¿Qué es la depresión posparto?

La depresión posparto es un tipo de depresión que afecta a las mujeres después del nacimiento de un hijo; generalmente se da desde inmediatamente después del parto hasta aproximadamente un año transcurrido este. Aunque de manera mucho menos frecuente, en ocasiones se da también en hombres.

Quienes la padecen experimentan tristeza o melancolía, ganas de llorar, ansiedad, trastornos del sueño o cambios del estado de ánimo. Cuando estos síntomas se prolongan en el tiempo, pueden agravarse de manera severa; en estos casos, la madre puede llegar a perder el interés por su hijo. En situaciones más graves, puede llegar incluso a pensar en herirse a sí misma o a su bebé. Los casos más extremos, pueden llevar a la madre a padecer alucinaciones o a desarrollar otros desórdenes psicológicos.

¿A qué se debe la depresión posparto?

Las causas que motivan la aparición de la depresión posparto no están del todo claras. Se cree que una parte muy importante se debe a los cambios hormonales experimentados durante y tras el embarazo.

Además, a estos cambios hormonales hay que añadir otras modificaciones en la vida de la mujer. Un ejemplo serían sus propios cambios corporales, la alteración de sus relaciones sociales, laborales o de pareja, etc. A esto hay que añadir la menor disponibilidad de tiempo para dedicarse a sí misma, los problemas asociados al sueño durante y tras el embarazo, y otro tipo de situaciones que implican un cambio importante en lo que era el día a día cotidiano de la madre.

También se cree que existen factores de riesgo añadidos, que pueden agravar la situación. Así, por ejemplo, serían situaciones de mayor complejidad el tener un hijo antes de los veinte años de edad, el consumo de sustancias como alcohol, cannabis o tabaco, si el embarazo no era deseado, el haber vivido algún suceso estresante durante el embarazo, etc.

¿Cuáles son los principales síntomas de la depresión posparto?

Tener síntomas como irritabilidad, cansancio, abatimiento o inquietud después de haber dado a luz es normal y bastante frecuente entre las mujeres, es la denominada “tristeza post parto”. Generalmente estos síntomas pasan rápidamente y no conllevan mayor importancia.

Sin embargo, en ocasiones estos efectos no solo no desaparecen, sino que se agravan con el paso del tiempo, en cuyo caso nos encontramos ante una auténtica depresión posparto, la cual supone un problema grave que hay que tratar. Los principales síntomas de la depresión posparto son los siguientes:

  • Sensación de abatimiento, depresión o tristeza profunda
  • Llanto constante
  • Cambios en el apetito
  • Irritabilidad
  • Sentimiento de culpabilidad
  • Falta de interés en actividades que antes resultaban placenteras
  • Fatiga, pérdida de energía
  • Problemas con el sueño
  • Sensación de inutilidad
  • Incapacidad para concentrarse
  • Angustia, ansiedad
¿Qué tipos de depresión posparto hay?

En función del tipo de gravedad, encontramos dos tipos de depresión posparto

Tristeza post parto o “baby blues

Realmente no se trata de una depresión como tal, sino de un proceso de sintomatología leve y pasajera. Es muy frecuente que las mujeres, después de dar a luz, puedan pasar por una breve etapa de tristeza y llantos. Sin embargo, por norma general estos síntomas pasan rápidamente y ni requieren tratamiento ni conllevan problemas posteriores. Se trata, en definitiva, de una depresión leve que no suele durar más de dos semanas como mucho.

Depresión posparto

La depresión posparto se da cuando los problemas tras el nacimiento del bebé no solo no pasan, sino que se agravan con el tiempo. En estos casos, se trata de una depresión grave que debe ser abordada con un tratamiento específico, dados los riesgos que este desorden conlleva tanto para la madre como para el recién nacido.

¿Cómo se trata la depresión posparto?

El tratamiento para la depresión posparto a menudo incluye psicoterapia, farmacología o una combinación de ambos. En esta etapa hay que tener en cuenta, además, que la lactancia del recién nacido puede limitar el tipo de medicamentos a emplear, ya que hay que ser muy cuidadoso con todas las sustancias que ingiere la madre durante este período.

Sin un tratamiento adecuado, este desorden puede prolongarse durante meses o años, por lo que es muy importante mantener la adherencia al tratamiento. Además, con las técnicas actuales, se pueden reducir sustancialmente o incluso eliminar por completo todos los síntomas de esta depresión. Por estos motivos, es muy recomendable iniciar el tratamiento cuanto antes, ya que de no hacerlo así el problema se podría cronificar, haciendo más difícil encontrar una solución eficaz.

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