Psicólogo para adolescentes
Ayudamos a tu hijo a recuperar el equilibrio emocional, afrontar sus retos y desarrollar todo su potencial
En nuestra clínica de psicología juvenil y para adolescentes ofrecemos un acompañamiento cercano, profesional y adaptado a esta etapa vital tan compleja, para que tu hijo o hija pueda mejorar su autoestima, gestionar sus emociones y tomar decisiones con mayor seguridad desde las primeras sesiones.
- ¿Notas que tu hijo o hija se encuentra más irritable, apagado o desconectado?
- ¿Te cuesta comunicarte con él o ella y no sabes cómo acompañarle?
- ¿Te preocupa su estado emocional, su conducta o su rendimiento académico?
Has llegado al lugar indicado, podemos ayudarte.
Contacta con nosotros
Terapia psicológica para adolescentes eficaz, cercana y adaptada a su momento vital.
Ayudamos a tu hijo o hija a gestionar lo que le ocurre, recuperar su bienestar y afrontar los retos propios de la adolescencia.
Nos especializamos en acompañar a adolescentes en dificultades emocionales, conductuales, familiares o escolares, con un enfoque profesional, respetuoso y profundamente adaptado a su forma de ver el mundo.
Nuestra metodología combina una evaluación rigurosa, técnicas terapéuticas basadas en el vínculo, el diálogo y la validación emocional, y un acompañamiento activo a las familias. Nos centramos en comprender lo que el adolescente necesita para recuperar el equilibrio y avanzar con seguridad hacia la vida adulta.
Los beneficios clave para tu hijo y tu familia son los siguientes:

Se sentirá escuchado, comprendido y validado emocionalmente.
Mejorará su autoestima, su gestión emocional y su capacidad para tomar decisiones.
Conectará con su terapeuta desde las primeras sesiones, favoreciendo la confianza y el compromiso con la terapia.
Tú, como madre o padre, recibirás orientación clara para acompañar esta etapa con más serenidad y comprensión.
Os ayudaremos a mejorar la comunicación, poner límites saludables y recuperar vuestra relación.
El proceso se desarrolla en un entorno acogedor, profesional y adaptado al mundo adolescente.
Estarás en manos de un equipo profesional comprometido, especializado en adolescencia y con experiencia clínica contrastada.
¿Cómo funciona nuestra Terapia Psicológica con Adolescentes?
Nuestro servicio de psicología juvenil y para adolescentes ofrece una atención integral, personalizada y cercana, centrada en las necesidades emocionales, conductuales, sociales y familiares propias de esta etapa. Acompañamos a chicos y chicas de entre 12 y 17 años en un entorno profesional, respetuoso y adaptado a su momento vital, ayudándoles a ganar confianza, gestionar lo que sienten y tomar decisiones con mayor seguridad.

Características de la Terapia Psicológica con Adolescentes
- Terapia psicológica individual especializada en adolescencia (12 a 17 años).
- Evaluación y diagnóstico de dificultades emocionales, conductuales, familiares o escolares.
- Intervención basada en el vínculo, el diálogo, la escucha activa y herramientas adaptadas a su realidad.
- Acompañamiento y orientación continua a las familias para mejorar la comunicación y el entendimiento.
- Espacios acogedores que favorecen la expresión y la construcción de un entorno de confianza.
- Coordinación con el entorno educativo si es necesario y con consentimiento del adolescente y la familia.
- Equipo multidisciplinar con psicólogos especializados en adolescencia, neuropsicólogos y terapeutas familiares.
- Modalidad presencial en clínicas con atención profesional para población adolescente y familiar.
Beneficios para tu hijo y para ti

Atención personalizada
Abordamos lo que realmente necesita tu hijo o hija adolescente, sin aplicar recetas estándar. Escuchamos su historia, entendemos su forma de ver el mundo y adaptamos cada paso del proceso terapéutico a su realidad emocional, familiar y social.
Terapia con psicólogos especialistas en adolescencia
Nuestro equipo está formado por profesionales con formación específica en salud mental adolescente, una etapa con características propias y complejidades únicas. Esto garantiza un acompañamiento eficaz, respetuoso y conectado con sus necesidades.
Técnicas centradas en el vínculo y la validación
Trabajamos con herramientas que promueven la reflexión, la expresión emocional y la construcción de identidad, como el diálogo terapéutico, dinámicas simbólicas o recursos digitales. El adolescente se siente comprendido y se implica en el proceso desde la autenticidad.
Diagnóstico preciso y riguroso
Realizamos una evaluación detallada y adaptada a la etapa adolescente, que incluye entrevistas clínicas, cuestionarios psicométricos y análisis del entorno familiar y escolar. Así comprendemos con claridad lo que le ocurre y cómo intervenir de forma eficaz.

Acompañamiento a madres y padres
Durante el proceso, recibirás pautas claras y orientación profesional para mejorar la comunicación con tu hijo, entender sus reacciones y acompañarlo sin sobreproteger ni desconectarte. Te ayudamos a ser parte activa de su cambio.
Espacios acogedores y adaptados a adolescentes
Creamos un ambiente cómodo, seguro y libre de juicios, donde los adolescentes pueden expresarse sin presión. Esto facilita el vínculo con el terapeuta y les permite sentirse respetados y comprendidos desde el primer momento.
Comunicación con el centro educativo
Si es necesario y con consentimiento, coordinamos con el colegio o instituto para reforzar el trabajo terapéutico y abordar factores que afectan a su bienestar académico y social, desde una perspectiva colaborativa y respetuosa.
Equipo multidisciplinar
Contamos con psicólogos especializados en adolescencia, terapeutas familiares, neuropsicólogos y orientadores que trabajan de forma coordinada. Así ofrecemos una atención integral cuando la situación lo requiere, sin fragmentar el abordaje.
Especificaciones técnicas

Conoce nuestra forma de trabajo
- Edad recomendada: Niños y niñas de 12 a 17 años.
- Duración de las sesiones: 60 minutos.
- Frecuencia habitual: 1 sesión semanal (ajustable según necesidades).
- Primera fase: Entrevista inicial con la familia + evaluación psicológica del adolescente.
- Fase de intervención: Sesiones individuales con el adolescente + seguimiento y sesiones con los padres, según el caso.
- Evaluaciones aplicadas: Entrevistas clínicas, cuestionarios psicológicos adaptados a adolescentes, escalas de comportamiento, análisis del contexto familiar y social.
- Profesionales responsables: Psicólogos con formación específica en adolescencia y experiencia clínica acreditada en esta etapa.
- Ubicación: Atención presencial en nuestras clínicas (espacios cómodos, confidenciales y adaptados al perfil adolescente).
- Posibilidad de intervención conjunta con neuropsicología, terapia familiar o psiquiatría, si se detectan necesidades asociadas.
Reseñas de nuestros pacientes en Google
























Casos de éxito
Paula, 15 años – Ansiedad social y evitación escolar
Situación inicial: Paula empezó a evitar el instituto alegando malestar físico. Cada vez le costaba más salir de casa, mostraba mucho nerviosismo ante cualquier situación social y pasaba horas encerrada en su habitación.
Intervención: Se trabajó la ansiedad social mediante técnicas de exposición gradual, entrenamiento en habilidades sociales y regulación emocional. También se implicó a la familia para favorecer una dinámica más flexible y comprensiva.
Resultados: Paula volvió al instituto de forma progresiva, mejoró su seguridad en sí misma y aprendió a afrontar las situaciones sociales sin pánico. Recuperó actividades que antes evitaba y mejoró su relación con sus padres.
“Ahora sale con sus amigas y va al instituto sin angustia. Volvió a ser ella misma.”
— Teresa, madre de Paula
Álvaro, 13 años – Irritabilidad, discusiones y conflictos en casa
Situación inicial: Álvaro discutía a diario con sus padres, mostraba mucha irritabilidad y reacciones impulsivas. El ambiente en casa era tenso y los padres se sentían superados.
Intervención: Se trabajaron con Álvaro la regulación emocional, la gestión de la frustración y habilidades para resolver conflictos. Se acompañó a los padres con pautas para establecer límites claros sin caer en la confrontación.
Resultados: Álvaro mejoró su autocontrol, se mostró más abierto al diálogo y el clima familiar se volvió mucho más tranquilo. Las discusiones dejaron de ser constantes y se reforzó el vínculo entre todos.
“Volvimos a disfrutar como familia. Entendimos qué le pasaba y cómo ayudarle sin tanto choque.”
— David, padre de Álvaro
Marta, 16 años – Tristeza persistente y falta de motivación
Situación inicial: Marta estaba apática, triste y sin ganas de hacer nada. Había bajado su rendimiento escolar, evitaba a sus amigas y respondía con frases cortas o silencio.
Intervención: Se realizó una evaluación emocional completa y se inició una intervención centrada en la expresión emocional, la autoestima y la activación conductual. Se incorporaron dinámicas que conectaran con sus intereses.
Resultados: Marta empezó a implicarse de nuevo en sus estudios, retomó el contacto con su grupo de amigas y expresó cómo se sentía sin miedo. Poco a poco, recuperó la energía y el sentido de lo que hacía.
“Nos preocupaba verla tan apagada. Ahora sonríe, habla y vuelve a disfrutar de las cosas.”
— Isabel, madre de Marta
Iker, 14 años – Adicción al móvil y aislamiento digital
Situación inicial: Iker pasaba más de 8 horas al día con el móvil. Había dejado de interesarse por cualquier otra cosa, descuidaba sus tareas y evitaba el contacto con su familia.
Intervención: Se trabajaron estrategias de regulación del uso de pantallas, búsqueda de actividades alternativas y comunicación familiar. Se implicó activamente a los padres para establecer acuerdos y fomentar espacios compartidos.
Resultados: Iker redujo significativamente el tiempo de pantalla, recuperó el hábito de estudio y empezó a implicarse en actividades fuera de casa. También mejoró su relación con sus padres.
“Ahora es él quien deja el móvil a un lado. Ha vuelto a interesarse por todo lo que antes había dejado de lado.”
— Laura y Juanjo, padres de Iker
Lucía, 17 años – Relaciones tóxicas y baja autoestima
Situación inicial: Lucía mantenía una relación de pareja muy conflictiva, con control, chantajes y aislamiento. Se mostraba muy dependiente emocionalmente y su autoestima estaba muy deteriorada.
Intervención: Se trabajaron el autoconocimiento, la autoestima, los límites personales y el concepto de relaciones sanas. También se ofreció apoyo emocional y herramientas para tomar decisiones con seguridad.
Resultados: Lucía tomó distancia de la relación tóxica, se fortaleció emocionalmente y recuperó el control sobre su vida. Volvió a conectar con su entorno social y a priorizar su bienestar.
“Recuperó la confianza en sí misma. Ahora sabe lo que vale y no se deja arrastrar por nadie.”
— Esther, madre de Lucía
Diego, 12 años – Cambio de etapa y crisis de identidad
Situación inicial: Tras el paso del colegio al instituto, Diego mostró mucha inseguridad, se comparaba constantemente con otros chicos, y no se sentía a gusto consigo mismo. Empezó a tener pensamientos muy negativos sobre su valía.
Intervención: Se trabajó la identidad, el autoconcepto y la adaptación a los cambios propios de esta etapa. Se reforzaron sus fortalezas, se crearon espacios para expresar lo que sentía y se orientó también a la familia.
Resultados: Diego ganó seguridad, desarrolló una visión más realista y positiva de sí mismo y mejoró su adaptación a la nueva etapa educativa y social.
“Volvió a creer en sí mismo. El cambio fue enorme y ahora afronta los retos con otra actitud.”
— Juan, padre de Diego
No esperes más
¿Notas que tu hijo necesita apoyo emocional o conductual?
Da el primer paso hoy. Estamos aquí para ayudarte.
Te Informamos
Evaluación con mirada global
Valoramos no solo lo que le ocurre al adolescente, sino también cómo se relaciona con su entorno familiar, social, escolar y digital. Esto nos permite comprender en profundidad la raíz de lo que está viviendo.
Implicación activa de la familia
En la adolescencia, el acompañamiento de la familia es clave. Te orientamos con pautas específicas para mejorar la convivencia, recuperar el vínculo y acompañarle sin sobreproteger ni alejarte.
Coordinación con el instituto
Si la situación lo requiere, y con el consentimiento del adolescente y la familia, contactamos con el centro educativo para reforzar el proceso terapéutico también desde lo académico y lo social.
Equipo clínico con respaldo profesional
Estás en manos de psicólogos colegiados, con experiencia real en salud mental adolescente. Nuestro trabajo se basa en la evidencia, la empatía y una formación continua para ofrecer la mejor atención posible.
Nuestro compromiso
Garantías y seguridad
La confianza y la tranquilidad de nuestros pacientes son fundamentales para nosotros. Por eso, ofrecemos garantías sólidas y medidas de seguridad rigurosas para asegurar que tu experiencia con nuestra clínica de psicología sea segura y satisfactoria.
Garantía de satisfacción y compromiso
- Una atención humana y personalizada desde el primer día: Tu hijo o hija será tratado con respeto, empatía y profesionalidad, creando un vínculo terapéutico que favorezca la confianza y el cambio.
- Profesionales colegiados y especializados en adolescencia: Nuestro equipo está formado por psicólogos con formación específica y experiencia clínica real en salud mental adolescente.
- Evaluación y seguimiento continuo: Compartimos contigo el progreso de tu hijo de forma clara y honesta, con objetivos terapéuticos definidos desde el inicio y revisiones periódicas para valorar los avances.
Confianza, privacidad y seguridad para tu familia
- Centro sanitario autorizado por la Comunidad de Madrid.
- Cumplimos con la Ley de Protección de Datos (LOPD) y RGPD.
Toda la información que compartas con nosotros es estrictamente confidencial. - Seguimos los protocolos éticos del Colegio Oficial de Psicología de Madrid.
- Documentación clara y sin letra pequeña.
Antes de comenzar cualquier intervención, te explicamos todo con claridad para que tomes decisiones con total seguridad.
Transparencia en el proceso terapéutico
- Objetivos claros y medibles desde el inicio: Te explicamos qué se va a trabajar, cómo y con qué finalidad. Adaptamos los objetivos a la etapa adolescente y a cada situación particular.
- Revisión periódica de progresos: No alargamos procesos innecesarios. Replanteamos el trabajo si es necesario y ajustamos el enfoque para que el proceso tenga sentido para todos.
- Toma de decisiones compartida: Tú formas parte activa del proceso. Te ofrecemos la información y el acompañamiento necesarios para entender lo que ocurre y decidir junto a tu hijo desde el respeto mutuo.
En nuestra clínica de psicología para adolescentes, la confianza, la seguridad y el respeto son esenciales. Nos comprometemos a ofrecer un entorno profesional y cercano, donde tu hijo o hija pueda sentirse comprendido, protegido y acompañado. Con medidas de privacidad rigurosas, psicólogos especializados y una atención ética y personalizada, te garantizamos un proceso terapéutico transparente, seguro y orientado al bienestar emocional real de toda la familia.
Preguntas frecuentes
1. ¿A qué edad puede empezar mi hijo la terapia?
Trabajamos con adolescentes desde los 12 años hasta los 17. Adaptamos las sesiones al momento vital que están atravesando, combinando escucha, validación emocional y herramientas terapéuticas efectivas.
2. ¿Cómo sé si mi hijo necesita ayuda psicológica?
Si notas cambios en su comportamiento, aislamiento, tristeza persistente, irritabilidad, dificultades en el instituto o problemas de autoestima, es recomendable consultar. Actuar a tiempo puede evitar que el malestar se cronifique.
3. ¿Qué pasa en la primera sesión?
Empezamos con una sesión inicial con los padres para conocer la situación. Después, comenzamos el proceso de evaluación con el adolescente, siempre explicándole en qué consiste y respetando su ritmo.
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4. ¿Cuánto dura el proceso?
Depende de cada caso. Algunos adolescentes requieren un acompañamiento breve y otros un proceso más prolongado. Siempre trabajamos con objetivos definidos y evaluamos los avances de forma regular contigo y con tu hijo/a.
5. ¿Y si mi hijo no quiere ir?
Es habitual que haya resistencia inicial. Estamos especializados en generar vínculo desde el respeto, sin forzar. Muchos adolescentes que empiezan dudando terminan viniendo por voluntad propia y agradeciendo el espacio.
6. ¿Puedo asistir a las sesiones con mi hijo?
En adolescencia, la mayoría de sesiones son individuales, pero también realizamos sesiones conjuntas con la familia cuando el proceso lo requiere. Te orientaremos sobre lo más adecuado en cada momento.
7. ¿Qué tipo de problemas tratáis con mayor frecuencia?
Trabajamos con ansiedad, tristeza, irritabilidad, baja autoestima, conflictos familiares, consumo de tecnología, relaciones tóxicas, dificultades académicas o sociales, orientación vocacional, y crisis propias de esta etapa.
8. ¿Es necesario hacer una evaluación antes de empezar la terapia?
Sí. Siempre comenzamos con una evaluación psicológica adaptada a la adolescencia. Nos permite entender en profundidad lo que ocurre y diseñar una intervención realmente útil.
9. ¿Podemos recibir informes o documentos sobre la evolución?
Sí, siempre que lo necesites. Emitimos informes de evaluación o seguimiento, con consentimiento del adolescente, para el ámbito escolar, médico u otras necesidades.
10. ¿Cómo se mantiene la confidencialidad si mi hijo habla de cosas privadas?
La confidencialidad es fundamental para generar confianza. Lo que el adolescente comparta es confidencial, salvo que haya un riesgo para su bienestar. En esos casos, se informa a la familia con cuidado y respeto.
11. ¿Mi hijo puede recibir terapia aunque no tenga un diagnóstico?
Por supuesto. No es necesario tener un diagnóstico formal. A veces el adolescente solo necesita un espacio donde pensar, comprender lo que le pasa y encontrar apoyo profesional.
12. ¿Qué pasa si después de unas sesiones no vemos avances?
Revisamos el proceso contigo y con tu hijo/a. Ajustamos la intervención si es necesario, y buscamos nuevas estrategias si algo no está funcionando. La flexibilidad forma parte de nuestro enfoque.
Dónde estamos
Contamos con clínicas especializadas y centros integrales que cuidan de tu hijo
Disponemos de dos clínicas específicamente diseñadas para la atención psicológica de adolescentes e infancia, con espacios pensados para generar un entorno cómodo, seguro y libre de juicios. Además, contamos con otras cinco clínicas donde atendemos a población general, en las que también intervenimos con adolescentes a través de psicólogos con formación y experiencia específica en esta etapa.
En todos nuestros centros, garantizamos un enfoque profesional, cercano y adaptado a los desafíos de la adolescencia. Porque lo esencial no es solo el espacio, sino quién está al otro lado acompañando a tu hijo o hija en un momento tan importante: nuestro equipo especializado en salud mental adolescente está presente en todas nuestras sedes.
Clínica infantojuvenil en Moratalaz

C/ Encomienda de Palacios 225, Madrid.
Clínica infantojuvenil en Hortaleza

C/ Gran Vía de Hortaleza 82, Madrid.
Calle Virgen de la Oliva, 20, 28037 Madrid
Lunes a Viernes 10:00 a 15:00 y 16:00 – 22:00
Calle de la Fuente Carrantona, 33, 28030 Madrid
Lunes a Viernes 10:00 a 15:00 y 16:00 – 22:00
Calle de la Encomienda de Palacios, 225, 28030 Madrid
Lunes a Viernes 10:00 a 15:00 y 16:00 – 22:00
Gran Vía de Hortaleza, 82, 28043 Madrid
Lunes a Viernes 10:00 a 15:00 y 16:00 – 22:00
Gran Vía de Hortaleza, 78, Hortaleza, 28043 Madrid
Lunes a Viernes 10:00 a 15:00 y 16:00 – 22:00
Calle de Mogambo, 10, 28018 Madrid
Lunes a Viernes 10:00 a 15:00 y 16:00 – 22:00
Calle de Alcántara, 41, 28006 Madrid
Lunes a Viernes 10:00 a 15:00 y 16:00 – 22:00
Tu hijo merece sentirse bien. Tú mereces entender cómo ayudarle.
- Recibe una atención profesional, cercana y adaptada a las necesidades reales de tu hijo desde el primer día.
- Nuestro equipo especializado en adolescencia está preparado para ayudarte a ti y a tu hijo a recuperar la calma, la confianza y el bienestar.
- Trabajamos con objetivos claros y medibles, para que veas avances reales y sepas en todo momento hacia dónde vamos.
Empieza hoy el cambio que tu hijo necesita. No dejes que sus dificultades crezcan en silencio. Actuar a tiempo marca la diferencia. Dale la oportunidad de sentirse mejor y crecer feliz, con el acompañamiento que realmente necesita.