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Unos añitos en el infierno y resurgir en positivo  

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reaccionpositiva
(@reaccionpositiva)
Miembro activo

En mi presentación he contado que tengo una enfermedad mental, esquizofrenia. El problema despertó más o menos teniendo 18 años y se agravó en los años sucesivos: depresión, angustia, desesperanza, insomnio y otras tantas "delicias" de la vida.

Tras dejar el instituto, me matriculé en una universidad presencial y bueno, por aquel entonces todavía estudiaba mucho, así que los dos primeros años me fue bien, pero al tercero hice un parón y ahí fue cuando me salieron a la cara los problemas que había sufrido durante tanto tiempo en el colegio y en el instituto. Sobre todo en el primero. Ahí, en la universidad, toqué fondo e intenté, fruto de una profunda depresión, incluso quitarme de en medio. Fue solo una vez, pero esa nunca fue la solución. Si estás mal, no debes tomar decisiones importantes. Déjalas para cuando te encuentres mejor. Nunca pierdas la esperanza, y si lo haces, que sea para dejar hueco a nuevas esperanzas.

El colegio fue para mí, al principio, una ilusión y una oportunidad para aprender y relacionarme. No siempre me esforzaba mucho pero obtenía buenos resultados y bueno, tenía compañeros. Luego de repente empezó en torno a quinto o sexto el acoso escolar. Y esos años ya fueron más duros, me esforcé mucho para sacar adelante mis estudios. Me refugié en un deporte colectivo (iba a un gimnasio) y en mi mismo. Luché cada buena nota, cada décima la gané con mi propio esfuerzo y dedicación. Me dejé la piel en cada combate deportivo de competición aun, pienso yo, jugando en desventaja. Por aquel entonces tenía dos claros objetivos y nada más: mis estudios y el deporte. Omito el plano amoroso. Por otro lado, por aquel entonces no contaba con internet como distracción, es bueno anotarlo para lo que expondré más adelante.

Luego vino el instituto y, algunos de mis compañeros de colegio, continuaron su andadura estudiantil en el mismo centro educativo que yo. Reconozco que vi rebajada la presión sobre mí en el paso del colegio al instituto. Pero en buena parte fue, no voy a decir por méritos propios, sino porque desesperado pude hacer cambios en mí y en mi entorno más inmediato. Por otro lado, no todos mis compañeros del colegio iban a mi clase en el instituto. Pero esa rebaja de la presión no significa que no lo pasara mal en el instituto también.

Le daba muchas vueltas a lo que estaba pasando, día sí, día también y a todas horas. Si plantaba cara, agravaba la situación. Si peleaba, más de lo mismo, hiciera lo que hiciera no encontraba solución. Estuve muy solo y angustiado y cuando pedí ayuda, que fue cuando pude, nadie me hizo caso, con el agravante de que era una situación de sobra conocida en el colegio. Es muy difícil para un tutor no darse cuenta de algo así.

Resumiendo, pasé unos años en el infierno, tanto en el colegio como en el instituto. Me esforcé mucho, sobre todo en el instituto. Aprobé curso por año hasta el acceso a la universidad, que también lo aprobé con una no excelente, pero buen nota (notable).

Tras el parón universitario que he comentado antes, intenté retomar los estudios donde los dejé, pero ya nada fue igual, pese a que me esforcé muchísimo por aprobar y conseguir beca, no fue posible.

Ahora, muchos años después, estoy trabajando de cara al público. He conseguido mi plaza como personal estatutario. Estoy matriculado en un Grado universitario, no en el mismo que ya abandoné, sino en otro que empecé este curso que acaba de terminar no, el anterior. Lo que pasa es que voy extremadamente lento. En el primer curso me matriculé de dos asignaturas y las aprobé con sendos notables, con ayuda de un profesor particular que me busqué. Además, eran tipo test y se me dan bien esos exámenes. En el segundo, el que acaba de terminar, pasé ilusionado a seis asignaturas, pero ahí ya me agobié, ni profesor ni nada: no me he presentado a ninguna. Este es mi tercer año, creo que voy a volver a las dos asignaturas, a lo sumo serán cuatro. Pero bajo mi punto de vista un Grado no se puede estudiar así. Me falta concentración e intensidad y me sobra dispersión. 

El tema está en que además tengo un turno rodado en el trabajo. Eso quiere decir que trabajo mañanas, tardes y noches. Eso me genera mucha inestabilidad para estudiar. Encima nunca he sabido llevar bien la agenda. No tengo continuidad, lo mismo un día estoy super concentrado y motivado que al siguiente necesito hacer otras cosas. Por otro lado, surgen intereses, interrupciones o problemas adicionales a los que debo dar solución y como digo eso me genera dispersión y no puedo atender y apretar en los temas importantes.

También hay días que estoy muy concentrado y salgo a caminar o quedo con los amigos y está bien pero eso me corta el ritmo o días en los que si no quedo y salgo un poco no me concentro.

Por otro lado, siento que por mucho que me esfuerce, mi esfuerzo no tiene recompensa. Me veo también muchos objetivos por alcanzar, que necesito llevar en paralelo para apremiar y veo el tiempo pasar y no consigo avances. Y lo sé, debería centrarme solo en uno, a lo sumo en dos, pero por las circunstancias que he vivido me siento muy verde en muchos temas y ahora me vienen las prisas.

Por ejemplo, me gustaría poder hablar en público, hablar bien en inglés, rendir bien en el estudio y poder así aprobar las asignaturas del Grado, cumplir en el trabajo... y otras tantas cosas. De esas actividades que he enumerado, una de las pocas cosas que hago bien y de la que estoy orgulloso es el desempeño de mi profesión. En cambio, no estoy orgulloso cuando procrastino, al menos cuando lo hago en exceso.

Hace mucho tiempo también que me noto que me falla la memoria, aunque mi médico cree que no es por enfermedad sino más bien por eso, porque estoy disperso.

En fin, seguro que muchas cosas se me olvidan, tal vez las escriba más adelante.

Un saludo y gracias por leerme.

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Respondido : 26/09/2020 2:13 am
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JacoboFe
(@jacobofe)
Miembro estimado
Respondido por: @reaccionpositiva

En mi presentación he contado que tengo una enfermedad mental, esquizofrenia. El problema despertó más o menos teniendo 18 años y se agravó en los años sucesivos: depresión, angustia, desesperanza, insomnio y otras tantas "delicias" de la vida.

Tras dejar el instituto, me matriculé en una universidad presencial y bueno, por aquel entonces todavía estudiaba mucho, así que los dos primeros años me fue bien, pero al tercero hice un parón y ahí fue cuando me salieron a la cara los problemas que había sufrido durante tanto tiempo en el colegio y en el instituto. Sobre todo en el primero. Ahí, en la universidad, toqué fondo e intenté, fruto de una profunda depresión, incluso quitarme de en medio. Fue solo una vez, pero esa nunca fue la solución. Si estás mal, no debes tomar decisiones importantes. Déjalas para cuando te encuentres mejor. Nunca pierdas la esperanza, y si lo haces, que sea para dejar hueco a nuevas esperanzas.

El colegio fue para mí, al principio, una ilusión y una oportunidad para aprender y relacionarme. No siempre me esforzaba mucho pero obtenía buenos resultados y bueno, tenía compañeros. Luego de repente empezó en torno a quinto o sexto el acoso escolar. Y esos años ya fueron más duros, me esforcé mucho para sacar adelante mis estudios. Me refugié en un deporte colectivo (iba a un gimnasio) y en mi mismo. Luché cada buena nota, cada décima la gané con mi propio esfuerzo y dedicación. Me dejé la piel en cada combate deportivo de competición aun, pienso yo, jugando en desventaja. Por aquel entonces tenía dos claros objetivos y nada más: mis estudios y el deporte. Omito el plano amoroso. Por otro lado, por aquel entonces no contaba con internet como distracción, es bueno anotarlo para lo que expondré más adelante.

Luego vino el instituto y, algunos de mis compañeros de colegio, continuaron su andadura estudiantil en el mismo centro educativo que yo. Reconozco que vi rebajada la presión sobre mí en el paso del colegio al instituto. Pero en buena parte fue, no voy a decir por méritos propios, sino porque desesperado pude hacer cambios en mí y en mi entorno más inmediato. Por otro lado, no todos mis compañeros del colegio iban a mi clase en el instituto. Pero esa rebaja de la presión no significa que no lo pasara mal en el instituto también.

Le daba muchas vueltas a lo que estaba pasando, día sí, día también y a todas horas. Si plantaba cara, agravaba la situación. Si peleaba, más de lo mismo, hiciera lo que hiciera no encontraba solución. Estuve muy solo y angustiado y cuando pedí ayuda, que fue cuando pude, nadie me hizo caso, con el agravante de que era una situación de sobra conocida en el colegio. Es muy difícil para un tutor no darse cuenta de algo así.

Resumiendo, pasé unos años en el infierno, tanto en el colegio como en el instituto. Me esforcé mucho, sobre todo en el instituto. Aprobé curso por año hasta el acceso a la universidad, que también lo aprobé con una no excelente, pero buen nota (notable).

Tras el parón universitario que he comentado antes, intenté retomar los estudios donde los dejé, pero ya nada fue igual, pese a que me esforcé muchísimo por aprobar y conseguir beca, no fue posible.

Ahora, muchos años después, estoy trabajando de cara al público. He conseguido mi plaza como personal estatutario. Estoy matriculado en un Grado universitario, no en el mismo que ya abandoné, sino en otro que empecé este curso que acaba de terminar no, el anterior. Lo que pasa es que voy extremadamente lento. En el primer curso me matriculé de dos asignaturas y las aprobé con sendos notables, con ayuda de un profesor particular que me busqué. Además, eran tipo test y se me dan bien esos exámenes. En el segundo, el que acaba de terminar, pasé ilusionado a seis asignaturas, pero ahí ya me agobié, ni profesor ni nada: no me he presentado a ninguna. Este es mi tercer año, creo que voy a volver a las dos asignaturas, a lo sumo serán cuatro. Pero bajo mi punto de vista un Grado no se puede estudiar así. Me falta concentración e intensidad y me sobra dispersión. 

El tema está en que además tengo un turno rodado en el trabajo. Eso quiere decir que trabajo mañanas, tardes y noches. Eso me genera mucha inestabilidad para estudiar. Encima nunca he sabido llevar bien la agenda. No tengo continuidad, lo mismo un día estoy super concentrado y motivado que al siguiente necesito hacer otras cosas. Por otro lado, surgen intereses, interrupciones o problemas adicionales a los que debo dar solución y como digo eso me genera dispersión y no puedo atender y apretar en los temas importantes.

También hay días que estoy muy concentrado y salgo a caminar o quedo con los amigos y está bien pero eso me corta el ritmo o días en los que si no quedo y salgo un poco no me concentro.

Por otro lado, siento que por mucho que me esfuerce, mi esfuerzo no tiene recompensa. Me veo también muchos objetivos por alcanzar, que necesito llevar en paralelo para apremiar y veo el tiempo pasar y no consigo avances. Y lo sé, debería centrarme solo en uno, a lo sumo en dos, pero por las circunstancias que he vivido me siento muy verde en muchos temas y ahora me vienen las prisas.

Por ejemplo, me gustaría poder hablar en público, hablar bien en inglés, rendir bien en el estudio y poder así aprobar las asignaturas del Grado, cumplir en el trabajo... y otras tantas cosas. De esas actividades que he enumerado, una de las pocas cosas que hago bien y de la que estoy orgulloso es el desempeño de mi profesión. En cambio, no estoy orgulloso cuando procrastino, al menos cuando lo hago en exceso.

Hace mucho tiempo también que me noto que me falla la memoria, aunque mi médico cree que no es por enfermedad sino más bien por eso, porque estoy disperso.

En fin, seguro que muchas cosas se me olvidan, tal vez las escriba más adelante.

Un saludo y gracias por leerme.

Grandioso relato !!!!!

Una vida llena de retos y un encuentro con el acoso escolar.

Yo en mi vida trato de aplicar un quinteto : cuarteto descanso-alimentación-deporte-ocio y el quinto elemento : trabajar si sobra tiempo.

Evidentemente para una persona de tantos retos el trabajo se puede dejar catalogado como el quinto elemento porque seguro que se antepone hasta sin querer. Si olvidas el cuarteto ya sabes : agotamiento y procrastinación.

Aunque presumo que eres bastante joven : menos de cuarenta, tienes que tener en cuenta lo que estás viviendo porque suele ser bastante general. No son las mismas energías a los 18 tacos que a los cuarenta. Y con el paso de los años se sigue con una curva progresiva de deterioro que se compensa con las habilidades y con la experiencia.

Hay unos mejores años para el estudio con sus muchas excepciones . En la web hay muchos consejitos para el estudiante. Míralos.

Por tu relato parece que no tienes vicios de entidad : fumar, otras drogas, alcohol, adicción a internet.....

Los fallos de memoria pueden tener como base la aplicación del cuarteto anterior y están presentes en los procesos de estrés, depresión y tantísimos otros. ...

Los mecanismos de evitación debieras analizarlos para propiciar luego la activación conductual y obtener disciplina.

 

 

Ayudar es ayudarte.

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Respondido : 26/09/2020 1:03 pm
reaccionpositiva
(@reaccionpositiva)
Miembro activo

@jacobofe gracias,

El problema es que no siempre me encuentro igual, peco de falta de constancia porque, entre otras cosas, tiendo a actuar en función de cómo me encuentro en cada momento y muchas veces no me obligo para evitar que ese esfuerzo me perjudique de otras maneras. Además, en base a mi experiencia pasada, muchas veces siento que no voy a poder conseguir los objetivos en lo que intento desarrollar y que, por ello, no me compensa tanto esfuerzo. Otras veces me surgen otras actividades, intereses u obligaciones a resolver. Eso me hace tirar la toalla antes de tiempo: no suelo terminar lo que empiezo.

Otro aspecto importante es que hay veces que el trabajo (relegado a la quinta posición) corre prisa porque hay unos plazos, avanzo muy lento y se torna prioritario; me cuesta seguir el hilo si no estudio más, o se me hace eterno el temario. Y ya no hablemos de si llevo más de una asignatura por cuatrimestre. No me veo muy capaz de dividir esfuerzos entre dos o más asignaturas. 
Supongo que debería fijar unos cortos periodos de tiempo diarios para estudiar, de esta forma vería temario todos los días, e intentar repasar lo estudiado. Pero tengo turno rodado en el trabajo, lo cual quiere decir que trabajo mañanas, tardes y noches. Además, cada semana la noche me toca un día diferente.
Con un horario así resulta complicado mantener una rutina de estudio.

Unos días me encuentro menos cansado y madrugo más, otros estoy agotado y me quedo más tiempo acostado... No tengo una agenda realista porque voy en función de otros factores y por eso no sé cómo organizarme porque sé que después surgen cosas y también en función de cómo me encuentro cumplo o no con la agenda. Otro dato en mi trayectoria es que he tenido temporadas muy buenas, de organizarme bien y hacer las cosas bien, pero ninguna ha llegado para quedarse. Siempre ha vuelto el desorden, incluso el caos. Eso me hace perder confianza en mí mismo.

Por no hablar de los cambios estacionales. Me encuentro mejor o peor también con los cambios entre estaciones y muchas veces sin un patrón establecido. Aunque creo que suelo ir a peor cuando llega el invierno.

Disculpa pero no sé a qué te refieres con los mecanismos de evitación. ¿Qué debo evitar? ¿Los vicios? Salvo internet, en el que realizo una actividad variada, creo que no tengo vicios de entidad.

Gracias y un saludo.

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Respondido : 27/09/2020 11:20 am
Ángel Rull
(@angel)
Miembro de confianza Registrado

@reaccionpositiva ¡Hola de nuevo!

Siento las partes duras que has contado de tu vida. Me quedo con todo tu resurgir y cómo has logrado encajar las diferentes piezas del puzle de tu vida. Y te agradezco que te hayas animado a compartirlo con todos nosotros.

En cuanto a los estudios, debemos ser conscientes de que cuando llevamos mucho tiempo sin estudiar y estamos intentando seguir nuestro ritmo de vida, el rendimiento cae considerablemente. Tal vez nos fijemos objetivos demasiado lentos que, lejos de animarnos y motivarnos, nos acaban bloquearnos. ¿Cuál es tu intención a la hora de estudiar el grado? ¿Realmente tenemos prisa por terminarlo? Podemos fijar unos objetivos a largo plazo e ir reajustando por el camino.

Y, en cuanto a los demás objetivos que tienes, felicitarte por ello. Intenta hacer lo mismo que con el grado, reajustar las expectativas, marcarte unos plazos y unos planes de acción. Hacer muchas cosas a la vez va a conllevarte tiempo y dedicación. Tómatelo con calma. Trátate con más paciencia. 🙂 

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Respondido : 27/09/2020 9:42 pm
Juan me gusta
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