, me angustia.

Ser-uno no sólo es la causa eficiente de la acción, sino que también es la causa final con la que nos otorgamos objetivo y designio, y la material de la que estamos hechos, y la formal desde la que nos definimos e inauguramos todo comienzo. Ser-uno mismo es el origen, el principio total, que rige los derroteros de todo aquel sujeto que aspira a realizarse como individuo, a conducirse y gobernarse como persona y a dignificarse como ser humano. Renunciar a ser uno significa renunciar a ese origen, a esa entificación, a esa identidad, a esa autenticidad…, algo terrible, algo peor incluso que la acedia que sentían los aburridos monjes en la edad media, algo peor que barruntar la ausencia de divino. Renunciar a ser uno ha significado siempre una derrota del individuo. Nunca ha significado oportunidad ni liberación…

Llegar a ser uno mismo…, creer ser uno mismo, poder-ser uno mismo, querer-ser uno mismo, saber-ser uno…, esperar ser uno…, sentir-ser uno…, considero que son los ímpetus, los bríos, con los que tratamos de arraigarnos presentarnos y proyectarnos, en la existencia, en la vida y en el mundo.

Pero ese reto por ser uno mismo, que puede resultar agónico, lleva consigo cierto desgaste, cierto agotamiento, cierto desencanto y cierta decepción que, la filosofía del cuidado de la identidad y de la autentificación dice, se supera con la determinación la insistencia y el coraje que, aunque no siempre están ahí, en uno, hay que encontrar en las obsolescencias abandonos  olvidos  y ausencias con las que dejamos de ser lo que éramos. Es un ejercicio de arqueología necesario con el que des-fosilizarse. Lo que exige abrir un periodo de crítica de las circunstancias y de desmontaje de uno mismo con los que reiniciarse y darse otra oportunidad de ser uno. Cuánta exigencia reclama el imperativo de ser uno, ¿¡no crees!? Por ello ser-uno es una bella tarea, un trabajo arduo, un oficio delicado. El desafío de ser-uno es de una enorme dedicación. Vuelve a ser una odisea por la que cada nacido pasa, ocurre, deviene, acontece. Pero también puede ser una quimera que no podemos explorar y explotar resueltos; o una panacea que, como hijos del cuidado, no sabemos destilar del todo; o una utopía que sólo nos ampara desde una lejanía que no conseguimos recorrer para llegar a sentir que estamos a salvo…

Y ahí aparece mi fracaso, el de ser uno mismo. Como explorador de la existencia jamás hollaré la quimera de llegar a ser uno mismo, la sátira de la nada me acobarda y me impide resistir confiado; como alquimista y médico de mí mismo no sé destilar la panacea y cura de ser uno, no sé gobernarme certera y rigurosamente de acuerdo a los dramas de la vida; y cómo ciudadano de mí mismo soy incapaz de residir e instalarme congruentemente por-entre las utopías que in-auguran las fábulas del mundo, soy un ser anacrónico que no evoluciona-con, ni se adapta-a, los nuevos entramados e instalaciones con los que la tecnología nos acoge, nos conduce e impera.

 

 
Respondido : 18/09/2022 10:56 am
Cristian M
(@cristian-m)
Respuestas: 106
Estimado Miembro
Iniciador del tema
 

@javier-castro La culminación del Ser-Uno integro es hallar un paz y un silencio  en el que poder dirigir los pensamientos y las emociones de forma ordenada y a un ritmo adecuado que no se dejen llevar por las circunstancias.

El ser-uno como impulso vital para sentirse realizado en la identidad no tiene fin, pues la vida es una experiencia continua, no es lo mismo mirar al frente que quedarte mirando a los zapatos. No hablo de luchar hasta el fin de las fuerzas mediante una tortura estoica, hablo de asumir que el sentir y el ambicionar sentir puede llevarnos a la locura y solo hay sufrimiento en este punto.

Entiendo de cierta manera tus rios implacables de pensamiento y el acabar abotargado, es un peso. 

Autocontrol, disciplina, meditacion son el primer paso para encontrar el punto muerto y mas alla esta la formacion de actitudes con mas que llevar adelante las circunstancias reales y por ende esta el ingrediente emocional que da color al camino e inspira. Sin un orden, solo conocemos el Kaos interior 

 
Respondido : 19/09/2022 7:46 am
Javier Castro
(@javier-castro)
Respuestas: 51
Miembro de Confianza
 

Hola…

Gracias por tus aportes al concepto, o a la proposición, o a la configuración, de ser-uno. Es un tema central de esa filosofía occidental con la que pretendo emanciparme y sacudirme los fantasmas, con las que quiero empoderarme y salir adelante…

Buscar cierta integridad de uno mismo es algo que a todos nos mueve. Los afanes de plenitud, o de completitud, o de totalidad no me faltan. Sin embargo lo de hallarse integrado adecuadamente en medio de circunstancias y avatares, me chirría un poco. Poder dirigir mis pensamientos y emociones, para mí, durante mucho tiempo ha sido imposible.

El ser-uno, como impulso, sí, no tiene fin. Es un impulso que siempre está ahí, lanzándonos a cierta proyección y coherencia de sí mismo. Es el impulso que realiza la practicidad del individuo, lo que gobierna y conduce la vitalidad de la persona, lo que nos permite afrontar dignamente la experiencia de la nada.

Tú también crees que he podido llegar a la locura debido a cierto sentir y ambicionar-sentir, a cierta hipersensibilidad, tan suspicaz como frágil.

Autocontrol, disciplina y meditación me aconsejas para abordar y someter ese caos interior. Me encantaría llegar a meditar, después de mis episodios de rumia depresiva y maquinación maniaca… La disciplina no es lo mío, y el autocontrol tampoco. Supongo que es por eso por lo que la meditación me queda lejos de alcanzarla. Sólo puedo aspirar a cavilar acerca de estas cosas que te cuento, las que más las elucubro que las pienso.

Gracias por tu compañía en estos días, por tu cercanía complicidad y co-implicación.

Un abrazo.

 
Respondido : 19/09/2022 4:25 pm
Cristian M reacted
Javier Castro
(@javier-castro)
Respuestas: 51
Miembro de Confianza
 

Hola, otra vez…

 

Como digo, me gusta hablar y especular acerca de la naturaleza de lo que somos. Me tranquiliza, me sosiega, me alienta y me conforma y reconforta de todos los sinsabores, aislamientos, flaquezas y desazones que el TAB me provoca…

Por eso me gustaría añadir algo más:

…del {somos lo que hablamos} con el que Wittgenstein nos aprisionaba entre las límites del mundo a través de las limitaciones del lenguaje del que es capaz el ser humano, al {somos hablados} con el que Heidegger nos indica que somos aquello que el lenguaje, que es anterior al ser humano, nos sugiere. {El lenguaje es la casa del ser} concluye. En el lenguaje es donde nos realizamos, más que por-entre las fábulas del mundo. Con el lenguaje es como nos conducimos y gobernamos más que según los dramas de la vida. A través del lenguaje que nos atraviesa es como nos dignificamos más que exponiéndonos a la angustia que nos arrasa cuando nos presentamos ante la experiencia de la sátira de la nada. Por eso añade que {somos poema antes que poetas}. Somos un precipitado poético que intenta sublimarse, haciendo capturas teórico-prácticas del lenguaje, antes que ser la realización de los afanes y trajines prácticos, o que ser una de esas diversas teorizaciones sentenciosas y objetivantes con las que llegamos a distinguirnos de las otras cosas y de otros seres.

Somos los habitantes de las sugerencias del lenguaje. Sugerencias que no insinúan un horizonte propio, o típico, las que no indican positivamente un sentido, las que tampoco proponen empíricamente una finalidad, sino las que inspiran cierto poder-ser que queremos ser y las que nos invitan a cierto querer-ser que podemos ser. Ahí se desenvuelve nuestra finitud, entre la capacidad y la impotencia, entre la oportunidad y la posibilidad.

…podríamos añadir que también corremos el riesgo de quedar instalados, atrapados, entre los enunciados que establecen las hablillas con las que (nos) interpretamos. Y ahí aparecen las mundanidades, las cosmovisiones, los paradigmas, los relatos y los imaginarios con los que pretendemos responder a la pregunta de quiénes somos.

Ay, los anhelos por responder a la pregunta de quiénes somos nosotros y cada uno, cómo nos concretan, cómo nos delimitan, cómo nos encierran. Es preciso plantear la pregunta con un carrusel de preguntas que desembocen las intenciones previas que encierra la pregunta, y los sentidos inerciales con los que se orienta la pregunta, y las finalidades anteriores que ya están ahí que responden inmediatamente a la pregunta, y los panoramas desde los que surge la pregunta, y los horizontes bajo los cuales se desarrolla la dichosa pregunta {quiénes somos}…

Y, según Heidegger, es ese carrusel, o entramado, de preguntas anteriores a la pregunta {quiénes somos} lo que verdaderamente nos despliega y nos dice quiénes somos, lo que nos hace libres y nos permite decidir… El ser-ahí heideggeriano, más que tratar de responder a la pregunta {quienes somos} la plantea preguntándose por el campo, el objetivo y el sentido de la pregunta, analizando la norma, la naturaleza del inquiriente que se hace la pregunta y el hilo conductor con el que se guía la pregunta y descubriendo la ubicación desde la que dicho inquiriente pregunta, el cómo se incluye en la pregunta, se contrasta y supera la misma.

Al final --podría haber esbozado Heidegger--, sólo, y todavía, somos resignados y precarios ciudadanos usuarios del lenguaje, antes que potentados políticos generadores de aquellos lemas de la ley del lenguaje con los que pretendemos definirnos, distinguirnos, enseñorearnos y ser, y sentirnos, libres.

Ah, la libertad de ser en el lenguaje, qué capacidades del individuo y del hombre deja mostrar, qué impotencias hace aparecer, y qué oportunidades deja desveladas, y qué posibilidades quedan retraídas…

Ah, y en qué consiste aquella necesidad de yacer inercialmente entre las hablillas. Desgraciadamente para nosotros, los que anhelamos saber quiénes somos, no es lo mismo habitar en el lenguaje que nos contiene y custodia que residir entre las hablillas con las que nos entre-tenemos y enredamos…

Quizá, sencillamente, sólo seamos los que anhelamos saber quienes somos. Sentimos esa falta de fundamento. El abismo.

...O los abismos: Padecemos tanto cierto embotamiento afectivo, el del no saber-sentir quiénes somos, como determinado abotargamiento cognitivo, el del no sentir-saber quiénes somos... Yo, como trastornado bipolar, sufro ambos abismos de un modo que me condicionan considerablemente..., anhelo saber quién soy, deseo sentir quién soy.

 

 
Respondido : 25/09/2022 10:35 am
JacoboFe
(@jacobofe)
Respuestas: 2358
Afamado Miembro
 

Tanto javier como Christian me parecen personas con buena agilidad mental y calidad del lenguaje. La agilidad mental se articula, por decirlo así, a través del lenguaje.

El siguiente paso, en mi opinión, es articular la vida desde el sentimiento y la emoción. De forma que sobren las palabras.

Si las explicaciones formales nunca resuelven el conflicto emocional (al menos en mi caso) , creo es hora de encarar las emociones. Y pensando ya en el disfrute y placer que esto supone avanzo que aceptar las emociones no requiere discurso hablado ni escrito.

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Respondido : 25/09/2022 1:48 pm
Javier Castro
(@javier-castro)
Respuestas: 51
Miembro de Confianza
 

@jacobofe, hola. Cuánto tiempo sin leerte...

Yo, Jacobo, creo, contigo, que la resolución de los conflictos emocionales nunca se alcanza. Pero ni con explicaciones formales y objetivas, llenas de conceptos, que pretenden poner distancia y altura entre el paciente y su pathos, ni con el hacendoso trajín de la voluntad empeñada en resolver con hechos su maltrecha physis, ni con la decisión capaz de nuevas iniciativas que nieguen, en el mismísimo logos, la presencia de esos conflictos… Somos un nudo gordiano de emociones imposible de deshilvanar, y que al cortarlo tajantemente con palabras hechos y decisiones perdemos la esencia de lo que somos. Supongo que por eso dices que las palabras sobran. De ahí la necesidad de silencio que desnude las complejidades de ese nudo.

Las palabras se dicen en su uso y abuso, y nos dañan, o nos sanan. Y los argumentos se tienen, y nos dan la razón, o nos la quitan. Y las explicaciones se facilitan, y nos disculpan, o nos calumnian. Y los testimonios nos configuran, y nos hacen aparecer ante los ojos de los demás, o nos dejan quedar retraídos de su atención. Pero las emociones se gozan o se padecen, y nos alientan, o reprimen, y su presencia nos lanza a seguir-siendo mientras que su ausencia nos retrae y confina. Y el lenguaje se nos es dado a través de una experiencia de la conciencia que es dispar en cada uno de nosotros y que depende de aquellas palabras argumentos explicaciones y testimonios con los que nos presentamos como ese nudo gordiano de afectividad irresoluble e in-des-enredable.

Desenredar tal nudo de afectividad es un ejercicio de desistencia y desasimiento que pretendo practicar. Lo que no consigo. Me parece que simplemente me pierdo en los afanes por desenredar, en los trajines por comprender, ese nudo de afectividad que somos. Un nudo que quizá es anterior a lo que queremos ser, o a lo que hacemos, o a lo que comemos, o a lo que damos, o a lo que hablamos, o a lo que anhelamos saber que somos. Aquellos trajines por comprender la afectividad suponen ya la existencia de aquel embotado saber-sentir del que hablo, y de aquel abotargado sentir-saber… Sin afectos no hay conceptos, que diría Descartes. Sin una sana sensibilidad afectiva por la vida no hay, no cabe, una adecuada comprensión cognitiva del mundo...

Yo, como afectado bipolar, dispongo de una trasroscada sensibilidad que me lleva a una incoherente e incongruente cognición de mis alrededores, lo que me convierte en un inadaptado incapaz..., un lastre demasiado pesado que arrastro y que no me deja volar ni recrearme en esas ejercitaciones por anhelar saber lo que somos...

De la emoción a la motivación, y de ahí a la conmoción… todas ellas son hijas del movimiento. La vida, y el mundo, es movimiento, se dice… Y de ahí supongo que se derivan las agilidades implícitas del sujeto capaces de ponerlo en movimiento, idóneas para adecuarlo a las exigencias e imperativos de la vida y del mundo… Yo ahora estoy más por la quietud que por el movimiento, prefiero el reposo a los ajetreos, voy tras la pausa, sucedo según cierto peso y poso, que no es sopor, ni letargo, ni marasmo, ni inacción…, creo, no estoy del todo seguro de ello.

Un cordial saludo.

 
Respondido : 25/09/2022 5:54 pm
JacoboFe reacted
Vega Marcos
(@vega)
Respuestas: 2764
Afamado Miembro
 

@javier-castro @jacobofe @cristian-m 

Gracias por participar en este hilo tan interesante y por aportar estas ideas y cuestiones.

Un abrazo.

 

Vega Marcos. Psicóloga de Somos Psicología y Formación.

 
Respondido : 26/09/2022 9:38 am
Cristian M
(@cristian-m)
Respuestas: 106
Estimado Miembro
Iniciador del tema
 

Buenas Tardes:

En mi opinion el dolor emocional o las emociones en si sean buenas o malas, en perspectiva. Cuando sufrimos un marasmo de embriaguez incoherente con nuestro yo real y dichas emociones se dispersan o se agrupan causando altibajos empezamos a caminar erraticos por la vida ademas de perder la esencia de nuestro propio ser, que que le da sentido al ser individual. 

El alcance real del individuo llega hasta sus extremidades y de ahi en adelante hasta donde lleguen sus pasos en base a esto va estructurado todo lo demas y se va realizando conforme avanza la vida a partir de aqui, piedra sobre piedra emerge todo lo que nos hace sufrir y nos hace vibrar. Añadidas las circunstancias qur a cada cual le toquen vivir y contrarestado segun la capacidad de cada cual afrontarlas en base a su experiencia, pensar etc.

Cuando alguien dijo divide y venceras comprendi algo simple con ello, que detras de todo hay una realidad que es la que manda y sobre ella uno coloca sus emociones, la sabiduria para manejar esto es la clave del equilibrio emocional en la vida no tanto del exito material, pues la primera nos acompaña todo el camino y los segundo nos sobrevive, por tanto. Piedra sobre Piedra y por cada dia acontecido la suma de lo vivido nos conforma.

 
Respondido : 28/09/2022 10:59 am
JacoboFe
(@jacobofe)
Respuestas: 2358
Afamado Miembro
 
Respondido por: @javier-castro

@jacobofe, hola. Cuánto tiempo sin leerte...

Yo, Jacobo, creo, contigo, que la resolución de los conflictos emocionales nunca se alcanza. Pero ni con explicaciones formales y objetivas, llenas de conceptos, que pretenden poner distancia y altura entre el paciente y su pathos, ni con el hacendoso trajín de la voluntad empeñada en resolver con hechos su maltrecha physis, ni con la decisión capaz de nuevas iniciativas que nieguen, en el mismísimo logos, la presencia de esos conflictos… Somos un nudo gordiano de emociones imposible de deshilvanar, y que al cortarlo tajantemente con palabras hechos y decisiones perdemos la esencia de lo que somos. Supongo que por eso dices que las palabras sobran. De ahí la necesidad de silencio que desnude las complejidades de ese nudo.

Las palabras se dicen en su uso y abuso, y nos dañan, o nos sanan. Y los argumentos se tienen, y nos dan la razón, o nos la quitan. Y las explicaciones se facilitan, y nos disculpan, o nos calumnian. Y los testimonios nos configuran, y nos hacen aparecer ante los ojos de los demás, o nos dejan quedar retraídos de su atención. Pero las emociones se gozan o se padecen, y nos alientan, o reprimen, y su presencia nos lanza a seguir-siendo mientras que su ausencia nos retrae y confina. Y el lenguaje se nos es dado a través de una experiencia de la conciencia que es dispar en cada uno de nosotros y que depende de aquellas palabras argumentos explicaciones y testimonios con los que nos presentamos como ese nudo gordiano de afectividad irresoluble e in-des-enredable.

Desenredar tal nudo de afectividad es un ejercicio de desistencia y desasimiento que pretendo practicar. Lo que no consigo. Me parece que simplemente me pierdo en los afanes por desenredar, en los trajines por comprender, ese nudo de afectividad que somos. Un nudo que quizá es anterior a lo que queremos ser, o a lo que hacemos, o a lo que comemos, o a lo que damos, o a lo que hablamos, o a lo que anhelamos saber que somos. Aquellos trajines por comprender la afectividad suponen ya la existencia de aquel embotado saber-sentir del que hablo, y de aquel abotargado sentir-saber… Sin afectos no hay conceptos, que diría Descartes. Sin una sana sensibilidad afectiva por la vida no hay, no cabe, una adecuada comprensión cognitiva del mundo...

Yo, como afectado bipolar, dispongo de una trasroscada sensibilidad que me lleva a una incoherente e incongruente cognición de mis alrededores, lo que me convierte en un inadaptado incapaz..., un lastre demasiado pesado que arrastro y que no me deja volar ni recrearme en esas ejercitaciones por anhelar saber lo que somos...

De la emoción a la motivación, y de ahí a la conmoción… todas ellas son hijas del movimiento. La vida, y el mundo, es movimiento, se dice… Y de ahí supongo que se derivan las agilidades implícitas del sujeto capaces de ponerlo en movimiento, idóneas para adecuarlo a las exigencias e imperativos de la vida y del mundo… Yo ahora estoy más por la quietud que por el movimiento, prefiero el reposo a los ajetreos, voy tras la pausa, sucedo según cierto peso y poso, que no es sopor, ni letargo, ni marasmo, ni inacción…, creo, no estoy del todo seguro de ello.

Un cordial saludo.

Sólo una breve reflexión.

Son muchas las ocasiones en que las disertaciones son muy cuidadas y precisas. Fruto de una persona con inteligencia alta y capacidad de expresión adecuada.

Pero.... no deja de ser un ejercicio impuesto por la misma situación en bastantes de las ocasiones.

El que lo actúa en claro tiene un decir prosaico y directo. El que embellece su lenguaje a veces lo hace como ejercicio costoso de salir de su situación de ansiedad. O sea Javier que someto a tu consideración las veces en que estilas o sobre estilas un comunicado como fruto de la ansiedad (ansiedad que dificulta la concentración, la fluidez de expresión, la capacidad real para actuar).

Si lo asumimos como algo "normal" en nosotros estaremos en buena disposición de curarlo. Leía un relato de una persona traumatizada lo costoso que le resultaba todo : como si estudiara varias carreras. La ansiedad disminuye nuestra memoria, dificulta el descanso, etc.

Así , en tu discurso cuidado y inteligente, hay reconocimientos (etiquetas ?) como : "afectado bipolar", "me pierdo en los afanes por desenredar", etc.

Creo que las dos frases son injustas para ti. No te pongas etiquetas. Ni propias ni ajenas. Acepta con normalidad tu estado con sus fases y cambios porque no eres una persona fácil de perder.

Ante la desconcentración o pérdida por esfuerzo llegando al agotamiento emocional sólo cabe economizar recursos mientras te haces más fuerte y hábil.

Lo de siempre Javier, pero cumplido, de relajación, meditación, habilidades sociales, mejorar la serenidad, la concentración y cuidarte. Con mi palabrita DADO : descanso, alimentación, deporte y ocio.

Cuando te veas en un periodo de mucha labilidad, alta emotividad expresiva y similares acude a la detención del pensamiento, la relajación, etc.

Y no olvides que tienes un mente estupenda que hay que disciplinar.

 

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Respondido : 30/09/2022 11:28 am
Cristian M reacted
Javier Castro
(@javier-castro)
Respuestas: 51
Miembro de Confianza
 

@jacobofe

Hola, qué tal estás...

 😉 ...Por supuesto que los esfuerzos por escribir elaboradamente responden a los afanes y alivios por superar la ansiedad que me incapacita… Y los embellecimientos y barroquismos de mi hablar se corresponden con las costosas y precarias lecturas que he efectuado de los textos a los que aludo, con los que pretendo, más que curarme, salvar todas las impotencias y flaquezas de mi padecimiento, o trascender las inercias y arrollamientos de las estigmatizaciones y etiquetas de mi presencia, o superar las finitudes y finiquitos de las condiciones de mi constitución...

 😫 Claro que hay etiquetas, Jacobo. Las que, como digo, me presentan y representan. Pero yo no no las quiero. No las acepto como mías, ni las asumo como lo que me define ante los otros. Sólo pretendo cuestionarlas, ponerlas en duda, ridiculizarlas, o digerirlas para luego excretarlas con cierto desprecio e indiferencia. Pero no puedo. Y aunque me las trago todas vorazmente me estriñen demasiado. Supongo que estoy empachado de todas ellas… Estoy harto de todas esas cosmovisiones y paradigmas psicopatológicos que me cortan las alas y que más que hacerme poner pie en tierra me entierran vivo.

 😊 …Y agradezco mucho tus recomendaciones, Jacobo. Gracias. Intentaré recordarlas y poner en práctica tus consejos.

…lo de disciplinar la mente va a ser un imposible, tanto cotidiano como metafísico 🧐. Mi querer-ser-lo-que-somos considero que es más bien un dejar-ser que permite una libertad mental –o llámalo libertinaje, 🙄 si lo prefieres-- que atenta contra ese constructo de la mismidad que responde resuelta y activamente a los imperativos y exigencias del mundo y de la vida… Aun prefiero dejarme llevar por las captaciones que mi mente hace de las cosas a tener que guiarme por esos imperativos y exigencias que llevan a la forja de la individualidad útil, de la persona válida y del ser humano valioso.

Un saludo cordial.

 
Respondido : 30/09/2022 12:34 pm
Cristian M reacted
Cristian M
(@cristian-m)
Respuestas: 106
Estimado Miembro
Iniciador del tema
 

@javier-castro Habia que transformarse, es lo que hay.

 
Respondido : 01/10/2022 7:39 am
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